Desde hace más de 10 años que Idles se encuentra construyendo una respetada carrera que los magnifica día a día como uno de los estandartes de la escena alternativa mundial.
Formada en Brístol, en el año 2009 y con sangre inglesa e irlandesa en sus filas, comenzó a ganar su renombre gracias al lanzamiento de algunos EPs como Welcome (2012) o Meat (2015). Después de tanta espera y preparación, finalmente, su disco debut Brutalism vio la luz en el año 2017.
La producción juega un rol fundamental en este disco y no es para menos resaltar que de ella se encarga Nigel Godrich (Radiohead). Es gracias a su trabajo que se aprecia un giro mucho más atmosférico en las canciones, siendo la carta de presentación inicial del LP uno de los puntos fuertes de esta nueva característica: “IDEA 01”.
Es el track que abre el disco y se trata de un loop de piano. En baladas como “A Gospel” y “Grace” vuelve a tomar fuerza esta intención de atenuar lo áspero que siempre caracterizó a los de Brístol, demostrando de alguna forma que se plantan capacitados para ser escuchados en estadios dignos de corear estos himnos. En “POP POP POP” se vislumbra una base electrónica, en “Hall & Oates” se recupera el sonido agresivo para más adelante cerrar con la quietud de “Monolith”.
El disco es un juego constante de las diferentes formas en las que la banda moldea su esencia característica, llevándola a horizontes más modernos, para luego volver a retomar su identidad clásica cuando lo desea. De esta manera, logramos observar esta nueva faceta como la incursión hacia un nuevo nivel en el que la banda abraza su esencia disruptiva. Pero también gana notoriedad en las radios y dentro de un público consumidor de rock alternativo también cercano al indie o al pop.
Y, luego de tantos años conquistando los oídos más difíciles de seducir, no merecen más que un reconocimiento mundial de aquello que sus más fieles testigos reconocemos: Idles es una de las bandas definitivas de esta generación.