Cuando era muy niña, un amigo de sus padres se mudó a vivir con ellos. Esa persona fue quien trajo un piano a su casa por primera vez y, desde entonces, la música en todas sus formas fue parte del paisaje. Quizá, ese haya sido el origen de todo, el porqué Meri Deal (1996) hace música, el porqué sigue insistiendo en probar, crear, armar, jugar, con distintos géneros y sonidos. 

Aunque ella no lo sabe, en realidad. Eso dice, que no está segura de que haya sido eso, pero sí sabe que todo lo que la ha rodeado y con todo lo que ha crecido se ha convertido en parte inevitable de cómo suena lo que hace. Haber crecido en El Pinar, en Canelones, en una casa cerca de la playa, esa suerte de vida de balneario constante. Haber trepado árboles, andado descalza por el pasto, dos hermanos mayores, un padre arquitecto y una madre que enseña pintura. El piar de los pájaros, el ladrido de los perros, el viento resoplando e insistiendo, el mar acaparando gran parte de todo eso. Las cuerdas de las guitarras, principalmente las suyas y las de sus tíos o primos, las teclas de aquel piano y los que vinieron después. 

Las clases de canto y haber ido a un colegio que le da gran importancia a la comedia musical, también fueron clave. No es solo haberla conectado con ese mundo, sino que "fue una excelente formación para entender el compromiso, la responsabilidad, el sacrificio, porque es un disfrute pero es muy sacrificado también", dice Meri Deal a LatidoBEAT

Ahora estás por abrir el show de Luis Miguel, pero ya has abierto shows de artistas importantísimos, ¿qué se aprende de esas experiencias?

Cada uno de los shows que abrí fue diferente por las exigencias del artista. A veces dice que quiere un artista que toque con una guitarra, a veces dicen tres instrumentos, a veces dicen banda completa con toda la furia. Uno se tiene que acomodar a esas situaciones, se tiene que adaptar y preparar algo con mucho respeto a lo que va a venir después. Tenés que hacer algo que es tuyo, pero que tenga que ver con lo que va a venir después.

Entonces, desde ese lugar, trabajo mucho el show de apertura. Me parece un desafío re lindo y me genera, obviamente, muchos nervios, porque es querer estar a la altura de semejante show, con los recursos que podés tener. Porque no es tu escenario, ni tu show, tenés que acomodarte con lo que tenés. En el caso de Luis Miguel, por ejemplo, me pidieron guitarra y voz, nada más. Estoy preparando un show para esto, que a mí me encanta, porque el show acústico lo que tiene es que las canciones van mucho más puras y genuinas y van al alma de la canción. Te permite como conectar con ellas desde ese lugar, sacando todo lo demás que son accesorios, que son ideal en la producción, pero que cuando lo tenés que defender a guitarra y voz es otro sonido, otra intención y otro acercamiento a la canción y a la gente.

Es mucho más de corazón abierto. Te exponés muchísimo más, pero es una exposición que a mí la verdad me encanta. Tomo este espacio con mucha humildad, con mucha responsabilidad, porque entiendo que la gente viene acá viene a ver a Luis Miguel. A muchos les va a interesar llegar después del momento de la apertura, capaz, y muchos van a venir con el corazón abierto, con respeto, con ganas de escuchar y con ganas de dejarse sorprender. Y con ganas de tomar esto como otra cosa más.

Cuando uno está consciente y presente, baja y mira las cosas con cierta claridad, siento que las recibís de otro lugar. Que si yo vengo al show abierta a escuchar lo que se me presente, voy a estar con ganas de saber quién es, qué puedo sacar de acá, y no voy a estar ansiosa porque llegue lo que llegue después, que va a llegar. Desde mi lugar entiendo esa emoción, cualquiera de las dos. Yo soy más de la que le gusta conocer siempre. A mí cualquier tipo de show me encanta, soy muy de ir a ver música en vivo. Sea lo que sea.

Sé lo que es estar ahí arriba y por eso soy una espectadora que va con mucho respeto y con mucha apertura, a pesar de que a veces te puede llegar o no llegar lo que el artista tiene para dar. Hay que entender que la persona que está ahí arriba está dando y es para que vos recibas, o no, pero desde un lugar de apertura y de gratitud. Capaz que de desinterés también, no pasa nada.

No me ha pasado, pero sí hay público que viene como con bronca. Me ha pasado de estar en el público, ver a un show de apertura, y notar a gente diciendo "que se vaya". Y ya va a venir el otro. Va a venir aunque este toque o no toque. Va a salir a la misma hora. Así que, por lo menos, disfrutemos este momento. Para mí es importante hacer una invitación a la gente desde ese lugar. Yo voy a estar ahí dando lo mejor de mí, haciendo algo para los que están ahí, para que tengan un rato de disfrute antes del show y espero que vengan con apertura y ganas de escuchar.