Escribe Juan Gabriel López | @galopezjuan
En el ámbito del arte y la cultura existe una figura silenciosa y que, generalmente, se para a un costado del camino. Desde las sombras, los gestores culturales son aquellos que, con sus herramientas, crean y fomentan para que una movida crezca.
Los sueños y anhelos que estas figuras poseen van desde consagrar un venue y crear fiestas, hasta etiquetar un fenómeno social, recibir una obra con su nombre, conocer ídolos y plasmar en algún formato, todo eso que pasa en un espacio tiempo determinado.
Estas aspiraciones concretó Yumber Vera Rojas. Y con creces. Si bien nació en Caracas, Yumber es desde hace 22 años un exclusivo testigo, omnipresente y participante activo, de la escena musical argentina. “Por más que mis amigos me gasten porque no se me va el acento, yo ya estoy aporteñado, me siento más de aquí que de ninguna parte”, dice el periodista y gestor venezolano.
El aporteñamiento de Yumber tiene diversos factores. En primera instancia, cuando el joven caraqueño arribó hace 22 años, Argentina vivía los duros coletazos del estallido social del 2001, post crisis de convertibilidad menemista.
Por supuesto, la imagen que tiene alguien sobre un lugar que no conoce, está siempre sesgada. En Venezuela y en muchos países, el imaginario de Buenos Aires es de una ciudad europeizada, fina y elegante. Pero para Yumber resultó ser mucho más que eso: “Llegué con mucha ilusión y no entendí nada, todo era un contraste constante y, dentro de esas contradicciones, lo que más me gustó fue ver cómo acá se rompen los paradigmas. Buenos Aires me mostró cómo, de una forma espontánea, se rompe lo establecido, todo es movible. Eso me cautivó", rememora.
Con este ejemplo, y para finalizar, queda claro que el rol de un gestor cultural y periodista del porte de Yumber no tiene que ver directamente con aquello que responde a una búsqueda hedonista de placer por la música. Insistimos, una vez más, que la construcción de cultura y los aportes de distintos engranajes a una rueda son posiciones que, en el contexto actual de avanzada neoliberal, responden a una resistencia política.