El folklore argentino no se quedó en el pasado. Mientras nuevas generaciones de artistas vuelven a mirar hacia el género y lo cruzan con sonidos contemporáneos, algunas de sus figuras históricas continúan demostrando que sus canciones pueden atravesar épocas, fronteras y públicos. Para Los Nocheros, sin embargo, más que de un regreso se trata de una música que nunca dejó de estar viva, especialmente lejos de los grandes centros de la industria.
En sus 40 años de trayectoria, el grupo salteño fue protagonista de una de las transformaciones más importantes del folklore argentino. Desde aquel primer disco, Con el alma, publicado en 1994, hasta sus presentaciones en escenarios como el Estadio de Vélez o los múltiples Luna Parks que realizaron, Los Nocheros llevaron canciones románticas a públicos que excedían ampliamente los circuitos tradicionales del género. Cuatro décadas después, sus canciones siguen encontrando nuevos oyentes y nuevas formas de ser interpretadas.
Ahora, en medio de los festejos por sus 40 años, el grupo vuelve a Montevideo para presentarse el 28 de octubre en el Auditorio Nacional del Sodre, con una fecha agotada en San José y otra presentación prevista en Minas. Antes de su regreso, Mario Teruel, Álvaro Teruel y Rubén Ehizaguirre hablaron con LatidoBEAT sobre la vigencia del folklore, canciones como "Entre la tierra y el cielo", el ida y vuelta con las nuevas generaciones y su identidad musical luego de cuatro décadas. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí.
Se han dedicado toda su carrera al folklore. Un género que si bien siempre está presente, no es fácil que llegue a los sectores más mainstream de la industria. Sin embargo, hoy varios artistas jóvenes lo están redescubriendo. ¿Cómo ven la continuidad del género en la actualidad?
Mario Teruel (M.T.): No, no veo yo una continuidad del género ahí. Yo veo simplemente que el folklore es una cosa viva, una realidad que está en todo el interior del país. Lo que siento es que artistas nuevos que hoy no tienen que ver con el folklore lo han descubierto. Tambié artistas que antes, en otra oportunidad, habrían hecho su impronta literaria con base de hip-hop o de reguetón, hoy le han puesto base de folklore. Eso no creo que sea exclusivamente un reverdecer del folklore, sino que sí, como ha pasado con nosotros y con muchos artistas, el nombre del género vuelve a estar en las grandes ligas. Cuando nosotros salimos todo el mundo hablaba del folklore y éramos nosotros solos, no era el folklore. Éramos nosotros los que la pegábamos, y así ha pasado con muchos artistas y sigue pasando. La realidad es que en todo el interior del país el folklore está más vivo que nunca, los chicos de la secundaria de 14- 15 años están cantando folklore en todo el interior del país, entonces eso a nosotros nos da la tranquilidad y la seguridad de que aunque no esté en todos los medios top, siempre está.
Por esa misma línea Los Nocheros fueron un fenómeno en sí mismo, llevaron el folklore a lugares más masivos a los que antes no había llegado, como el Estadio de Vélez o los 11 Luna Parks.
M.T.: Sí, han habido muchas canciones que han pegado masivamente, y entonces se ha puesto en todos los lugares donde se escuchaba música en esa época, en los canales donde no sabían qué era una zamba o una chacarera. No voy a decir que pasó acá, porque los uruguayos son muy folkloristas, pero sí nos pasó en otros lugares de Latinoamérica, donde asombrosamente las canciones nuestras comenzaron a ocupar las listas más escuchadas de música. Y es el poder que tienen las canciones, independientemente del género que sea, porque cuando sonaban canciones de nosotros en la radio nadie decía "estos son folkloristas". Decían "Los Nocheros" y nos escuchaban.
Lo han llevado a públicos muy distintos en ese sentido; estuvieron en Europa, Australia, etc. ¿Cómo han visto ese encuentro del género con públicos tan diversos?
