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Música
11A

Sole Ramírez presenta su nuevo disco “Aeropuertos”, la consolidación de su camino solista

Con producción de Diego Maturro, el álbum reúne canciones bailables y colaboraciones que definen su identidad artística.

26.04.2026 14:00

Lectura: 10'

2026-04-26T14:00:00-03:00
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Por Sofía Durand Fernández
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Azafatas, valijas, pasajes de avión. Todos estos elementos aparecen en los teasers en Instagram y en la presentación de Aeropuertos, el nuevo proyecto musical de Sole Ramírez lanzado en marzo de este año. Sin embargo, Ramírez venía pensando en esta idea desde 2023. "En ese momento de mi vida estaba frecuentando muchos aeropuertos, muchos viajes, idas y venidas, para ir uniendo partes de mi vida que estaban por todos lados", recuerda. 

Con Diego Maturro en la producción y un campamento de composición en 2025 en la que trabajó la mayoría de las letras del álbum, "Aeropuertos" cobró vida. Cuenta con distintas colaboraciones: Lauta, La Vita, Jais y Chili Fernández. 

El camino musical de Ramírez comenzó como líder en la banda Mala Tuya. Luego, sus primeros pasos en su carrera solista llegaron con Simples, un álbum de 2023 con sonidos más ligados al R&B y el pop. "He estado en una búsqueda constante desde que empecé mi proyecto solista y mis primeras canciones fueron un poco un experimento para entender qué era lo que quería hacer, con qué me identificaba más", afirma. 

¿Cómo nace el concepto de Aeropuertos?

Nace de la mano de lo que después se transforma en este bonus track, “11A”. En 2023 ya venía pensando o soñando con la idea de hacer un disco desde que empecé con mi proyecto solista, después de terminada la banda. Empecé a fantasear con una idea, que es la de los aeropuertos. En ese momento de mi vida estaba frecuentando muchos aeropuertos, muchos viajes, idas y venidas, para ir uniendo partes de mi vida que estaban por todos lados. Desde ese lugar me empecé a replantear cómo podía comparar todas las cosas que se viven para trasladarse de un lugar al otro y pensar qué llevar en las valijas, lo que pesa y el equipaje. Esto de llegar a tiempo, de atrasarse, de tomar un vuelo o tomar otro, de ir a un destino y hacia otro, y compararlo también con cosas de la vida en general. El disco lo empezamos a trabajar entre 2024 y 2025 y termina siendo lo que hoy pueden escuchar y ver como Aeropuertos.

¿Cómo funcionó el proceso creativo para llegar a las canciones?

La mayoría de las canciones del disco se hicieron en un campamento de composición que sucedió en 2025, pero hay un par de canciones que sí son de 2023, como “11A” o “En busca de un amor”. Pero sí, fundamentalmente podría decir que el trabajo más concreto de composición, producción y grabación sucedió durante 2025.

¿Con quién trabajaste en la producción?

La cabeza creativa del equipo fue Diego Maturro. Con él empezamos a bajar a tierra esta idea de hacer un disco de cumbia, con sonidos latinos y bailables. Ahí conformamos un grupo con otros productores y compositores. El concepto estuvo claro desde el principio. Algunas canciones se hicieron pensando en este concepto y otras no, pero igual forman parte del relato.

En Simples (2023) fuiste por ritmos R&B, un poco más poperos. En Aeropuertos hay ritmos bailables. ¿Te costó ese cambio? ¿Fue algo que vos estabas buscando?

Sí. He estado en una búsqueda constante desde que empecé mi proyecto solista y mis primeras canciones fueron un poco un experimento para entender qué era lo que quería hacer, con qué me identificaba más. Construir más esta faceta solista, porque venía de una banda, donde todo era consensuado y había un poquito de cada uno puesto en todo lo que hacíamos. Entonces era entender qué era lo que yo quería ofrecer en mi proyecto. Empecé por un lado bastante más urbano, otros sonidos, otra forma de expresarme.

Después me fui dando cuenta, en ese ensayo y error, con qué cosas me identificaba a la hora de subirme al escenario y, de repente, me pasaba como: “esta canción, la verdad, no me siento tan cómoda para cantarla, no me siento tan yo”. Es diferente el proceso de grabar en estudio y después cantar en vivo, son dos mundos completamente diferentes, y quería hacer canciones en las que pudiese cantar de la misma forma abajo y arriba del escenario. Sobre todo, canciones más melódicas que funcionen solo con guitarra y vayan bien, pero también se puedan vestir en la producción. Tenía la idea y las ganas de hacer algo que suene más latino, más orgánico, más a tierra, en el que el protagonista sea la melodía y la voz.

Es un disco en el que hay varias colaboraciones, entre ellas Chili Fernández. ¿Cómo se dio esa colaboración?

Cada colaboración tuvo su forma distinta de llegar al álbum. Tenía muchas ganas de que a este vuelo se suban pasajeros que vengan conmigo. La de Chili fue la que más me sorprendió, porque, si bien podía soñar con hacer una colaboración con él, nunca pensé que se fuese a copar con el proyecto. Esto fue gracias a la canción en sí misma: le acercamos la maqueta de la canción, le gustó y se comprometió a grabarla. Fue lindo el proceso porque fue parte de la producción, nos juntamos en el estudio, él también grabó el acordeón en esa canción, se implicó no solo con su voz, sino también con su instrumento icónico, que es el sonido de sus canciones. Eso para mí es igual de importante que la participación en sí misma: que haya un interés y una colaboración artística.

