Vestuarios, actuaciones, música. Jóvenes de diferentes ramas artísticas que se juntan y se las rebuscan para pensar qué traer a la mesa.

Este ambiente fue el caldo de cultivo de una de las bandas más trascendentes de la historia del rock argentino. Sea por la música, o por todo el culto alrededor: desde las presentaciones en vivo hasta las contadas declaraciones a la prensa motivadas por el deseo de continuar en el under

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota llegó a su fin en 2001. Una implosión que tuvo como consecuencia la creación de diferentes proyectos con la intención de mantener vivo todo aquello. Skay Beilinson, guitarrista del conjunto, continuó con su banda solista. Sergio Dawi (saxofonista), Semilla Bucciarelli (bajista) y Walter Sidoti (baterista) fundaron La Kermesse Redonda (Los Decoradores). 

¿Volverían al estudio a hacer algo nuevo sin el Indio?  

G.B.: Después de El ruiseñor, el amor y la muerte (2018), hicimos como siete canciones junto al Indio en el estudio. Fueron un poco trabajadas a distancia y no tanto en el estudio de él, como los discos que se hacían íntegramente en Luzbola y que había que ir ahí. Algunos los laburamos en nuestros estudios. Hicimos la experiencia de ir al estudio con la banda y la batería, pero cada vez es más difícil hacer algo así, meter camiones en Luzbola y meter a un montón de personas. Cada vez hay un ámbito más cerrado porque el Indio está cuidándose mucho por su salud y su entorno es cada vez más pequeño, no le podemos caer con 20 personas. Un poco la idea de Los Fundamentalistas es representar la obra que hicimos con él y la obra de Redondos, porque desde que empezamos a tocar fueron parte del repertorio, son parte del subconsciente colectivo y son parte de la historia de todos.

A nosotros nos gusta hacer los cinco discos que hicimos con el Indio e ir con eso, no tenemos la idea de grabar nuevas canciones y mucho menos sin él. Dependemos de su voluntad y de su buen humor para hacer canciones, pero con los cinco discos que grabamos tenemos un montón de material para armar repertorio, sumado a los discos de Los Redondos, que son todos temas buenos. Temas sobran.