Álvaro Teruel (A.T.) Era una cosa bien linda, no hemos pensado en que íbamos a llegar a esos lugares. Si bien uno después empieza a tener conciencia de lo que son las canciones, las canciones bien cantadas, bien escritas. Eso te abre puertas, la música sin fronteras empieza a tener esa importancia y nosotros también empezamos a dominar ahí un poco, a permanecer en la música. Nos sorprendimos cuando nos tocó tocar en Francia, en Irlanda, en Londres, en Australia, estos lugares donde, si bien había comunidad latinoamericana, se arrimaban con sus parejas gringas, francesas o de otros lados, y así empezamos a entender un poco la familia que se extiende también a partir de la música.
Hace poquitito salió un video de Messi haciendo patadita en una concentración con una canción de Los Nocheros sonando atrás, y eran muy buenos los comentarios en otros idiomas: "Gracias a Messi estoy acá escuchando estas canciones". Las canciones empiezan a viajar así, se hacen solas su lugar, empiezan a transcurrir. Siempre decimos que no tenemos idea de donde va a parar una canción o cómo nos va a marcar, porque si bien cada uno hace el camino en la canción en su interpretación, en lo que significa para cada uno, ese es el mismo viaje que se propone para el que se lo escucha. Entonces no sabemos en qué lugar de la imaginación empiezan a tener lugar, con qué sentido, con qué sueño. Se lo debemos a la canción, netamente a esta posibilidad de andar de regiones en regiones cantando y mostrando lo nuestro, nuestra forma, nuestro folklore, lo romántico.
Hoy en día están festejando 40 años de trayectoria, y es verdad que un artista cambia mucho su manera de componer, y sin embargo ustedes han mantenido una esencia bastante clara. Si miran para atrás a esos primeros discos, ¿cómo los viven?
Rubén Ehizaguirre (R.E.): Sí, se los mira principalmente con mucho cariño por todo lo que ha significado todo este tiempo. Desde el primer disco, Con el alma (1994), que ha salido de nosotros con una disquera importante. Hay en ese disco canciones que han sido muy disruptivas para la época, muy osadas, con otro lenguaje muy diferente al que se escuchaba, se conocía del folklore. Entonces uno ya con el diario del lunes lo recordás y querés muchísimo todas esas cosas. Nuestro primer disco yo creo particularmente que ha sido el más loco de la carrera de Los Nocheros, por todo lo que ha significado. Vino a romper con una barrera de un tiempo de folklore que había hasta que apareció ese disco, se trazó una línea, y de ahí para aquí como que hay otra cosa. Fue un cambio en cuanto a la manera, la estética, los sonidos, casi un poco lo hemos impuesto nosotros. Los mismos grupos que salen ahora salen con el formato Nocheros. Son muy pocos los que salen con guitarra de aire y bombo.
Pero todo eso que hay de allá y hace tiempo es muy valioso para nosotros. Es un recuerdo y un presente, ahora dentro del show de los 40 años hay muchas canciones de esos primeros discos que está en este repertorio. Entonces es hermoso traerla a este presente, con todos lo que significa que después de 40 años estén ahora y signifiquen mucho para la gente. También que a generaciones nuevas siga moviéndolas interiormente, emocionalmente, de la misma manera que ha movido generaciones allá hace tiempo, que les pase ahora es hermoso.
A. T.: Las canciones también tienen su tiempo, hay algunas canciones que en su tiempo no sonaron por algo, pero hoy las recantamos y también trazan de nuevo un camino que nos da esperanza.
También han reversionado varias canciones incluso con artistas jóvenes. Teniendo en cuenta que hoy en día ya son clásicos, ¿cómo hacen para elegir con quién quieren colaborar?
M.T.: No, no elegimos. Se viene dando, nosotros no tenemos feats armados por compañía. Todas las juntadas han sido porque nos hablamos, porque alguien nos habla, y hace unos años hubo una cosa muy linda, que muchos chicos han comenzado a vernos cantables. Nos han comenzado a invitar, y antes, cuando nosotros buscábamos para hacer un dueto, siempre buscábamos más o menos que fuera un artista afín, que las tonalidades fueran más o menos parecidas. Hoy en día no, si hay algo que tiene de loco esto de los feats es que mientras más disímiles sean los géneros, mientras menos tenga que ver un artista con el otro, a la gente le interesa más. Y está muy bueno, porque se acabaron las formas, todo va cambiando. Me acuerdo que antes nosotros mismos para cambiar de un tono a otro tenías que modular por donde dice la regla musical que hay que modular y hoy día no se modula.
