Midachi: la fórmula que revolucionó el humor argentino y su despedida de los escenarios
El mítico trío humorístico conversó con LatidoBEAT sobre sus 40 años de comedia y el show de cierre que darán en el Antel Arena.
Por Catalina Zabala
catazabalaa
Midachi cambió el humor argentino. Miguel del Sel, Dady Brieva y Chino Volpato formaron el trío en los 80 y pisaron teatros, televisión y escenarios de todo el país. Se convirtieron en referencia del humor popular. Y hoy, después de varias pausas y proyectos individuales, vuelven a juntarse para darle un cierre a una historia que comenzó hace 43 años y que, según anunciaron, llega ahora a su adiós definitivo.
El reencuentro significó volver a poner en funcionamiento una maquinaria que, aunque tiene décadas de experiencia, hoy también depende de una puesta mucho más tecnológica y compleja. Antes de Midachi no era común que un show humorístico reuniera también música en vivo y un despliegue teatral de ese calibre. Con varias funciones agotadas en Buenos Aires y otras ciudades argentinas, Midachi prepara ahora su llegada a Montevideo, el 14 de noviembre en el Antel Arena. Entre ensayos, cambios de vestuario, música, imágenes y una puesta que exige precisión, el objetivo vuelve a ser el mismo que los acompañó durante décadas: que el público se ría.
LatidoBEAT se encontró con ellos en el Hotel Hyatt Centric de Montevideo. En entrevista, Miguel del Sel, Chino Volpato y Dady Brieva rememoraron a La Tota y la Pochola, a Drácula y al reto que significaba poner en marcha un show ambicioso para el mundo del humor décadas atrás. Debatieron también en torno a las nuevas formas de hacer reír y el género del stand- up, con el cual algunos de ellos no se identifican. Las entradas para su show en el Antel Arena se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí.
¿Cómo prepararon esta gira de despedida?
Miguel del Sel (M.D.S.): Ya debutamos en el Gran Rex hace 15 o 20 días atrás. Hicimos cuatro Gran Rex repletos, después fuimos a la ciudad del Chino, también todo lleno. Fuimos al Unión de Santa Fe, estadio repleto, y volvemos al Gran Rex este 26 y 27. Ahora estamos haciendo esta recorrida en Montevideo para promover lo que va a ser el show del 14 de noviembre en el Antel Arena, que seguramente también va a estar repleto porque es la despedida de nuestro trío en los escenarios como grupo. Es un show que está buenísimo, que tiene de todo, que lo estamos disfrutando mucho y por suerte está teniendo una repercusión fantástica con todos lo que ya nos vieron y nos quieren volver a ver. Un show que prácticamente lo ha hecho el Chino todo, porque le supo dar forma y tuvo una idea impactante.
Estamos los tres trabajando y metiéndole con todo, así que estamos muy contentos de lo que nos está pasando. Es un show muy emocionante con muchas imágenes nuestras, con nuestra familia, con artistas, con todo lo que hemos vivido en estas más de cuatro décadas. Así que estamos bárbaro y disfrutando estos dos días que estuvimos acá en Montevideo, dentro de un rato ya nos vamos. Pero es un trabajo que hay que hacerlo; venir, promocionar, lo hacen todos los artistas y no lo vamos a dejar de hacer nosotros. También disfrutamos de estar en Montevideo, porque siempre nos han recibido con mucho cariño. Eso hay que reconocércelo al uruguayo, las veces que hemos estado nos han recibido de una manera extraordinaria, así que nosotros felices.
Han trabajado muchas décadas en torno al humor y han visto varios cambios en la sociedad. ¿Han tenido que adaptar su forma de hacer humor a través de los años?
Dady Brieva (D.B.): No, nosotros seguimos siendo los mismos. Por ahí vamos cambiando de temática, pero la forma de conectarnos con la gente es puntín al arco, es muy directa. Si te referís a los cambios que hay que hacer para ser políticamente correctos, no es lo nuestro. Nosotros defraudaríamos a la gente que va a buscar y que paga su entrada para buscar Midachi y que ahora se encuentre con otra cosa.
