Entre todos los intereses creativos de Viviana Ruiz, hay un patrón que se repite: la reversión del pasado. La creatividad a partir de conceptos anteriores y las respuestas a preguntas del pasado.
Por un lado, es profesora de Historia egresada del IPA, aunque no ejerce como tal. Trabajó en el Centro Nacional de Documentación Musical Lauro Ayestarán, y dedicó mucho tiempo al estudio de la historia de la música nacional. Sus investigaciones y relevamientos sobre músicas populares se han difundido en libros, en prensa, en conferencias y charlas. Actualmente, sus trabajos están enfocados en la Historia de las mujeres en la música popular uruguaya del siglo XX.
Y por otro, hace música. Tiene dos álbumes de estudio; Madreselva (2021) y Añil (2024). Pero cuenta que revisitar sus lanzamientos pasados, a diferencia de otros artistas, suele ser fuertemente inspirador.
Como resultado de ese interés por la reversión, este año presenta su repertorio por primera vez en formato trío. Pero no solo trae nuevas versiones de sus temas ya conocidos, sino que presentará composiciones inéditas.
Se presenta en formato trío este 5 de diciembre, en la Sala Hugo Balzo del Sodre, con Sebastián Pereira en la batería y Victoria Gutiérrez en el guitarrón. Además contará con tres invitadas: Mónica Navarro, Maine Hermo y Josefina Buttazzoni. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí.
Estás reversionando algunas de tus canciones en formato trío. ¿Qué te aportaba?
Hubo algo de volver a mirarlas con el tiempo, que siento que es un ejercicio que siempre está bueno hacer. En algunos casos tomamos referencias de los arreglos originales, y en otros buscamos otros caminos, porque lo que hay más que nada en estas reversiones es una nueva sonoridad, que nos la llevan los instrumentos. El trío tiene una batería, con Sebastián Pereira, y está Victoria Gutiérrez, que toca guitarrón. Guitarra de 12 cuerdas también, y viola caipira, entonces hay un montón de timbres relacionados con las guitarras que dialogan con la mía, que es la guitarra eléctrica, y eso nos da una búsqueda que en relación a muchos de los arreglos originales tiene mucho de austeridad.
Este trabajo lo venimos construyendo desde hace casi dos años, pero sobre todo en el último año en formato trío, y lo que vengo observando es cómo trabajar cuando los recursos son pocos en el lindo sentido. Sacarle jugo al material sonoro que tenemos, arreglar para los instrumentos que somos, que es un ejercicio que ha sido superlindo, y a través del cual estoy viendo que las mismas canciones ya tomaron otro vuelo, otro color. También porque con el paso del tiempo yo he encontrado distintas formas de interpretar las nuevas miradas, sobre todo con las más viejas, las que grabé primero, en 2021. Es una búsqueda sonora. Estoy muy interesada en lo tímbrico. Yo venía trabajando a la inversa. Las canciones las vengo haciendo sola como compositora y con la guitarra sola, y después la instrumentación la fui buscando para las grabaciones según el caso, según cada canción. Y en este caso estoy dando vuelta el razonamiento tanto en las canciones anteriores, que ahora son versiones para este formato, como en las nuevas, que ya están apareciendo, que ya es arreglarlas para este formato.
¿Y cómo suele ser esa conversación tuya con canciones anteriores? ¿Te pasa mucho esto de revisarlas y querer hacerles cambios o que se te ocurran cosas?
Sí, a mí me dan ganas, me gusta. Sobre todo con las canciones que siento que tienen más vueltas para hacer dar. Me ha pasado en muchas áreas con esas canciones, pero en algún punto, cuando el tiempo va pasando, incluso después de grabarlas, hay cosas que se van asentando. Y sobre todo hay nuevas miradas de cómo decirlas, de cómo cantarlas, de cómo tocarlas, de dónde poner el foco. Y siento que muchas canciones permiten esa actualización. Que cada vez que se toquen o se reversionen no sea para repetir, sino para darle una nueva mirada. Yo vengo cambiando mucho también en el tiempo, como todas las personas, entonces me interesa acompañar ese cambio y ese crecimiento con una segunda mirada a lo mismo de nuevas maneras.