Hoy en día se pasa de un tono al otro, se pasa si derecho. Entonces son cosas que van cambiando y que obviamente a nosotros sí nos aggiornan, sentimos que nos ponemos en órbita, siempre hemos pensando que para estar en comunicación con los hijos hay que hablar su idioma. Es imposible pretender que los hijos hablen el idioma de los padres. Nosotros estamos iguales, si queremos llegar con nuestras canciones que ya tienen un montón de años como están llegando a la juventud es simplemente porque estamos tratando de hablar el idioma de los chicos, porque también nos conmueve por folklore que sea usar sonidos que se usann ahora en otros géneros. Siempre hemos tenido esa impronta en la parte musical, de colores que se usan ahora. Así que nos re cabe la juntada y nos halaga mucho cuando los chicos nos buscan para hacer algo.
Tienen muchas canciones que ya han trascendido época y fronteras. Personalmente me detengo en dos, "Entre la tierra y el cielo" y su versión de "Procuro olvidarte". Hoy, tiempo después de su lanzamiento, ¿creen que responden a cómo eran Los Nocheros en ese entonces u hoy en día podrían escribirlas o interpretarlas de la misma forma?
M.T.: Ah, no, todo cambia. Por más que hay una cuestión cíclica creo, porque hoy día nos sorprende cómo las primeras canciones nuestras que hace 30 años que las hemos cantado hoy las están guitarreando chicos en los colegios. Eso nos sorprende mucho, sin embargo también sabemos que lo que está hecho, está hecho. A mí me encantaría que me salieran algunas canciones como la que me salió en el segundo disco, pero 40 años han pasado ya. Somos totalmente distintos y ni dos gotas de agua son iguales. Todo es distinto, entonces esperar que hoy pasen las cosas que han pasado es imposible. No va a suceder nunca una cosa igual y tan linda como ha pasado. Puede ser que sea más linda, igual no va a ser. Nosotros siempre en ese regalo de la vida que nos sigue ofreciendo cosas cada vez más lindas, soñamos, obviamente. Vos hace un rato hablabas de "Procuro olvidarte", es una canción que creo que tiene 50 años y que nosotros en un momento decidimos versionar, y pegó mucho. No es el caso de "Entre la tierra y el cielo", que es una canción que salió de nuestro riñón. Nos dieron esa canción para que nosotros la cantáramos, y "Entre la tierra y el cielo" se ha convertido en el apellido de nosotros. Seguimos en esa, admirando muchísimo todas esas canciones, porque hoy día de nuevo las volvemos a ver. Hay muchas de esas canciones que en una época quisimos dejar de cantarlas, y hoy día nos parece que hay que cantarlas.
A.T.: Sí, tienen algo así como otra arquitectura. Están construidas de determinada manera con sus vuelos, sus techos, sus rejas, sus formas, sus columnas de tal manera, y hoy capaz que se usan otras cosas. Capaz que más simples, más minimalistas por así decirlo, entonces esas canciones no van a perder nunca ese valor. Son las más polenta de nuestro repertorio.
Se presentan el 28 de octubre en el Sodre, con una función agotada en San José y también pasarán por Minas. ¿Cómo lo están preparando? ¿Qué canciones quieren adelantar del setlist?
A.T.: Volvemos a El Sodre, teatro precioso, espectacular. Ahí les vamos a brindar estas canciones de las que estamos hablando. Hay una columna vertebral de canciones que no pueden dejar de estar en Los Nocheros, como "Entre la tierra y cielo", "Roja boca", "No saber de ti", "La yapa", "Chacarera del rancho". Son canciones que marcan nuestro ADN, condimentadas con todas estas canciones que a nosotros nos han hecho pasar momentos hermosos. Para nuestra gente que es seguidora también tienen ahí su memoria, están puetas en la piel de aquellos discos y de los que vienen saliendo, porque hay canciones contemporáneas, así que van a estar sonando ahí todas estas canciones con su estética nueva en cuanto a arreglo y en esta formación, que somos tres, acompañados también con un coro. Esos son los nuevos condimentos que van a tener estas presentaciones.