El fin de la dictadura en Argentina marcó, entre infinitos renacimientos, un nuevo comienzo para la expresión. La posibilidad de ser uno mismo sin miedo. Apareció un catalizador de afirmaciones que habían permanecido ocultas durante siete años en los que no se pudo hablar de tantas cosas. Y en la ciudad de La Plata, crecía la ebullición. El nido cultural se calentaba, gestaba sus nuevos parámetros. Y de bandas que comenzaron como proyectos adolescentes, aparecieron Soda Stereo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y por supuesto, Virus. Banda liderada por Federico Moura que se dedicó, por qué no, a provocar con sus versos. 

El disco Locura (1985) es un ejemplo de ello. En él, se permitían liberar sus instintos sexuales más primitivos de manera impune, cosa que no había sido posible por varios años. Canciones como "Pronta entrega", "Pecados para dos" o "Sin disfraz" escupían impulsos. Hoy, celebran los 40 años del álbum que les permitió trascender fronteras, con una gira que los lleva a ciudades españolas, latinoamericanas, y a Montevideo una vez más. 

En conversación con LatidoBEAT, Mario Serra recordó el impacto del álbum, el movimiento cultural postdictadura y lo que se gestaba en la ciudad de La Plata, fenómeno sin precedentes. Conoció a Federico Moura en la adolescencia. Tocó con músicos del calibre de Charly García, y desde la batería edificó un sonido propio que identifica a Virus hasta el día de hoy. Sus expectativas sobre el show en Uruguay son altas. Se presentarán este viernes 5 de diciembre en Montevideo Music Box. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí

Si tuvieras que describir a Virus con una canción, ¿cuál elegirías? 

Es muy difícil, en cada disco hay cosas diferentes. Mi perfil es bastante roquero, así que para tirarte un tema, te tiro "Hay que salir del agujero interior". 

Tu batería siempre tuvo un estilo preciso, muy rítmico. ¿Cómo lo fuiste desarrollando dentro del grupo? ¿Cómo conseguiste darle a Virus un sonido particular en paralelo con tu experiencia en otros proyectos? 

Exacto. Es como la química, al juntarte con músicos sale una cosa u otra, o no sale nada. Cuando nos juntamos con Federico, después se fueron asomando sus hermanos y se fue dando esa química, se fue puliendo. Los 80 fue una época en la que las baterías eran muy precisas, era el estilo. De hecho en el 1982, 1983, empezaron a usarse baterías electrónicas. Hubo una tendencia que por suerte no duró mucho. Hoy por hoy no podrías ver una banda sin un gran baterista, se hace medio aburrido. Y sino, preguntales a los Foo Fighters. En esa música era necesaria una batería muy puntual, muy marcadora, más directa. Era lo que pedían los temas de esa época.

¿Cómo fue tener a Federico Moura como líder? ¿Qué le dio a la banda? 

Federico y yo éramos de la misma edad, nos conocíamos de las bandas de la Secundaria de acá. Mi relación artística con Federico empezó porque nos empezamos a juntar y a armar cosas previas a Virus que no se cumplieron, se fueron cortando por diferentes motivos. Federico en realidad era bajista, no cantante. Grabó su primer tema conmigo, y mi relación con él comenzó desde cero y fue pura evolución. Él se preocupó mucho por mejorar, estudiar y meterse o dedicarse, y su evolución como artista yo la viví desde el kilómetro cero.

¿Qué aportó Virus al rock latinoamericano?

Fue muy importante en su momento y en Latinoamérica. Si te remontás a los años 1980- 1984 en los diferentes países, ni en el tuyo, ni en Chile ni en México, incluso ni en España había bandas de rock. Todavía estaba en dictadura y era un desastre. Creo que Virus fue una punta en ese momento de la historia en Latinoamérica. Lamentablemente terminó mal con Federico, porque sino el desarrollo hubiera sido mucho más grande. De hecho, cuando Federico ya estaba muy enfermo, nosotros teníamos esa gira por Estados Unidos y México muy importante, y lamentablemente pasó lo que pasó. Pero podría haber sido mucho más importante aún, y eso le sucedió a Soda Stereo y a otras bandas que lograron ir para el lado de Estados Unidos, digamos. Pero Virus en su momento, para Argentina y para toda la región que alcanzó, fue realmente importante, y también lo fue para los demás músicos. Para el movimiento en sí. Era una cosa que funcionaba e iba para adelante.

Se presentan este 5 de diciembre en Montevideo. ¿Cómo va a ser el show? 

Estamos con muchísimas ganas de ir a Uruguay, estuvimos dos veces ahora. La banda está en un momento nuevo, yo soy muy molesto y muy rompecocos para que las cosas funcionen. No hay nada al azar en la parte musical, y yo creo que va a estar muy bueno. Tengo muchas expectativas de ir a Montevideo en este momento. No conozco el lugar, es en el Montevideo Music Box. Falta muy poco para ir y nos tiene con ganas.