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Aunque la mona se vista de seda...

“Halo: Campaign Evolved” y la modernización de un clásico, en el mal sentido

Tras un polémico desarrollo, la reimaginación del gigante de XBOX no termina de entender aquello que hizo tan amado al juego original.

30.07.2026 17:00

Lectura: 16'

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Por Felipe Capó
  felipe.capo@m.uy

Para la reciente pero inmensa historia de los videojuegos, resulta impensable desconocer el impacto que los juegos de disparos en primera persona (FPS, por sus siglas en inglés) dejaron en la industria. Desde Doom y Wolfenstein hasta Counter-Strike y Call of Duty, el género atravesó distintas revoluciones, pero pocas fueron tan importantes como la que provocó Halo.

El 15 de noviembre de 2001 salió Halo: Combat Evolved, título de lanzamiento de la primera Xbox y uno de los juegos que demostró que los FPS, hasta entonces asociados principalmente a las computadoras, también podían dominar las consolas.

En Uruguay, su impacto fue menor por la situación económica de la región y el posterior furor de la PlayStation 2. En Norteamérica y Europa, en cambio, fue un éxito rotundo, y convirtió a Bungie en uno de los estudios más prestigiosos de la industria.

Esa etapa terminó en 2010 con Halo: Reach, cuando Bungie dejó la saga en manos de una nueva empresa, 343 Industries. Esta nueva administración se caracterizó por 15 años de polémicas, decisiones cuestionadas y tres nuevas entregas que dividieron a la comunidad. En 2025, 343 pasó a llamarse Halo Studios y decidió reinventarse nuevamente, volviendo al juego que había iniciado todo. Así nació Halo: Campaign Evolved, un remake o reconstrucción del juego original.

Todos los Halo desarrollados por Bungie. Foto: Montevideo Portal.

Todos los Halo desarrollados por Bungie. Foto: Montevideo Portal.

La finalidad de Campaign Evolved es hacer llegar esa magia a nuevas audiencias, principalmente los jugadores de su competencia, PlayStation, y traer de vuelta a aquel fan que quedó desencantado con el manejo de los últimos títulos. En ese sentido, el juego presenta un problema: más allá de la noble intención, varios de los cambios evidencian que Halo Studios parece no entender por qué el juego original funcionó tan bien en primer lugar.

Qué hay que saber

Halo: Campaign Evolved en un principio se creó a modo de prueba para “comprobar” la viabilidad de Unreal Engine, uno de los motores gráficos más utilizados en la industria, pero en un “ya que estamos” decidieron seguirlo y publicarlo como un producto completo, que salió oficialmente este martes para XBOX, PC y PlayStation.

En términos de historia, Campaign Evolved sigue fielmente la trama del juego y no busca reinventar la rueda. Halo está ambientado en el año 2552 y empieza cuando una nave espacial, el Pillar of Autumn, escapa de una batalla y llega por accidente a un gigantesco mundo artificial con forma de anillo (de ahí el nombre). El jugador controla al Jefe Maestro, de nombre John 117, un supersoldado estoico que viste una armadura avanzada, acompañado por Cortana, una inteligencia artificial que se comunica con él desde su traje.

En una desesperada evacuación, el Jefe Maestro aterriza en Halo y comienza a rescatar supervivientes mientras combate a quienes los perseguían: el Covenant, una facción de religiosos extremistas de distintas especies alienígenas. Al principio, los humanos creen que el anillo puede ser una poderosa arma que deben controlar antes que sus enemigos. Sin embargo, mientras exploran sus instalaciones, descubren que Halo oculta algo mucho más peligroso.

Cómo corre

A nivel técnico, el juego funciona y corre increíblemente bien. Para quedar en claro, la versión jugada y referenciada en esta nota fue la de computadora, en un equipo de gama media alta, en la que solo hubo problemas de rendimiento en dos situaciones particulares en un total de 12 horas de juego.

Este elogio no es menor, ya que Unreal Engine ha sido conocido por ser inestable y causar problemas en el pasado, al punto de frustrar la experiencia de juegos como Star Wars: Jedi Survivor (2023) y Metal Gear Solid: Delta (2025).

