Antes de convertirse en Nikki y en la obsesión de todo el internet en 2026, Inde Navarrette ya había pasado por algunos de los lugares que suelen funcionar como estaciones de tránsito para actrices jóvenes en Hollywood. Apareció en Por trece razones (13 Reasons Why, 2017-2020) de Netflix y después pasó cuatro temporadas como Sarah Cushing en la serie Superman & Lois, una experiencia que ella misma ha comparado con ir a la universidad, que le permitió crecer frente a cámara junto con un elenco con el que todavía mantiene vínculos. Pero durante buena parte de ese recorrido también hizo streaming, creó contenido y se movió en internet, espacio que terminó siendo mucho más importante para su carrera de lo que probablemente podía imaginar. Fue Obsesión (2026) lo que terminó disparándola de manera radical, como la actriz revelación del año.
Estrenada originalmente en el Festival de Toronto y convertida en uno de los fenómenos cinematográficos del 2026, la película de Curry Barker pasó de ser una producción de menos de un millón de dólares a transformarse en un inesperado éxito de taquilla y, con él, en una de las películas de terror más comentadas. Buena parte de esto tiene que ver con Navarrette, que encontró en Nikki un personaje capaz de exigirle prácticamente todo lo que una actriz puede hacer frente a una cámara. Su interpretación pasa de la simpatía a la incomodidad, de lo cotidiano a lo monstruoso, de la comedia al terror físico, muchas veces en cuestión de segundos.
En Obsesión, Bear (Michael Johnston) es un empleado de una tienda de música que está enamorado de Nikki, su mejor amiga y compañera de trabajo, pero no consigue confesarle lo que siente. Después de comprar un extraño objeto llamado One Wish Willow, que supuestamente hace realidad los deseos, pide que Nikki lo ame más que a cualquier otra persona en el mundo. El deseo se cumple, pero, como corresponde a cualquier buena historia de “cuidado con lo que deseas”, el resultado no tiene absolutamente nada de romántico. Nikki comienza a comportarse de una manera cada vez más obsesiva, impredecible y violenta, mientras Bear descubre que quizá no consiguió que alguien lo amara, lo que consiguió fue algo mucho peor.
La película es incómoda en todos los sentidos posibles. Hay escenas difíciles de mirar, pero también una incomodidad que se mete debajo de la piel y permanece después de que terminan los créditos. También es muy graciosa, algo que puede resultar extraño hasta que se recuerda que Barker viene de la comedia y construyó su carrera haciendo sketches y contenido para YouTube.
Pero si Barker encontró una forma de llevar su sensibilidad de internet al cine, Navarrette encontró en Nikki el personaje que convirtió su propia trayectoria en otra cosa. Su carrera no empezó con esta película, pero después de ella difícilmente pueda volver a ser la misma.
LatidoBEAT conversó en exclusiva con Inde Navarrette durante el aniversario del estreno de la película en Toronto.
Durante buena parte de Obsesión, no estás interpretando tanto a Nikki como a la versión de Nikki que ella quiere que los demás vean. Y después esa actuación se quiebra y, durante unos segundos, la vemos gritar, correr, rogarle a Bear que la mate. ¿Cuál fue tu manera de entrar en esos quiebres? ¿Los pensabas como momentos en los que tenías que dejar de interpretar a Nikki y simplemente dejarla ser?
Sí, creo que es una muy buena pregunta. Me gusta mucho cómo planteaste la diferencia entre interpretar la percepción que los demás tienen de ella y mostrar quién es realmente. La forma en que lo abordé fue pensando en Nikki como una persona completa, de una manera muy similar a cómo todos atravesamos nuestro día a día. Yo soy una persona diferente con mis amigos, con mi familia, en el trabajo y en muchos otros aspectos.
Quería llevar ese nivel a Nikki: siempre hay algo que está sucediendo debajo de la persona que vemos y, encima de eso, está la máscara que lleva puesta. La cuestión era cuándo esa máscara se resbala, cuándo eso que hay debajo empieza a asomarse y qué emoción aparece. ¿Es miedo? ¿Es ira? ¿Es tristeza? ¿Qué nivel de esa emoción estamos viendo?
Intenté trabajarla de esa manera porque quería que se sintiera como una persona. Así fue como lo abordé.
Creo que esos cambios bruscos en las emociones de Nikki son una parte importante de lo perturbadora que resulta, porque como espectador nunca sabés exactamente qué versión de ella vas a encontrar. Y me imagino que, como actriz, estás acostumbrada a tener cierto tiempo para construir un estado emocional. ¿Cómo trabajaste esas transiciones cuando, por definición, son momentos que no te dan tiempo para prepararte?
En cierto modo, lo usé a mi favor. A veces, si conseguís sorprenderte a vos misma, podés instalar ese miedo en tu propio cuerpo, porque tu cerebro… Es casi como si hubiera dos partes de mi cerebro: una que intentaba asustar a la otra.
Así fue como abordé algunos de esos momentos, porque quería asegurarme de que ella se sintiera muy auténtica y muy arraigada a la realidad.