También sos profesora de historia e investigadora de la historia de la música. ¿Sentís que falta conocimiento de la propia cultura en el público general?
No sé si falta o no, sí siento que la necesitamos como pueblo. La necesitamos como sociedad, como personas. No importa si nos dedicamos a la música o no, como personas que estamos paradas en Uruguay, que es un país del sur global. Lo que estoy diciendo no es ninguna novedad, pero solemos mirar más el pasado de las metrópolis y no el nuestro. Y yo me di cuenta siendo música más que dedicándome a la Historia, que había que hacer tremendo ejercicio para conocer las músicas de acá de antes. Alguien te tenía que pasar algo para que escucharas. Pasa en todas las sociedades, pero sobre todo en nuestros países, que por las características históricas tienen esta cuestión de mirar más el pasado ajeno, como adulándolo. Siento eso, habiendo vivido esa experiencia y también habiendo descubierto cosas alucinantes en la música de antes, que capaz que si no hubiera hecho ese trabajo, ese esfuerzo, no lo hubiera descubierto nunca. Nos da la posibilidad, a quienes hacemos música, sin duda, y a quienes vivimos en este lugar de conocernos y de mirar hacia adelante. A mí me interesa mucho esto de no quedarnos mirando el pasado sino mirar para adelante. Entonces sí, respondiendo un poco a lo que decías, es esa necesidad mía como música y esa formación más vinculada a la historia que en realidad la volqué para ahí. Yo soy historiadora de formación pero no ejerzo la docencia de Historia. Siento que es una necesidad que tenemos y un ejercicio, y aportar para eso me parece importante.
Y a la inversa, ¿sentís que esta formación o dedicación a la Historia influye en tu manera de hacer música?
Sí, sin dudas. En distintos momentos yo he estado vinculada a distintas áreas de la música, no siempre en la investigación, a veces más en la parte de archivos y documentación sonora. Primero, he descubierto cosas que me han maravillado mucho y sin duda han influido en mi ser compositora o intérprete también. Segundo, también en algún momento estuve más en el mundo de las músicas tradicionales, populares, folklóricas en Uruguay. Ahora estoy más enfocada en esto de las mujeres en la música uruguaya. Siento que también conocer trayectorias de músicas y de músicos, además de las músicas en sí, nos pone en el espejo, nos enriquece. A mí particularmente me lo ha dado eso, ese crecimiento y ese aprendizaje continuo estuvo y ha estado en escuchar y en conocer las historias de quienes hicieron música antes. Sin duda me ha despertado ese bichito de que eso sea también un material para la creación. A veces como inspiración y a veces como material en sí, como por ejemplo las músicas tradicionales, que para mí son fuente de creación importante.
Vas a estar el 5 de diciembre en la Sala Hugo Balzo en formato trío. ¿Qué querés adelantar de esa presentación? ¿Cómo va a ser?
El espectáculo se llama Tres, vamos a estar tres en escena. Justamente Sebastián Pereira, Victoria Gutiérrez y yo. El tres tiene varios juegos, uno de ellos es que las canciones que vamos a hacer son de tres discos, y van a haber canciones nuevas también, además de las reversiones de las canciones en este formato, que vamos a trabajar mucho sobre el trío y la austeridad de esa sonoridad. Y al mismo tiempo la fuerza que creo que está encontrando esa sonoridad. También que van a haber tres invitadas de tres generaciones diferentes. Va a estar Mónica Navarro, Maine Hermo, con quien somos compañeras de generación, otra compositora también, y va a estar una joven compositora que se llama Josefina Buttazzoni que todavía no tiene ningún disco grabado, está empezando su proceso de creación. Entonces desde varios lados vamos a abordar ese tres, en un espectáculo que estamos preparando con muchísimo detalle y cuidado.