Especificaciones del equipo

PC utilizada para la prueba

GPU Nvidia GeForce RTX 4060 8GB OC
CPU AMD Ryzen 5 7600X
RAM 32GB Corsair Vengeance DDR5 5200 MHz
Motherboard MSI Pro B650M-P

En esta configuración, el juego corrió sin problemas significativos durante 12 horas, con solo dos situaciones puntuales de caída de rendimiento.

Fuera de eso, la configuración utilizada en esta partida fue de gráficos medios, con texturas en calidad alta y ayuda del DLSS de Nvidia que, traducido al criollo, la computadora hizo magia para que el juego se vea y ande mejor de lo que puede hacer con sus especificaciones.

Lo bueno y lo nuevo

Al ser un remake, es decir, una reimaginación del juego original, juzgar Campaign Evolved por sí solo resulta intelectualmente deshonesto. Pesa mucho el valor que tiene comparado con su antecesor.

Muchos de los puntos fuertes del juego original se mantienen. La historia es sencilla y fácil de seguir como al mismo tiempo da lugar para generar intriga, misterio e incentivar la exploración. Los personajes y los lugares visitados son diversos, únicos e interesantes, con un combate sólido y una amplia variedad de armas. Dan ganas de conocer ese universo.

En comparación con el juego original, algunos de los cambios de diálogo ayudan a reforzar algunas de las ideas y puntos de la trama que pueden perderse si uno es despistado.

También hay nuevos planos que verdaderamente ayudan con la caracterización de algunos personajes. El mejor ejemplo para esto es el caso de Foe Hammer, una piloto que ayuda, transporta y da recursos al jugador a lo largo de toda la campaña, a la que por 25 años nunca se le conoció más que la voz. Con los nuevos planos del remake finalmente se le puede ver el rostro, un pequeño pero más que bienvenido cambio que le da más fuerza a la clásica historia y a un personaje querido por la comunidad.

A nivel de juego, cada una de las armas clásicas están de vuelta y se sienten igual o mejor que en el juego original. Cada rifle es igual de fuerte que antes y las granadas mantienen el radio de explosión ridículo que las caracteriza en Combat Evolved.

Halo Studios también tomó la decisión de traer armas que se inventaron en juegos posteriores como el Rifle de Batalla y SMG (Halo 2), que logran tener un lugar en el juego sin opacar al elenco original del Rifle de Asalto y la Magnum. También se desbloquearon armas como la espada de energía y rayo centinela, que existían en el juego original, pero solo para uso de los enemigos.

Otro punto importante que se mantiene en el remake es la espectacular banda sonora del excompositor Martin O'Donnell. La mezcla de los cantos gregorianos combinada con tambores militares y música electrónica crea un ambiente único al igual que en 2001.

Eso, sumado a la impresionante diversidad de paisajes, mantiene vivo el ambiente cautivador de misterio y belleza que hizo tan icónica a la primera entrega. Destaco especialmente la sexta misión del juego, 343 Guilty Spark, que capta la atmósfera de tensión, oscuridad y suspenso del macabro descubrimiento que esconde el anillo perfectamente y, con sinceridad, lo hace hasta mejor que el juego original.

Donde aparecen cambios más trascendentes es en una mini campaña adicional a modo de precuela, y en pequeñas modificaciones y adiciones a cinemáticas, segmentos de unos pocos niveles, y la implementación de funciones modernas de los FPS como el poder esprintar para tener un poco más de movilidad.

Lamentablemente, es en estos puntos donde yace el problema de Campaign Evolved: si bien no intenta reinventar la rueda, los ajustes que le hacen terminan creando algo funcionalmente peor y que, conceptualmente, no tiene sentido.

Lo malo y lo feo

Halo: Combat Evolved es un juego atemporal. Envejeció perfectamente bien. Aunque siga siendo un producto de su época, se puede disfrutar sin ningún impedimento. Mientras hay juegos clásicos que ya no se pueden acceder de forma convencional o necesitan un sinfín de modificaciones y arreglos hechos por la comunidad para funcionar (ejemplo: Fallout: New Vegas), Halo no tiene ninguno de esos problemas. Combat Evolved está disponible en XBOX y Steam. La experiencia original, sin cambios y con un multijugador online activo —algo que el remake no tiene—, aún se puede tener.

