Un cirujano plástico con un complejo de dios, convencido de que es capaz de “terminar” a las personas que no vienen “terminadas”. Una socióloga que está trabajando en una investigación de campo sobre el narcisismo, en busca de un protagonista. Adrián Suar y Natalia Oreiro se enfrentan así en Yo, Narciso, la última película del argentino como director, con una premisa que parece de comedia romántica, pero tiene más de un giro sorprendente.

En el hotel Hyatt de la rambla de Pocitos, ambos se sentaron con LatidoBEAT para una breve conversación sobre narcisismo y sobre la actualidad de la industria audiovisual, en particular la tele, a ambas márgenes del Plata.

En la película, si bien hay una mirada crítica a la industria de la belleza, igual él dice: “Yo no opero por operar”. Tiene un…

A.S.: Tiene una ideología. Una cosa es el profesional, que es serio; no es un chanta, es un narcisista. Que lo que toca, así como lo que toca operando puede mejorar, lo que toca en su vínculo más íntimo seguramente lo va a empeorar.

Me gustó eso que dijiste, Natalia, de que el ego lo daña a uno y el narcisista daña al otro.

N.O.: En un punto, cada vez que uno se siente mal por una situación, a no ser que sea un tema de enfermedad o una pérdida de un ser querido, todas las decepciones, los fracasos y todo eso que nos daña, en un punto tiene que ver con el ego. Es la expectativa que uno le pone a determinadas cosas.

A.S.: Y no está mal, porque son señales. Es químico también, ¿no? El tema es que hay que trabajarlo y ver, y se trabaja. El narcisismo no, porque es una patología que es difícil de trabajar.

N.O.: No tiene cura.

A.S.: Claro, porque ve al otro como un objeto y no como un sujeto. Pero el ego lo podés disimular, lo podés trabajar. Incluso, te puede pasar, te puede doler, te puede molestar, pero podés entender, podés tener presencia en ser protagonista de moldearlo. Lo otro no.

Eso que dijeron de que no tiene cura, creo que es lo que más me gusta de la película. En el cine comercial uno espera que…

N.O.: Que tenga un final transformador.

Claro, que el personaje crezca. Y acá ninguno de los dos crece.

N.O.: No sería real. De hecho, tiene ese humor donde al final los dos personajes terminan siendo bastante parecidos en ese punto, y es un poco inesperado eso.

A.S.: Y causa gracia. Para nosotros fue una buena jugada, sin espoilear.

N.O.: No, ¡ya estamos contando toda la película!

A.S.: Tiene buenos puntos a favor la película, de por qué gusta, y yo entiendo por qué gusta. Más allá de la dupla, del trabajo nuestro, de que se ve bien…

De Moria…

N.O.: ¡Moria!

A.S.: Sí, Camila Peralta, Mariano Saborido que hace del amigo novio.

Que es buenísimo.

A.S.: Tiene varios buenos puntos; la pasás bien.

Esta es para vos, Adrián. Es tu tercera película como director, sin embargo en tu filmografía en general dirija quien dirija se suele decir “la nueva de Suar”. Había un estilo marcado en los proyectos que vos elegías para protagonizar. ¿Por qué elegiste últimamente dirigirlos?

A.S.: Bueno, es algo que yo ya sabía, hace años dije que “en un momento voy a empezar a hacerlo”, algo que me gusta mucho. Que lo venía haciendo en Pol-ka de alguna manera, porque yo soy un productor muy presente. Me gusta mucho la dirección y es un camino que seguramente lo voy a seguir haciendo en la medida que pueda.

Y esta es más para vos, Natalia, pero tiene que ver con los dos porque también trabajaron juntos en la tele. Vos te has adaptado muy bien al esquema nuevo de la industria. Has encontrado espacio en un montón de series; te estoy viendo en Iosi, el espía arrepentido, de hecho.

N.O.: Ah, ¿te doy miedo?

¡Sí!

N.O.: [risas] Soy brava en Iosi.

¿Extrañan el mundo de la tele de antes? ¿El de las tiras?

N.O.: Sí. No sé si la tele de antes... Yo creo que el momento siempre es hoy. Intentar traer al presente algo que sucedió es un poco ir contra la corriente. Creo que uno se tiene que adaptar. Pero sí creo en la televisión de aire, sí creo en las ficciones en la tele y me parece que tiene un tiempo también de volver a acomodarse. Es evidente que los números son muy complejos para hacer ficción en solamente televisión de aire y por eso las plataformas han absorbido esa ficción para ellas. Pero yo creo que en algún momento eso se va a volver a acomodar y que va a volver a permitir hacer ficción. Bah, [a Adrián], yo creo porque lo hemos hablado. Me parece más democrático que tener sí o sí una plataforma para ver ficción, ¿no? En ese sentido me encantaría que Canal 13, Telefé, Canal 9, lo que tiene que ver allá en Buenos Aires.

Acá es más difícil…

N.O.: Pero acá replica. De un tiempo a esta parte, los canales de aire han hecho más shows, programas de entretenimiento, de los cuales yo en Uruguay he sido parte. La noticia, el vivo es lo que más tira. Pero creo que en algún momento va a volver a encontrar su posibilidad, y algo que encontró Adrián en generar contenido para plataformas, pero luego poder llevarlo también a la televisión de aire, me parece interesante. Que eso ha hecho con varias producciones.

A.S.: Sí, sí. Santa Evita.

N.O.: Santa Evita yo la hice para plataforma y la pasó acá el Trece luego.