Venís llevando un camino artístico que comienza con Mala Tuya. ¿Cómo te sentís desde que vos arrancaste tu carrera solista? ¿Hay cosas que extrañes a veces de estar en una banda?

Es un camino muy diferente el solista que el de banda. También es algo que elegí y deseaba hacer. Pero se torna un camino más cuesta arriba, es más solitario: todas las decisiones, los errores y los aciertos son míos. Por ahí se hace un poco más difícil en algunos aspectos. Pero también es una oportunidad de poder hacer canciones que hablen más en primera persona. Poder hacerme más cargo de lo que estoy presentando y lo que estoy mostrando. Que tenga realmente mi impronta, que tenga mi voz. Pongo mi cara, mi cuerpo y mi voz en algo que estoy representando, que estoy defendiendo y que nace de mí. Eso es lo que yo elegí: empezar un camino que me represente al 100 % y pararme en el escenario desde ese lugar.

Creo que en estas cosas también es fundamental el equipo que armás para trabajar y para rodearte. Si bien es un proyecto solista, yo no trabajo sola y tampoco hago las cosas sola. También te enseña mucho a fortalecerte, a empoderarte de tus decisiones, de tus deseos. Es como ponerle el pecho a las balas. Eso me ha traído muchos aprendizajes, de errores, de aciertos, también de estar más perdida, más frustrada. Después, cuando son aciertos y ves un proyecto concretado, como es el lanzamiento del disco, la satisfacción y el orgullo son enormes. También me encanta que haya gente que le guste, que lo escuche y que se identifique, porque el objetivo es ese.

¿Cómo fue esa sensación, una vez que salió al mundo?

Me pasó algo que nunca me había pasado tan fuerte. Empecé a tomar conciencia en los 15 minutos previos de que el álbum saliera. Me vino un pánico y dije: “no, no quiero que salga el disco, me arrepiento de todo, paremos”. Le empecé a mandar mensajes a Diego, a todo el mundo. Sentí ese miedo muy profundo que sucede cuando está a punto de pasar aquello por lo que venís trabajando hace tanto tiempo y donde hay tanto puesto de vos que decís: “voy a quedar tan expuesta, tan entregada con esto que estoy ofreciendo, porque realmente es tan mío que da bastante vértigo ese momento”. Viste que dicen que eso que te da mucho miedo es porque trae algo que tenés que transitar. Entonces hay que tener la valentía y el coraje de hacerte cargo, de atravesarlo y entregarte al salto.

Una vez que salió el disco sentí una alegría inmensa y alivio. Después empiezan a llegar las respuestas y el feedback de las personas que lo empiezan a escuchar y también a apropiarse de esas canciones, que ya dejan de ser mías y pasan a ser de quien las quiera tomar. Cada uno le pone su lectura y la conecta con sus propias vivencias y emociones. Nunca había podido imaginar realmente cómo me iba a sentir cuando esas canciones que yo escuchaba y que no existían en el mundo pasaran a existir y que haya otra persona que me diga: “che, escuché esta, esta me encantó, esta me generó esto, esta es mi preferida”.

Además de lo musical, tenés una faceta televisiva. ¿Te gusta ese tipo de exposición?

La televisión me ha ido acompañando a lo largo de mi carrera musical. Pero participé en cada uno de los proyectos porque sentí que tenía algo para entregar que se alineaba con lo que yo quiero mostrar. Más allá de que Masterchef no tiene nada que ver con la música, fue en pandemia, cuando tampoco estaba teniendo mucho trabajo musical. Fue una oportunidad para mostrarme desde otro lugar. Después estuve varios años en Pone Play, que tenía que ver con música y con el juego, y sentía que me sumaba. Estuve en La Máscara y En Tu Cara Me Suena, que estaban profundamente relacionados con la música y la interpretación. Fueron dos proyectos que disfruté muchísimo y que también me permitieron mostrar otras partes artísticas que me gustan. Siempre que aparecen estas oportunidades las tomo porque me parece que aportan muchísimo. Ahora Caigo tampoco tiene que ver con la música.

Estas experiencias permiten mostrarte desde otro lugar. En Ahora Caigo son preguntas y estás en una situación de nervios, en una plataforma que en un determinado momento se te va a abrir y vas a caer. Poder perderle el miedo al ridículo, responder una pregunta mal, decirte: “no pasa nada, me queda mucho”. Esta moraleja de caerte, volver a levantarte y seguir jugando.

¿Qué planes tenés para Aeropuertos para este año?

Tengo muchísimas ganas de hacer un show de presentación. Lo estoy pensando más bien hacia el final del año para darle un trayecto al álbum primero. Me gusta mucho pensar en la idea de no solo un concierto musical, sino que tenga otros lenguajes que propone el disco: lo visual, el lenguaje de aeropuertos y de viajes. Es un poco lo que quise hacer en mi evento de preescucha, que fue toda una experiencia. Llegar, que te reciba una azafata y que te dé la bienvenida al vuelo, que haya propuestas que tengan que ver con la temática, con valijas, con stickers. Me gusta muchísimo acompañar las canciones y la música con toda una construcción creativa, plantear un universo más allá de solo una canción atrás de la otra.

Por Sofía Durand Fernández
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