En un momento me di cuenta de que estaba constantemente buscándote en el fondo del plano: en las puertas, moviéndote de una habitación a otra, observando a Bear. Creo que la película casi nos entrena para hacer eso. Incluso cuando ella está en foco, su presencia hace que te preguntes si está a punto de pasar algo. ¿Cuán consciente eras de esa idea de estar presente en el cuadro incluso cuando la cámara no te estaba mirando o enfocando directamente?
Me apoyé mucho en Curry. A Curry le encanta hablar —no quiero hablar por él— de utilizar ciertos recursos para ir en contra de lo que el público espera, y de saber qué va a esperar la audiencia para poder desviarla y usar eso a su favor. Me pareció una manera increíblemente inteligente de despistar al público.
Cuando los actores hablan de buscar referencias para un personaje, normalmente escuchamos hablar de otras películas o interpretaciones. Pero quería preguntarte esto porque sé que sos una gran fanática de los videojuegos y el anime. Y son dos medios con una tradición de terror muy rica. ¿Hubo algún personaje o alguna experiencia de esos mundos en los que te encontraras pensando mientras construías a Nikki?
Es una pregunta muy buena y realmente desearía que hubiera sido así, porque me encanta hablar de videojuegos y me encantaría que ahora mismo pudiéramos meternos de lleno a hablar de qué referencias podrían haber significado qué cosas. Me encanta jugar videojuegos de terror. Jugué Outlast, intenté jugar Exit 8 y jugué muchísimos juegos diferentes.
Por desgracia, no los utilicé como referencias porque ninguno coincidía realmente con Nikki. Nikki era una idea completamente nueva para mí, surgida de Curry. ¿Entendés lo que quiero decir? Interpretar a esas dos personas al mismo tiempo y tener la oportunidad de jugar con ese rango fue increíble.
Pero, rayos, qué buena pregunta. ¿Sabés qué? La próxima vez que tengamos una entrevista, voy a haber jugado muchos más videojuegos y vamos a retomar esta conversación.
Inde Navarrette en “Obsesión” (2026)
Esta es una película de Curry Barker y es obviamente aterradora, pero también es genuinamente muy divertida, al menos para mí. Ahora que tenés cierta distancia de la película, ¿hay algún momento que todavía te haga reír cada vez que lo ves? ¿Había algo que te resultara gracioso desde el principio?
Me resulta gracioso cuando la gente llama a Curry “Curry Baker”, porque me lo imagino como un pequeño panadero. Pero, sinceramente, me encantó que, ya que estamos hablando de su apellido, incluyera Barker’s Pub en la película. Me gusta cómo Curry puede agregar distintos momentos que llevan su sello. Porque todavía está encontrándolo, ¿no? Todos estamos atravesando nuevas etapas de nuestras carreras. Y ahí está Barker’s Pub.
También creo que Cooper [Tomlinson, que interpreta a Ian] es extremadamente gracioso. Hay un momento al principio de la película en el que dice: “Gracias. Ya podés irte”. Dios, fue terrible. Me hace reír cada vez que lo veo.
¿Y esas cosas ya eran graciosas cuando las estaban filmando o se volvieron graciosas cuando viste la película terminada?
A veces, sinceramente, como mi cabeza estaba tan metida en Nikki, no entendía que algunas cosas fueran graciosas. Y nunca, durante el rodaje, pensé: “Oh, esta es una película que no es graciosa” o algo así. Estaba completamente concentrada en lo que le estaba pasando a Nikki, hasta el punto de que esa parte de mi cerebro no se iba hacia otro lado.
Pero fue algo realmente genial que mi cerebro funcionara así, porque después pude ver la película por primera vez y reírme de cosas que antes no había reconocido.
Algunos de los momentos graciosos ni siquiera ocurrieron cuando yo estaba presente, lamentablemente. Así que sí.
Hay varios momentos que se volvieron mucho más aterradores para mí por la música. Cuando estaban rodando esas escenas, ¿tenías alguna idea del lenguaje musical que eventualmente iba a acompañar tu actuación o fue una sorpresa verlo terminado?
No, para nada. Creo que Rock Burwell hizo un trabajo fenomenal. Él es nuestro compositor. Y también quiero reconocer a las personas que eligieron la música, porque creo que la cabeza de Curry y su colaboración con todos ellos realmente ayudaron a la película y también a distraer al público. Algunas canciones son muy agradables y hogareñas y, de repente, ¡boom!, aparece un susto.
Rock creó una canción de cuna realmente hermosa que, de alguna manera, parece estar fuera de lugar con lo que está sucediendo. Así fue su trabajo como compositor.
Yo no sabía qué dirección musical iban a tomar. Simplemente tenía mi propia playlist para Nikki, que tenía mucho de Paramore, mucho de Korn, mucho de Creed… muchas cosas de ese estilo.
Llevás alrededor de un año viviendo con esta película. Entre festivales, entrevistas y ver las reacciones del público, ¿cambió en algo tu comprensión de Nikki desde que conociste la película por primera vez?
No necesariamente. Definitivamente… Bueno, diría que sí. No diría que mi comprensión de Nikki cambió, pero sí que mi amor por Nikki creció al ver cuánto la han comprendido otras personas.
Ese fue mi objetivo desde el principio. Si podía conseguir una sola cosa de esta película, era que la gente entendiera de dónde venía Nikki y por qué era como era.
“Obsesión” (2026), Curry Barker