Han construído personajes que se han mantenido en el tiempo, como La Tota o Drácula. ¿Cómo los han trabajado entre los tres?
Chino Volpato (C.V.): Qué linda pregunta que no tiene una respuesta real. Las cosas sucedieron así. Hablando de La Tota, era una corista de Chino Sensación. Yo tenía que cantar un tema de una vez y ellos dos decidieron vestirse.
M.D.S.: Porque el Chino siempre fue el lindo del grupo, hasta hoy.
C.V.: Tenía que cantar, entonces un día dijimos "vos vas a ser La Tota, vos vas a ser La Pochola", y eran mis bailarinas. Miguel empezó a discutir porque yo tenía invitada a otra corista. La Tota empezó a crecer, a tomar personalidad por su forma de ser.
M.D.S.: No así la Pochola.
C.V.: El personaje en sí tuvo que ver con el crecimiento de Midachi, Miguel también empezó a hacerlo en la televisión de manera independiente, y eso le dio más popularidad.
Drácula fue, cuando a partir de los 90, apareció Drácula, el musical (1991). Todos hablaban de Drácula, entonces decidimos imitarlo, hacer el musical y Dady empezó a hablar y también tomó una relevancia. Hubo palabras que quedaron en la historia, como "leche chocolatada" o "escupió a toda la gente que estaba en primera fila". Ha sido un personaje muy querible y lo sigue siendo por supuesto, y están dentro de esta despedida como otros tantos que fueron parte de todo este recorrido. Algunos más conocidos, otros quizás son parte de armar un show.
M.D.S.: Mónica, Rubén y Alexis en el Boliche Bailable, todos números que nosotros sabemos que son fuertes, los hemos recreado otra vez, los hemos aggiornado. Pero también creemos que siguen teniendo la misma polenta que antes. Esto acompañado de una pantalla que es espectacular, un sonido muy potente, y nuestras ganas a pesar de nuestra edad hacen un combo interesante.
Ya han tenido pausas previas, aunque esta sería la definitiva. ¿Por qué decidieron cerrar la etapa de Midachi?
D.B.: Lo decidimos así. Disfrutamos de los últimos shows, hacemos una recorrida por los principales lugares o los que den hasta determinada fecha, y después decidimos soltar por lo menos lo que va arriba del escenario. Ponerle el cuerpo. No nos dan las piernas como para hacer giras por todo el país, irnos los lunes y volver dos lunes después a casa. Ya no estamos para eso.
M.D.S: Estamos bien, estamos grandes. Y también creo que hay una etapa en la que queremos disfrutar de otras cosas. El año próximo ya cumplimos con Dady 70, Chino es más joven. Pero también hay un momento o una etapa de la vida en la que no tener compromisos te da una especie de descanso. Por supuesto que uno va a seguir haciendo actividad física o haciendo otros proyectos, pero estar un poco más descansados en ese aspecto creo que nos lo merecemos también, estamos jubilados.
C.V.: Después también en el espectáculo va apareciendo otra gente. Nosotros dejamos en el 2020 casi previo a la pandemia, teníamos la última temporada y en ese transcurso el mundo cambió. Empezó la parte digital, la parte de redes, aparecieron muchísimos chicos que hacían stand up. Otro tipo de humor, más directo. Tantas cosas que no es que nos queden lejos, simplemente que no somos de ese sector. Hoy estuvimos recorriendo muchos medios que trabajan con streaming, cuando en 2020 eso no existía.
