La industria musical española siempre apuntó más o menos al mismo camino, y Nacho Vegas eligió otro. Uno que quizás lo dejó por fuera del mainstream aún con varios años de carrera en su haber, pero que, por otro lado, le permitió tomar sus propias decisiones. Algo que señala como difícil de conseguir en el mundo de la música, "impregnado por lógicas de consumo y lógicas capitalistas que a veces lo empañan todo". 

Este 2026 lanzó Vidas semipreciosas, su último álbum de estudio. Una propuesta muy introspectiva que se gestó entre las montañas de Asturias, su tierra natal, donde se internó a componerlo. Entre sus canciones destaca "Deslenguarte", en colaboración con Albert Pla. Un discurso cuestionador que con un lenguaje crudo le pierde el miedo a desaprobar lo que tiene en frente. 

Para cuidar su autenticidad, optó por el camino largo: aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta. Fundó su propio sello musical, al que llamó Marxophone. Intenta mantenerse en el mundo de la música alternativa española de manera consciente, y obtiene, como resultado, un proyecto que no requiere justificaciones. Se presenta en Montevideo este martes 5 de mayo en el Montevideo Music Box, y las entradas pueden adquirirse aquí

Lanzaste la canción "Deslenguarte" en colaboración con Albert Plá y forma parte del álbum. Plá es un artista que se caracteriza por la crítica social, y se pueden ver algunas similitudes con tu proyecto. ¿Cómo decidiste colaborar con él e incluirlo en tu disco?

Yo soy muy fan de Albert desde hace mucho tiempo, y antes de sacar mi primer álbum él había publicado ya el suyo en catalán y el primero en castellano. Luego tuve la oportunidad de conocerlo y de coincidir con él, es un amor de persona. Él es un gran actor de teatro y de cine, en sus conciertos realmente monta shows en los que interpreta un papel, y eso hace que también como intérprete sea alguien muy especial. Tenía muchas ganas de colaborar con él, pero sabía que tenía que esperar el momento en el que encontrara una canción en la que creyera que tenía cabida, que yo pudiera escuchar la voz de Albert. Y creo que ocurrió en "Deslenguarte", que es un tema que tiene una estructura narrativa que se asemeja también a algunas de sus canciones más narrativas, y escribí una estrofa para él. Le dije que podía cantar lo que le diera la gana, cambiar lo que quisiera, y la verdad es que fue muy fiel a lo que yo escribí. Pero al mismo tiempo, al cantarlo con esa manera que tiene de interpretar, creo que sublimó su estrofa, la hizo suya totalmente. Para mí fue un lujo, un orgullo contar con Albert en esta canción.

Te presentás en Uruguay el 5 de mayo. ¿Cómo es tu relación con el público de América Latina?

Hace 20 años fue mi primera visita a América, y me habían dicho que me iba a fascinar. Me dijeron que intentara volver cada vez que tuviera oportunidad. Gracias a una primera visita a México nos salió la oportunidad de viajar a Argentina por primera vez al año siguiente, y al mismo tiempo tenía que ir a Uruguay al cabo de dos años. Esta ya es la tercera. La verdad es que siempre he recibido mucho cariño, es un público muy apasionado. Más que el público europeo, que parece que está analizando lo que ocurre en el escenario. Le cuesta más dar rienda suelta a sus emociones. Creo que hay algo, hay una paleta de colores en Latinoamérica que es más amplia y que tiene que ver con la cultura popular y con cómo la gente la vive, que está menos homogeneizada en Europa y es algo de lo que siempre procuro aprender mucho. Me siento muy agradecido.