La oportunidad se llama el segundo álbum solista de Lucas Cary. Oportunidad para colaborar con Rodra y Papina de Palma, oportunidad para cantar bolero, oportunidad para darle mayor power analógico al sonido, oportunidad para incluir un solo de su padre, el guitarrista y vocalista de La Triple Nelson, Christian Cary.

Este 11 de noviembre, Lucas presenta el disco en vivo en la Sala Zitarrosa, así que conversamos con él sobre sus influencias entre la cumbia y Spinetta, su relación con la producción digital como su principal instrumento, y cómo se separa de la música del mayor de los Cary.

Las entradas para el recital pueden conseguirse en este link.

Tu música tiende hacia un pop rock. ¿Hay una búsqueda consciente tuya de separarte de la música de tu viejo? Porque aparte de que sos parecido de cara, tenés un color de voz parecido…

Sobre todo en este último disco siento que la voz se parece más a la de mi viejo.

En el dueto que hacen en este disco, en el tema “Tablero”, tenés que estar atento para darte cuenta de cuál es cuál.

Salado, sí. Supongo que ahí los genes con los años se van empezando a mergear. No sé si es una búsqueda de querer separarme de lo que él hace, sino que fue el camino que yo fui tomando. Él supongo que su camino lo construyó con sus referencias e influencias. Hasta cierto punto de mi vida, la música que él escuchaba —que mis padres escuchaban— era la música que yo escuchaba, por una cuestión natural de la familia, lo que sonaba. Y cuando empiezo a tener un poco más de decisión sobre lo que escuchar, empecé a descubrir otras músicas y otras cosas que también me interesaban.

¿Como qué?

Por ejemplo, los amigos del barrio escuchaban mucha cumbia, que es algo que quizás en mi casa no se escucha tanto. Y a mí me gustaba escuchar El Polaco, Néstor en Bloque, yo decía: “Pah, esto está demás”. También, no sé, Justin Bieber, cosas que escuchábamos más de chicos, One Direction, todo eso obviamente de costado me pegó y me gustó. Después, redescubrir la música que… por ejemplo, el rock argentino, yo lo que conocía era lo que se escuchaba por mi casa.

Los clásicos.

Charly, ponele. Yo después primero descubro a Spinetta, que me vuela la cabeza muy zarpado. Lo descubro por Paco [Pintos], el guitarrista de La Triple, que me recomienda el disco Para los árboles. Y después descubrí toda la discografía de Spinetta. Y luego, cuando pensaba que ya había descubierto lo mejor del rock argentino, descubro a Cerati, que, en mi humilde opinión, tenía muchas cosas de Spinetta, pero también tenía muchas cosas más pop. Y ahí me enamoré por completo de la música en toda su expresión. Después obviamente seguir todas las ramificaciones: vas descubriendo un artista y descubrís después las influencias de ese artista, The Police o Bowie.

Por eso, volviendo a la pregunta que me hacías, se va generando una mezcla de mis influencias, que al final el resultado es distinto al de mi viejo, pero simplemente por eso, porque son distintos lugares de donde absorbí. Hay cosas que están en los genes, la voz capaz, o mismo expresiones de cómo hablo, que deben ser parecidas, o la cara [se ríe]. El pelo por ahora lo vengo manteniendo yo, pero no sé cuánto me queda.

Por tener que alquilar una sala de estudio…

Muy caro. El disco casi todo se grabó en mi casa, básicamente. Home studio. Algo que te permite también la grabación así por capas es ir yendo canción por canción y que el tecladista, por ejemplo, si vamos a grabar hoy, se tiene que aprender uno o dos temas, no los 11 temas de una. Fue más práctico hacerlo así, pero intentando que suene a esto otro, que eso fue un desafío. Intentar que el disco no sonara como el anterior, que el anterior suena mucho más controlado. Está todo súper…

Sí, más pop.

Más pop, todo recontra recortado y editado para que suene perfecto al metrónomo. Las baterías si las ponés arriba de un metrónomo parece que es un robot el baterista, y en realidad fue un baterista real, solamente que tuvo bastante edición, porque a mí me gustaba en ese momento ese sonido. Lo mismo los bajos, lo mismo todo. Las voces del disco anterior están más afinadas, tienen más autotune. En este disco dejé pila de desafinaciones también, porque, ta, los seres humanos desafinamos. Y nos estamos acostumbrando a escuchar la música recontra afinada. Entonces escuchás la mínima cosita corrida y es como que decís: “Pah, qué desafinado canta este cantante”. Yo en este disco quise ir en contra de eso, también pensando en lo que voy a tocar en vivo. Si vos presentás una cosa en un disco que está recontra afinada y después vas y cantás en vivo y no podés dar lo mismo, o tenés que poner autotune en la voz, yo sentía como que no me representaba.

Si bien hay agregados, en cuanto a la banda estable fuiste reduciendo, ¿no?

Aposté por ir a un núcleo más chico. Después van a haber invitados en el show. Y también apuesto a que sea más tocado. En el disco anterior, y los shows que hice, si bien fue tocado en vivo, había mucha secuencia tirada. Había mucha pista, que está demás porque condimenta re bien y se hace en la mayoría de los shows del mundo. Está buenísimo y le da un power tremendo a la música porque es como meterle azúcar al café. Pero a mí me gusta el café me gusta más sin azúcar.

Entonces, decidí achicar el núcleo, ir yo a la guitarra de vuelta, volver a tomar el control de eso. Que en la Balzo, ponele, que fue la presentación del disco anterior, tuve dos guitarristas, dos guitarristas de puta madre, además. Yo estaba solo con la voz, que me daba mucha libertad para poder cantar, pero me daba poco control de lo que yo estaba expresando a nivel musical. Ahora soy yo el que toca la guitarra, el que controla la armonía desde ese lado. Y haber achicado va abriendo más puertas a poder movernos: ahora los cuatro entramos adentro de un auto y podemos ir a cualquier parte.

¿Hay algo más que me puedas adelantar del show?

Es el 11 del 11 en la sala Zitarrosa a las 20:30 horas. Busco llevar lo que hago yo a guitarra y voz a un formato de banda. En los shows míos de guitarra y voz se daban pila de cosas que con la banda no se daban, por una cuestión de logística, de que yo solo puedo hacer lo que yo quiera. Entonces este show busco traer un poco de eso y amplificarlo, lograr que realmente… que ocurra la música. Primero que nada entre los músicos que estamos tocando arriba del escenario, que nosotros lo disfrutemos, que estemos todos conectados con lo que está pasando y de esa forma conectar con el público. Eso es un poco detrás de lo que estoy.