Por una llamada telefónica con LatidoBEAT, Víctor Heredia recordó una anécdota popular en torno a Pablo Picasso y su Guernica (1937). "Le preguntaron muy enojados cuando vieron la obra si eso lo había hecho él, como retándolo. Él los miró sonriendo y les dijo: ‘No, me parece que lo hicieron ustedes’". Se emocionó cuando lo recordó y parece ser una filosofía que rige su manera de hacer música desde que comenzó. 

A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, Víctor Heredia convirtió la música en una forma de narrar su tiempo. Sus canciones atravesaron luchas, esperanzas y reclamos sociales que excedieron lo estrictamente artístico y encontraron eco en distintas generaciones. 

Esa mirada también permanece en su forma de entender el arte y su vínculo inevitable con el contexto en el que nace. En ese camino, las colaboraciones con figuras como Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, León Gieco y Silvio Rodríguez se convirtieron, según contó en la entrevista, tanto en encuentros artísticos como en expresiones de amistad.

A Uruguay llegará después de varios años para presentarse en el Teatro El Galpón este viernes 2 de octubre. En el contexto de su regreso, Heredia habló sobre el compromiso social en la música, la memoria de los tiempos de dictadura, sus vínculos con otros artistas y aquello que encontró en la canción como espacio para expresar su propia mirada sobre él. 

Las entradas para su show se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí. 

Has sufrido censura durante la dictadura en Argentina y, hoy en día, abogás porque se recuerden esos crímenes que sucedieron en aquel momento. Hay mucha gente igual que nada que opina que es algo que ya hay que dejar atrás. ¿Qué les dirías a esas personas?

Coincido en que ha pasado el tiempo, pero esa experiencia ha nutrido toda nuestra democracia y la sigue nutriendo. Es imposible haber llegado hasta donde llegamos con los errores y los efectos propios de nuestras endebles democracias sin el condimento de esa memoria. De hecho, hubo organismos extraordinarios como Madres de Plaza de Mayo, la Liga Argentina por los Derechos Humanos, Llamamiento de los 100 para Seguir Viviendo. Organismos en donde participé muy activamente. Sin esos organismos, la democracia, en estas circunstancias, no existiría.

Vas a estar en Uruguay después de algunos años, ¿cómo te estás preparando?

Con mucha alegría. Había estado en el Sodre dos veces, con bastante éxito, por suerte, y tengo mucha ilusión con lo del Teatro El Galpón. Es un teatro icónico y tenía muchas ganas de trabajar ahí.