Sí hay limitaciones técnicas de la época (como misiones lineales y con pasillos idénticos) y no se siente como algo que podría salir hoy. Justamente, este debería haber sido el punto de partida para que el remake trabajara, ampliara y mejorara, pero no lo hace.

Para empezar, el juego se hizo con el motor de Halo Reach, el último juego de Bungie que se juega con énfasis en el combate, desesperación y agresividad, mientras que la primera entrega de la saga es lenta, metódica y de exploración, con breves pero frenéticos encuentros.

La cantidad de assets que se reutilizan es alevosa. Aquel que no haya jugado a los juegos seguramente no lo note, pero hay un abundante reciclado de elementos de muchas de las entregas posteriores, principalmente Reach y Halo 5: Guardians (el juego menos querido de la franquicia, por diferencia).

Cabe reconocer que no todos los que jueguen Campaign Evolved son enfermitos que se terminan todas las campañas cada año desde aquella primera vez que conocieron Halo en los años 2000. Es más, muchos de los miembros de la audiencia que Halo Studios busca ni siquiera habían nacido en ese entonces.

La idea conceptualmente no es mala, todo lo contrario. Tiene sentido y es eficiente. Sin embargo, cuando es algo identitariamente distinto, la integración desemboca en un menjunje que entorpece el producto final.

Otro error importante es el diseño artístico. Al igual que el soundtrack, la arquitectura del Halo combina elementos brutalistas y antiguos con paneles y hologramas futuristas. Campaign Evolved rompe con esa idea y presenta una arquitectura sobreproducida con detalles innecesarios que hasta invaden al diseño y su forma de entenderlo.

Fotos: Reddit

Fotos: Reddit

Las voces del elenco original que volvieron son Steve Downes (voz del Jefe Maestro), Jen Taylor (voz de Cortana) y Tim Dabado (voz del Monitor). Los tres, a pesar de los años, mantienen la esencia de los personajes, aunque hay una mal manejo de la dirección en cambiar innecesariamente la forma en la que hablan.

Cortana pasa de tener una personalidad curiosa a una mucho más filosa y ácida, el Jefe Maestro, irónicamente, suena más fugaz, cuando su actuación original era más apagada, tranquila y medida.

El peor caso, en cambio, es el de los nuevos actores de voz, principalmente los del Sargento Johnson y el Capitán Keyes. Una sencilla comparación de ambos juegos aclara lo diferente que es el nuevo Johnson del original, al punto de dar la sensación que el nuevo está imitando al personaje y no actuando de él.

Sin embargo, el mayor pecado de todos es el hecho de traer esprintar. Halo es un juego de acción, sí, pero también es de exploración. Todos los niveles fueron planeados para una velocidad determinada que marca un pacing claro y permite que el jugador acepte la verosimilitud de este mundo desconocido.

Poder esprintar distrae y empeora netamente la experiencia de juego. Uno de los pasajes más conocidos del juego es el principio de la segunda misión, cuando el Jefe Maestro estrella con un pelotón de tropas en el anillo y es el único superviviente. Al salir de la cápsula, el jugador ve una imagen que por siempre le va a quedar grabada: pastizales y rocas con una cascada que sutilmente guía la mirada a un arco metálico que se extiende por el horizonte y transmite la inmensidad del nuevo mundo que va a transitar.

En Campaign Evolved, la misión comienza y, al ver el amplio terreno, al jugador ya le invade la idea de correr en segundos de un primer punto a otro. Así es en la mayoría de las misiones. Los encuentros y mapas de cada misión son prácticamente idénticos, nada más que ahora está la opción de pasarles por arriba y saltear segmentos enteros sin interactuar, algo antitético a su intención original.

Más allá de cuán cuestionada haya sido la idea de esprintar en Halo desde 2010, el hecho de incluirla implicaba rediseñar los niveles para no sacrificar esa experiencia visual clave. Halo Studios, sin embargo, puso sus huevos en otras canastas, y el resultado se nota.