Apareció esta generación que se manejaba realmente de otra manera a la que estábamos acostumbrados. La televisión no es lo que era, ya no filtra a aquellos que pueden tener cierta espalda como para estar en un programa. Se ha democratizado todo. Y me parece que también uno va haciendo lo que puede en el transcurso de la vida; le ponés, además de talento, energía, y esas son las cosas que vas perdiendo. Quizás el talento no, los tiempos son mejores, tenemos más capacidad para hacer reír a la gente, porque entendemos perfectamente cómo hacerlo. Pero después la gira, construir la estructura demanda que tengas que estar viajando como dice Dady, y la verdad que en la cabeza el solo hecho de tener que armar valija y tomar un vuelo fue lindo cuando lo hiciste alguna vez, pero después se vuelve un poco tedioso pensar que tenés que hacer todo un año o dos años. Si podemos tomar la decisión, tomemos la de hacerlo así. Quizás haya otra cosa como quizás una película o un documental, otras cosas que puedan aparecer.
M.D.S.: También salió nuestro libro.
C.V.: Salió el libro, hay gente que quiere que empecemos a dar charlas, que contemos un poco.
M.D.S.: Después creo que la misma gente se va armando historias, como cuando te dicen que la televisión murió, y que ahora todo es streaming. Es todo mentira. "Cambió el humor"... mentira. No sé quién se encarga de poner esas frases cuando no son reales, para nada. Si hacés un buen programa de televisión la gente lo va a seguir viendo.
C.V.: Bueno, pero perdón: los recortes tienen que ver con el costo; si no, no aparecen tantos standuperos. Más allá del talento.
M.D.S.: El standupero apareció por un problema económico, en pandemia. Después se dieron cuenta de que podían proyectarlo al teatro y saben que con tres luces o una cosa más chiquita pueden salir y que la gente los acompañe. Más allá de que hay que tener talento, porque sino la gente después te abandona también. Ahí aparece el standupero, que acá tenemos al número uno. El mejor actor haciendo stand- up es el Dady. Lo sigue laburando y lo ha hecho fenomenal, pero creo que también la parte económica y esto de la pandemia cerró tanto el negocio de no poder salir que muchos chicos aparecieron, y creo que de a poquito van a ir terminando y armando quizás obras de teatro o juntándose con otros. Me parece que va a volver a aparecer el show que la gente pretende con mucho más despliegue como el que estamos haciendo nosotros. También podríamos haber hecho algo más chiquito con una pantallita chiquita o no, y seguramente la gente se hubiese reído. Pero nosotros siempre hemos apostado a dar más. Creo que también la gente te lo termina agradeciendo, hay que tener cuidado con eso.
Sus propuestas tienen una estética muy teatral, hay gran despliegue en el escenario.
C.V.: Me parece que tiene que ver con los conceptos, que están bien para una determinada etapa. Depende de qué quiere el artista, cómo se quiere superar. El talento está en uno, sí, de hecho Dady se planta y hay un telón negro como alguna vez empezó Midachi. Después la tecnología es una opción que toma cada uno de los grupos. Grupo humorístico como nosotros tampoco hay muchos como para comparar y menos que hayan hecho esto, que tuvimos musicales, músicos en vivo, escenarios que giraban. Una cantidad de elementos costosos para dar y que la gente lo pudiera ver. Pero lo hicimos, y eso tiene que ver con una construcción también de tener que trabajar de miércoles a domingo. Porque sí, cuando lo hicimos nosotros trabajábamos de miércoles a domingo en los teatros. Todo eso es trabajo, trabajo y trabajo. Y de 365 días creo que nosotros con la doble función que hacíamos jueves, viernes, sábado y domingo, quizás hacíamos 380 funciones por año.
M.D.S.: E invertir, poner plata para armar todo, que pasen varios meses para recuperar lo invertido y después empezar a ganar. No todos se arriesgan a eso. Por eso tiene mucho valor lo que siempre hemos hecho, creo que la gente lo ha valorado. Por eso la trayectoria, la cantidad de años que hemos estado arriba de los escenarios, creo que todo el mundo ha valorado. Siempre hemos tratado de estar mejor en el escenario, con músicos, con pantalla, con muchas cosas que han llamado la atención y no hemos aflojado en eso.
