An Espil hizo las pases con sus comienzos, y ahora los visita desde otro lugar. Cantante, compositora y miembro fundadora de la banda NAFTA, durante dos años se dedicó a homenajear a artistas que marcaron su recorrido musical. Con el tiempo, se decidió a hacer su propia música.
Bajo el nombre Tributo a An Espil, la artista comenzó su tour 2026 este 1° de octubre en Rosario, Argentina. Lleva esa idea un paso más allá: después de haber dedicado su voz al repertorio de otros, se propone homenajear su propio camino.
En conversación con LatidoBEAT, An Espil contó cómo es su conversación diaria con sus ideas musicales del pasado. Los covers, los tributos, ese estilo. La poca solemnidad que busca para sus canciones, que la llevó a titular a sus discos como Jessica Alegría (2021) y Laura Polines (2025), personajes de Los Simpson (1989). Ella encuentra valor en la risa e intenta imprimer en sus canciones lo mejor que queda de su esencia. El próximo 14 de noviembre, An Espil se presentará en Inmigrantes con un espectáculo que promete recuperar las canciones en versiones más cercanas a sus grabaciones originales. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí.
Tu gira se llama Tributo a An Espil porque empezaste haciendo tributos a otros artistas. ¿Cómo te llevás con esa época en la que empezaste cantando para otros?
Ahora me llevo mejor. Seguro en su momento tenía mis problemas, como con todo, que uno siempre tiene algún problema con lo que está haciendo. Pero luego de varios años, por suerte, pude amigarme con ese comienzo. Y eso fue lo que me hizo un poco ahora volver a hacer ciertos homenajes sin la culpa que puede traerte hacer música de otros.
¿Culpa en qué sentido?
Como compositora; volver a cantar cierto repertorio ajeno o tributos no es lo que uno como autor quiere para su vida. Pero pude volver a hacerlo con gusto y desde un lugar distinto, ya teniendo mi música propia, y amigarme con ese pasado y ese principio también. Y darle una vuelta de rosca, porque siempre fueron homenajes versionando. Muchas veces hasta versionando a cero las canciones, entonces tenían algo muy especial. Pero la pasé bomba. La idea fue que yo tenía ganas de cantar todos los días, y me pregunté: ¿cómo hacer para cantar todos los días, cambiar de repertorio y hacer la música que siempre me gustó? Fueron dos años de estar haciendo homenajes, y me hizo volver ahora con más ganas a hacer mi música y con esta vuelta de rosca de hacer un pseudotributo a mí.
¿Y esta sensación incómoda con los tributos ya la tenías cuando los hacías, o apareció después?
No, yo creo que mientras la hacía siempre tenía en mi cabeza el peso de no estar haciendo mi música. En ese entonces todavía yo no había hecho mi música, entonces por suerte existía ese prejuicio dentro de mí. Aunque fue muy fundador, yo empecé trabajando profesionalmente así, con música de otros. Después eso fue lo que me llevó a insistir conmigo misma en hacer mi música, así que le agradezco a full también a esa sensación que te puede dar estar haciendo un tributo.
También vos tenés una seña muy personal en las referencias constantes que tenés a la cultura pop, como los nombres de los discos con nombres de Los Simpson, y hay mucho humor también. ¿Qué encontraste en esa pérdida de solemnidad que quizás está en todos los proyectos?
En realidad encontré algo más parecido a lo que me pasa en la vida, que soy más así. Soy más así que solemne, soy más de no poder romantizar mucho los momentos tampoco. En todo, los fracasos y los éxitos, un poco me cuesta romantizar. Entonces el humor sale ahí como reflejo, y poder llevarlo a la música creo que mejoró toda mi relación con la música y con la gente también.
Teniendo en cuenta todos los proyectos en los que has participado y tus discos propios, sentís que hay alguna faceta artística tuya que aún no hayas podido mostrar? Quizás algún género en el que todavía no incursionaste y querés explorar.
Seguro que sí. Igual elijo mostrar por suerte lo que más me gusta. Pero sí, me hace falta explorar un montón. No solo otras facetas artísticas, sino otros géneros musicales también. Con esto de los tributos un poco pude darme ese lujo de pasar por distintos géneros a pleno y llevarlos a lo que a mí más me sale. Pero me falta la faceta de tocar un instrumento y no cantar. Después me faltan otras ramas. La pintura, de chiquita dibujaba y pintaba.
Hoy en día también ha cambiado mucho, hay varios proyectos que si bien son musicales se expresan en varias ramas artísticas.
Totalmente. Me parece muy difícil, me acuerdo que empecé estudiando comedia musical, que abarca tres materias grosas, y en un momento me di cuenta de que no podía; que tenía que dedicarme a una de lleno o no hacía nada bien. Ahí entendí que quería hacer música y canto y me pasé a la música sola.
Vas a estar en Inmigrantes el 14 de noviembre. ¿Qué querés adelantar de cómo va a ser el show?
Bueno yo este año fui a Uruguay, no fui a Montevideo, pero estuve girando más por arriba y fui con un pianista. Fue en otro plan muy distinto. Este plan, la idea del Tributo An Espil también habla de que estamos haciendo las canciones bastante parecidas a las originales, las versiones de estudio. Así que esa es la promesa, hacer un show que nunca se hizo. En Montevideo toqué con Abril en MBC. Pero también era en un formato compartido y adaptado, este es por primera vez un show mío y nuevo, y que es más fiel a mí de lo que nunca estuve tocando todavía.