La modernización como un problema

Halo: Campaign Evolved no es un caso nuevo ni aislado. Sobran precedentes de remakes, ya sean nuevas traducciones de libros clásicos o interpretaciones cinematográficas como La Odisea de Christopher Nolan, o videojuegos como Resident Evil, Final Fantasy VII y Persona.

Sin embargo, entre estos prepondera un problema de fondo: cambios subversivos, disruptivos e injustificados. 

Recapitulando, Halo Combat Evolved no necesita un remake. Es bienvenido y está en el interés de todos los entusiastas de la saga ver caras nuevas que compartan el aprecio que Halo generó en sus 25 años. Lo que Halo Studios no entiende es que el juego fue popular por algo, y extirpar esos valores lo cambia fundamentalmente.

Acá es cuando entran esas tres nuevas misiones, un prólogo titulado "Operation Meteorite".

Años antes de la historia principal, Johnson y el Jefe Maestro se encuentran con una secta secreta del Covenant que realiza experimentos dudosos sobre otros soldados, algo que tiene una conexión no menor con los juegos de 343 industries.

El concepto, que en un principio busca conectar las nuevas historias con las originales, es totalmente saboteado por la teniente Williams, una soldado que le tiene rencor a los spartans (supersoldados como el Jefe Maestro) y se lo hace saber al jugador múltiples veces, en un tipo de lenguaje y tono típico de la generación millennial (sarcástico, sobrador y condescendiente).

Lejos de ser entrañable, el personaje despertó malas reacciones en la mayoría de la comunidad, cuando queda claro que la intención es empatizar con el rencor y admirar que madure y logre zanjar las diferencias.

Después de más de una década de juegos en los que la infantería es alegre, motivada y fraterna con el jugador cada vez que pone pie en las distintas campañas, es difícil tomarse a Williams solo como un personaje mal escrito y no como un intento de sabotaje.

Más allá de si el motivo es justificado o no, hay un hilo conductor en todas estas adaptaciones y modernizaciones que, sin importar la intención, tienen un mismo efecto: la alienación de la audiencia original.

Al retener algunos de los aspectos que hicieron de Combat Evolved un juego muy querido, el jugador nuevo que no tocó un Halo en su vida no va a discernir qué es nuevo y qué no. Eso da una entrada a una nueva generación de aficionados que, sin saberlo, cambian fundamentalmente el suelo de opinión y apoyan indirectamente a la erosión de la identidad de una saga.

¿Es malo tener pluralidad de opiniones? ¿Está mal que nuevos grupos tengan acceso a lo que otros disfrutaron por años y diversificar el ambiente? Para nada. El problema es cuando se transforma en un reemplazo, y este es uno de estos casos.

La grieta que se formó con la partida de Bungie en 2010, 16 años después, se sigue ensanchando.

En resumen

Halo: Campaign Evolved no es un mal juego, pero fracasa como adaptación. La esencia está, pero peor en todos los sentidos. Todos sus aciertos son méritos de su época y están erosionados con respecto a la entrega original.

Existiendo una opción para jugar al original actualmente —The Master Chief Collection, la mejor forma de adentrarse con acceso a la trilogía original, Halo 4 y los dos spin offs de Bungie—, es difícil recomendar su modernización. Únicamente los jugadores de PlayStation, cuya única opción para adentrarse en la saga es esta entrega, tienen un motivo justificado para darle una oportunidad.

Halo: Campaign Evolved

Pros

  • Excelente rendimiento y gráficos
  • Es fiel a la historia original
  • Se conserva la icónica banda sonora
  • La esencia de los personajes está casi intacta
  • La historia tiene mejoras con algunos cambios de diálogo y nuevos planos

Contras

  • Esprintar rompe el juego y es antitético al diseño original
  • Se reciclan muchos recursos de juegos anteriores que no congenian con la identidad del primer Halo
  • Hay cambios en las actuaciones de voz que empeoran algunos momentos de la historia
  • Mantiene los mismos problemas que el juego del 2001 y no intenta rediseñarlos en lo absoluto

Por Felipe Capó
  felipe.capo@m.uy