C.V.: Por eso yo veo últimamente en los grandes estadios, como el que tiene ustedes, y especialmente en Buenos Aires, que aparecen fogonazos de artistas. Y yo me pregunto cómo hacen para llenar el Movistar Arena. Nosotros no nos animamos, pero no es que no nos animemos, sino que vemos el día después. Nosotros queremos hacer 10 Movistar Arena. Entonces elegís un teatro y vas haciendo. Y hay muchos artistas que utilizan esos medios simplemente para poder promocionar su espectáculo y después seguir haciendo eso. Pero no es fácil sostener un espectáculo como el que ustedes van a ver acá en Montevideo. Por el costo que tiene, la producción, el dueño de la sala o quien alquila. No es fácil, no es solamente lo que se ve sobre el escenario.
Casualmente lo más fácil es lo que consume la gente, pero detrás hay una cantidad de gente y de apuestas que no siempre salen bien, y que vos como artista tenés que seguir. Nosotros sí, está bien, el 14 estamos acá. ¿Pero y el 15 qué hacemos? ¿Y qué hicimos el 3 y qué hicimos el fin de semana anterior? La productora también se ha encargado de generar una cantidad de funciones, porque si no, no hubiésemos hecho esto. Porque solo el hecho de hacer una función para decir "che, nos vamos", primero que el caudal de gente hubiese dicho, "che, yo no pude ir". Bueno, hicimos una cantidad de funciones, pero no es fácil hoy por hoy tener una empresa, construirla, sostenerla, y que la gente vea el producto final, que es venir a reirse. Todo lo demás es un tema nuestro, pero existe.
¿Es difícil hacer reír a la gente?
D.B.: Es jodido intelectualizar algo que uno hace naturalmente. No podría ser docente del humor ni podría dar cátedras ni charlas, ni me sale trabajo del humor. Yo trato de hacer reír, cambiarle el ánimo a la gente me parece que es el don y el objetivo. Pero me sale de las tripas y soy muy feliz cuando lo hago. Eso te podría decir.
M.D.S.: Nosotros nos fuimos haciendo con la práctica, no con el estudio ni la formación que pueden tener otros tipos de actores. Debemos tener 30.000 funciones en el lomo, y todo eso te va dando una experiencia de estar en cafés, en restaurantes, en clubs, en estadios. Que cada función te haya dejado un poquito de por qué se rió la gente es increíble, cómo la cabeza deja lo que te sirvió y descarta lo que te fracasó. Es increíble cómo algunos chistes o respuestas que en el escenario aparecieron hace 30 años te vuelven a aparecer hoy, porque se aparecen las mismas situaciones, es increíble. Carcajadas que te llaman la atención, alguien que está tosiendo porque se atragantó con pororó, u otro que se va al baño y lo agarrás de punto. Siempre pasa algo que ya sucedió en algún momento, pero sabemos en lo musical, en lo artístico, en la broma y el chiste, qué es lo que le gusta a la gente, porque tenemos una experiencia de cantidad de shows que le hemos agarrado el ritmo.
Para nosotros hoy, más allá de que es una responsabilidad, yo me rezo tres o cuatro Padre Nuestros antes de subir al escenario y quiero que se haga todo bien. Pero hoy dependés de muchas cosas; ojo con un corte de luz, porque ahí tenés que resetear todo. También la tecnología hace que vos quedes atado a imágenes y cosas. Parar el show tres minutos hasta que todo se vuelva a acomodar, entonces no es que uno desee que a los tres nos vaya bien, también dependés de toda una parte técnica; del sonidista, el pibe que tiene que apretar la música en el momento justo, que no se olvide y que no esté distraído. Que el vestuarista que te cambia de ropa atrás te cambie en el momento justo para que vos llegues al cambio,que nos ha pasado de llegar un poquito tarde. Son todas esas cosas que se van corrigiendo que ya escapan a uno, pero después en lo que es hacer reír creo que estamos bastante preparados.
Por Catalina Zabala
catazabalaa
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla reportarcomentario@montevideo.com.uy, para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]