Fernando Bahiano Hortal siempre recuerda que lleva 21 años de carrera solista. Aunque empezó con Los Pericos, banda que popularizó el reggae en América Latina y el habla hispana, con himnos como "Pupilas lejanas", "Jamaica Reggae" o "Runaway", considera que es un capítulo cerrado que solo revive en el escenario, a través de las canciones.

De todas formas siempre hizo reggae, y logró algo que para los jamaiquinos de aquel entonces sería inconcebible: separar la musicalidad del movimiento social y religioso que lo acompañaba en su país de origen, el rastafari.

Mientras intenta encontrar los tiempos y las motivaciones para seguir escribiendo, tiene una cosa muy clara: el público se renueva. No entiende cómo se cruza con adolescentes que hoy descubren sus éxitos de los 90, pero lo celebra. Y aunque la industria empuje para generar colaboraciones, estar pendiente de las métricas o llenar recintos, tener algo para decir en el mundo creativo siempre es una condición excluyente. 

En el marco de su gira de 2026, que lo traerá nuevamente al Montevideo Music Box, conversó sobre su relación con la composición, los cambios en la industria musical, la convivencia entre artistas de distintas generaciones y el lugar que ocupa el reggae en su identidad. También recordó los primeros años de Los Pericos y reflexionó sobre una trayectoria que, al mirar hacia atrás, terminó superando sus propias expectativas. 

Bahiano se presenta en Montevideo este sábado 7 de noviembre, en el Montevideo Music Box. Las entradas están disponibles y pueden adquirirse aquí. 

Has comentado que estás escribiendo canciones nuevas actualmente.

Sí, estoy intentando escribir canciones, porque uno tiene sus momentos de mucha información para poder volcar y hay momentos que hay lagunas. Entonces estoy tratando de escribir y encontrar, más que nada tratando de encontrar estos tiempos míos. Estoy en ese trajín. 

¿Qué dirías que precisás para escribir, para inspirarte o que aparezca una idea que efectivamente se termine transformando en una canción?

Si todo fuera 1+1=2, todo sería mucho más fácil, pero nada es 1+1=2. No todo lo que escribo es autobiográfico, hay mucha ficción, hay mucho de lo que escucho, hay mucho de mis tiempos también. Yo voy a cumplir en diciembre 64 años, entonces hay mucho de mis tiempos. Y me pongo a pensar en para qué escribo, ¿tengo ganas de escribir? ¿Es verdad que tengo que escribir? ¿Es necesario escribir? Me hago todo ese tipo de preguntas. Pero no es 1+1=2, no alcanza con un vaso de whisky. Tengo que estar, que se me alineen los planetas y un montón de cosas más. Pero lo estoy intentando, hay momentos que tengo ganas, hay momentos que no tengo ni ganas.

Me acuerdo de que tengo todo un repertorio enorme, que es lo que la gente continuamente quiere escuchar, y todavía me quedan canciones fuera de la playlist, entonces cada vez que armo un listado de canciones para una fecha hay que hacer una ingeniería también, porque sino se extendería demasiado todo. No porque no quisiera hacer un concierto muy largo, la gente también tiene un tiempo de disfrute. Los lugares a donde vas también tienen un tiempo límite por cuestiones municipales o lo que fuera. Aparte antes uno armaba un disco y salía, hoy por hoy no sé si es tan necesario hacer un disco. Y que la gente se vaya enterando de esas canciones en el momento que las va escuchando. Un disco a lo mejor se tiran todas las canciones juntas y a lo mejor se destacan dos y quedan ocho canciones que no terminan de ser conocidas, por así decirlo.

Yo todavía tengo público que me pregunta por canciones muy mainstream, me preguntan cómo se llama esa canción. Entonces uno ahí también hace la evaluación de que hay público nuevísimo. Porque también tengo el público que dice, "uy, me trasladé a los 90", pero tengo público que me pregunta por una canción y a lo mejor era "Jamaica Reggae", del año 87. Pasan muchas cosas en el mundo musical y te asombras también con respecto a esto, de cómo son las canciones y cómo viajan. Hay gente que te va descubriendo, que a lo mejor cumplen 16- 17 años y empieza a escuchar música así más formalmente. Como solista yo ya llevo 21 años; otra gente que dice soy de Los Pericos, y me encuentran atrás también. Ya van 40 años, así que es una autopista de gente que va y viene. 

En estos 40 años pasó de todo en la industria. ¿Extrañás esa forma de trabajar que comentás y el peso que tenían los discos, o te llevás bien con cómo se hace ahora?

No, es que no pasa por las plataformas. Como te dije antes, la plataforma es el lugar desde el que se va a comunicar a la gente. Lo importante es tener ganas de hacer una canción. Sentarte y escribir, ver por dónde vas a ir. Son todas cosas que se evalúan antes de grabar un disco o de lo que fuera. Igualmente para proponerla en una plataforma de música también tenés que ir a un estudio, grabar. Económicamente es mejor grabar todas juntas, pero no pasa por comodidad, esa es la parte más de comunicación. Salió un disco, una canción, vamos a escucharla.

¿Y hoy en día te sentís con ganas de hacer canciones?

No me cuesta, es el paquete que te conté antes, me hago miles de preguntas hoy por hoy. No soy un artista que recién empiece, no tengo 20 años. Me hago un montón de preguntas, pero sí, es mi vida. Sea como sea se hace la canción. Pero bueno, tengo momentos. Tengo que tener bien marcado el norte hoy tal vez, el objetivo, y a veces una frase te genera toda una canción sin quererlo, sin saberlo. Detona un estribillo, puede detonar en el resto de una canción o algo que cantaste en momentos en los que no estabas ni sentado para hacerlo. Estabas caminando por la calle, manejando, duchándote, y aparecen cosas.

Estás con el tour de 2026, vas a pasar por Montevideo.

Voy a pasar por Montevideo, sí, nuevamente en el Montevideo Music Box.

¿Cómo lo estás preparando?

No, ya estoy preparado. Hace años que estoy preparado. Y aparte vengo con un trajín de conciertos que también hace que la maquinaria ya esté lista. Que esté todo armado. Ya se sabe qué se va a cantar, qué se va a tocar. Todo eso hace que uno esté mucho más cómodo cuando presenta una fecha. Y a sabiendas también de que el público va a estar acompañando, porque las otras dos veces que estuve también fue increíble, y esta no va a ser menos, así que estoy con muchas ganas de ir de nuevo. Me gusta Montevideo, tengo amigos ahí, así que voy a disfrutar de otra noche más en Montevideo Music Box. Va a estar divino.

¿Cuánto disfrutás de tocar en vivo? ¿Te gusta más esa parte o la parte de sentarte a escribir?

No, obvio que el vivo me gusta más. Porque ahí es nada, estás al natural, es como uno es y cómo ejecutan todos, la banda sonando, eso es potente. La otra es toda una parte más de ingeniería, de trabajo más creativo, de inspiración y de mucha paz, tranquilidad y demás.

Y cuesta que aparezca la paz a veces.

Yo creo que sí, pero tenés que encontrar los momentos. Querés leer un libro y tenés que encontrar el momento para leer un libro. Tenés que hacer cosas y tenés que encontrar el momento. ¿Yo lo puedo encontrar? Sí, lo encuentro generalmente. Pero también está eso de la apertura para todos y ante todos, porque te estás abriendo para lo que después va a escuchar la gente. Te estás abriendo para lo que después va a estar grabado en un disco o lo que sea. Entonces a veces tenés ganas de abrirte y a veces no.