La infancia es el lugar al que siempre se vuelve con nostalgia. Una parte importante de esa etapa vital son los consumos recreacionales: los álbumes de figuritas, los juegos en el patio del recreo, los programas de televisión. Para las niñas —y niños— de los 2000, una serie emblema fue Patito Feo. De origen argentino, los dos bandos musicales —Divinas y Populares— alegraban las tardes de la semana. A primera vista, era solo un producto infantil. Pero entre sus temáticas estaban el bullying, el autoestima y la confianza en uno mismo.

El éxito fue tal que, al igual que otras tiras de la época, llegó a transmitirse en más de 50 países como Grecia y Portugal. Las niñas imitaban las coreografías y cantaban las canciones, se identificaban con un bando u otro, querían ser Antonella o Patito. Con el paso de los años, algunos fragmentos de la serie se hicieron populares en redes sociales, como aquel en el que Antonella leía la lista de reglas de Las Divinas

Laura Esquivel afirma que el factor determinante para volver a revivir las canciones de Patito Feo fue tener libertad creativa. " Siempre es muy importante de dónde venimos, no para condicionarnos y poner una connotación negativa, sino justamente para resignificar la historia que llevamos detrás, que hoy es el presente, pero con todas nuestras superaciones", explica Brenda Asnicar en entrevista con LatidoBEAT.

El anuncio de su retorno fue una sorpresa. Un video subido a sus redes sociales mostraba que ambas se volverían a juntar. Este 24 de agosto, el Antel Arena forma parte del Amigas del Corazón World Tour. Además, se presentarán en Argentina y Perú, como también en España, Italia, Grecia, Ecuador y México. Las entradas se pueden adquirir aquí.

¿Les tomó un tiempo convencerse de hacer el reencuentro o dijeron que sí de manera instantánea?

Laura Esquivel (L.E.): Lo bueno de la propuesta es que llegó sin estar escrita artísticamente. Llegó para poder materializar la idea de un espectáculo, pero estaba abierta la posibilidad creativa para hacer lo que quisiéramos comunicar. Así que creo que ahí estuvo nuestro sí: en crear entre las dos un guion nuevo, un hilo conductor, para que puedas empezar el show y entender en qué universo te vas a meter. Obviamente va a ser en el universo de la nostalgia, de todo lo que conocen, de las canciones de la serie que cantamos nosotras, con la banda en vivo, que va a sonar explosivo. Pero, a la vez, teníamos muchas ganas de hablar de otras cosas también. Entonces pudimos poner muchas otras emociones en ese hilo conductor para que la gente no solo se lleve lo que conoce.

Brenda Asnicar (B.A.): Sí, marcar nuestra identidad y ponernos en los paños de escritoras, de soñadoras, de creativas. Empezar a seleccionar nosotras meticulosamente con quiénes íbamos a trabajar, en qué términos. Muchas veces, a la hora de ser artistas, teníamos que respetar guiones, y es muy bonito también trabajar para gente que escribe, pero también es un gran desafío que, cuando algo lleva tu nombre, cuando no estás detrás del personaje, está bueno decir: “soy yo, tengo la libertad de hacer esto, ¿quién soy? ¿A dónde voy?”. Siempre es muy importante de dónde venimos, no para condicionarnos y poner una connotación negativa, sino justamente para resignificar la historia que llevamos detrás, que hoy es el presente, pero con todas nuestras superaciones. Lo más bonito es que somos grandes observadoras, grandes artistas, porque hacemos las cosas con mucho cariño.

Para mí, todas las personas son artistas y superestrellas. Para mí no hay nadie que brille más que nadie; simplemente cada uno tiene que querer hacerlo y ya. Lo escribí mucho el año pasado en muchas cosas que estoy escribiendo de filosofía. Siento que todos tenemos la oportunidad de pintar, de cantar, no importa, no tenemos que vivir de eso. Hoy por hoy, estar haciéndolo es un gran regalo y, por eso, no damos el brazo a torcer con algunas cosas respecto a lo artístico, porque es una gran responsabilidad.

Para ambas, estos personajes fueron fundamentales para sus carreras. Pero tenían otra edad, eran muy chicas. ¿Reencontrarse con Patito y Antonella en este momento de sus vidas fue removedor?

L.E.: Arriba del escenario vamos a estar nosotras, Brenda y Laura. Creo que hicimos propias las canciones. La cuestión más de nuestro pasado, de la serie, ese condimento fundamental, va a ser el público. Cuando las canten con nosotras va a ser volver al pasado por un rato. Creo que ya han pasado muchos años; nosotras hemos cantado las canciones en diferentes shows, en diferentes momentos de nuestras vidas, y hemos hecho nuestros propios procesos también, de crecimiento. Hoy entendemos no solo qué significa cada canción, sino también que son parte de la gente, de sus infancias y de nuestro propio ADN. A mí me da gusto cantar las canciones y, más aún, compartir este proyecto con Bren.

¿Qué canción les gusta más del repertorio de Patito Feo? 

L.E.: Son todas muy increíbles, ese es el tema. Creemos que son todas muy diferentes.

B.A.: El otro día dije “Diosa, única, bonita”. Recién Lau hablaba de que para ella era “Todo se puede lograr”. Creo que todas son muy especiales y, a su vez, tienen un sonido que vos las escuchás y no te suena a otra cosa. Muchas veces, hasta el sound selection —la batería, las cosas, las armonías— es muy característico; cada una es un universo distinto. “Tango Llorón” es un tango, después “Diosa, única, bonita” es un flamenco, “Todo se puede lograr” es como Disney.

L.E.: Creo que los compositores, en su momento, hicieron un excelente trabajo al elegir el repertorio y componer las canciones. Por algo creo que todos los proyectos como este programa llegan a la gente: porque la música fue muy importante en este programa. Así que creo que todas son icónicas. El momento en que vayamos interpretando cada una de las canciones va a ser diferente, para expresar cosas distintas. Va a ser muy emocionante.

En estas gira no solo van a estar en diferentes lugares de Latinoamérica, sino que también van a estar en Europa.

L.E.: Creo que es increíble saber hasta dónde ha llegado el programa. Acá somos todos países hermanos y estamos cerca, pero ha llegado hasta Grecia, donde hablan otro idioma. No puedo creer que la cultura del programa haya llegado a la suya. Hay una cuestión de una vinculación muy grande. Con Bren estamos de acuerdo en que, en un momento tan importante como la niñez y la preadolescencia, uno siente un hueco y necesita empezar a ocuparlo con cosas que te hagan bien. Creo que esta serie llegó para acompañar la infancia de los chicos y también a la familia, porque al final terminaba mirando la serie toda la familia. Todo fue made in Argentina, así que estamos orgullosas de llevar esto un poco a diferentes países.