Hay algo que suena al mar un día nublado con bastante viento. Hay algo que suena a esa situación, pero cuando quien escucha está bien abrigado, mirando el paisaje. Hay algo que suena al folklore francés, a la banda sonora de Amélie, hecha por Yann Tierseng, o a lo balcánico de la música de cine de Emir Kusturika. Que suena a rock y a psicodelia. Un poco al Río de La Plata, también.

Y ese algo es una orquesta de siete uruguayos que se conocen de toda la vida, de la escuela y del liceo. Ese algo, es la Mushi Mushi Orquesta, que surgió como banda por 2008, durante un verano donde recorrieron la costa este uruguaya con sus instrumentos. 

"Lo que pasó fueron las ganas de irnos de vacaciones y buscar tocar en la calle. Es una banda instrumental, que es la mejor manera para tocar en la calle porque cantar es bastante jodido", dice Ignacio Pérez Traverso, que se ocupa del acordeón y del teclado en la banda, en conversación con LatidoBEAT.

El segundo disco de la orquesta salió con Perro Andaluz, un sello muy de nicho, pero también conocido por ser el primero en mirar ciertos artistas que terminaron siendo grandísimos, ¿por qué esa decisión?

Porque es un copado Ángel Atienza, la verdad. Nos juntamos con él, hace diez años y nos trató re bien y la verdad que le dio su certificado, que más que nada fue eso. Certificar por Perro Andaluz, hermoso. Me encanta haber sacado ese disco con Perro Andaluz, él nos facilitó toda la parte de la imprenta y la editorial, y fue en la búsqueda de sello sin saber lo que era un sello. Está bueno.