La explosión del trap en Argentina, a partir de mediados de los 2010, tuvo sus figuras más influyentes en hombres: Duki, Khea, Ysy A o Trueno. Vale la pena hablar del trap en términos binarios, porque siempre fue un género de varones: se lo relaciona con la cultura de la calle, con la marginalidad, y cuando aparece un nombre femenino que lidera las listas de reproducción, suele resultar incómoda. El mérito vale doble.

Si se piensa en mujeres, los ejemplos que saltan a la memoria son mucho más escuetos, pero hay dos que aparecen rápido: La Joaqui y Cazzu (Julieta Cazzuchelli). 

De todas formas hoy, varios años después de su aparición en la escena, Cazzu ya está bastante desligada del trap. Latinaje (2025), su último y exitoso disco, tiene metas compositivas totalmente distintas. De ahí nacieron hits como la cumbia "Con otra", que alcanzó la posición número 1 de Billboard Argentina Hot 100. 

En conversación con LatidoBEAT, Cazzu repasó su proceso creativo en Latinaje, su vínculo actual con el trap y su show en Uruguay, que será este 24 de octubre en el Antel Arena. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí. 

Sos la referente femenina en el mundo del trap, un mundo muy masculino. La Joaqui y vos lideran la escena en ese sentido. ¿Cómo recordás esos primeros años en los que te hiciste tu lugar en el género?

Creo que lo resumiste en la pregunta. Fue difícil, pero se pudo.

Latinaje cambió bastante tu sonido y lo que venías haciendo antes. ¿Cómo recordás ese momento en el que decidiste perseguir un sonido distinto?

El disparador de Latinaje creo fue el mismo; tratar de cambiar, de salir del estereotipo en el que yo sentía que me ponía yo misma o la presión que sentía de tener que cumplir con el trap, con el género. De a poquito fui tratando de deconstruir esa idea en mi cabeza y animarme a algo diferente. Tratar de tenerle menos miedo a lo que podía pensar la gente de haber cambiado tanto, y así fue que lo empecé a gestar y a construir.

¿Dirías que el trap es un ciclo cerrado? ¿Te arrepentís de algo en la música?

No, yo no me arrepiento de nada en la música. Y no me atrevería a cerrar el ciclo del trap, también tiene mucho que ver con cómo cada uno ve al género, desde qué lugar. Desde qué movimiento o desde la música, si es algo meramente sonoro o quizá algo más que un fenómeno del momento. Yo pienso que hay cosas que no se pueden repetir ni replicar, que tuvieron que ver con una necesidad del momento. Obviamente sería muy difícil y muy extraño volver a replicar algo que ya ni siquiera está ubicado en el mismo espacio-tiempo.

El año pasado también debutaste como actriz en cine, en Risa y la cabina del viento. ¿Qué faceta creativa dirías que descubriste a partir de ahí?

La experiencia del cine me pareció, en esta ocasión y con las personas que me acompañaban en mi proyecto, algo muy tranquilo, muy pacífico. Fue una experiencia muy reveladora, relajante, muy diferente a mi trabajo, que estaba casi siempre mucho más acelerado. Pero también siento que tuvo que ver con lo familiar que era el equipo que la producía, no creo que en el cine sea todo de esa manera. Igual que en la música, en el cine pienso que cuando vos estás muy atento a los espacios que realmente querés habitar y a los que no, y terminás construyendo obras con personas que tienen el mismo ritmo que vos, y eso está bueno.

¿Y hay algún otro espacio que aún no hayas explorado en lo artístico y que sientas que te está faltando?

Yo creo que sí, la verdad creo que sí. Pienso en muchas cosas, principalmente me gustaría seguir escribiendo. Quiero, seguro. Tengo una vida ahora para seguir explorando espacios diferentes, nuevos tipos de hacer arte.

Pero no hay algo concreto que tengas pendiente.

Me gustaría escribir libros infantiles.

Vas a estar en el Antel Arena el 24 de octubre. Ya habías estado en Uruguay, pero en el Teatro de Verano. Cambia la disposición del espacio, y vos sos una artista que ofrece un show con mucho despliegue, con músicos y bailarines en escena. ¿Cómo lo estás preparando y qué te permite tener otro espacio a disposición?

Nosotros para el Teatro de Verano tuvimos que adaptar la apuesta lo máximo que pudimos, porque no era un show que estuviera hecho realmente para el aire libre. La verdad que nos quedó igual bastante bonito, pero la gente que sí fue a ver Latinaje en el Teatro de Verano y que lo vaya a ver ahora en el Antel Arena, va a notar la diferencia de cuánto nosotros podemos tener controlado el ambiente, el sonido, la escena; eso que estamos contando, que tiene una progresión. Entonces creo que va a ser lindo, porque lo van a poder ver como inicialmente habíamos pensado el show, para lugares cerrados.