Fer o-Smith trae su disco conceptual al Sodre: “El tiempo simplemente pasa”
Rock con vetas pop y pesadas a la vez, y un álbum sobre la ansiedad, la sobreestimulación y la frustración de hacer música en Uruguay.
Por Gastón González Napoli
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En Irlanda, Fernanda Giménez creó a Fer o-Smith.
Estuvo un año probando suerte, tocando en las calles de Galway. Amaba la cultura irlandesa y eligió un apellido con la O y el apóstrofe, a la manera de los O’Rourke u O’Neill. Smith, porque le encanta la banda, los Smiths, y por Robert Smith de The Cure, sentía que le daba buena energía; aunque le erró porque sonaba demasiado inglés para el gusto de los locales. Además, le decían que era mejor que usara su el apellido real, que cantara más tangos, que ser latina y rioplatense vendía más. Pero cuando volvió a Uruguay se trajo a su alter ego.
Y ahora, con su pelo color del fuego y con Fer o-Smith convertida en banda de rock con ingredientes pop y otros más pesaditos, llega a la sala Balzo del Auditorio del Sodre este 17 de julio para presentar su tercer disco: Delirio en el tiempo.
Las entradas pueden comprarse en este link.
Me recibe en su apartamento, repleto de vinilos y CDs, con sus dos gatos —Snorkel y la Gorda— en la vuelta, y con evidencia de que está trabajando en la escenografía para el show: se da maña, disfruta de trabajar la madera, le gusta hasta armar esos muebles imposibles con mil piezas chiquititas.
Fer siempre fue una “muchacha rockera”, dice; cuando vivía en Tarariras consumía Soda, Virus, todo lo que viniera de Argentina. Tuvo una etapa de “niña estrella” que iba a concursos llevada por su madre, por su voz potente y su rango vocal. Luego se volcó al metal: cantó en Fuego Fatuo y en Fixión antes de sacar su debut solista, No más lobby, en 2020. Le gustaría seguir en plan heavy, pero siente que, aunque hay una escena local, el espacio es poco.
El foco de la entrevista es Delirio en el tiempo, una obra conceptual sobre el tiempo en sí y cómo afecta a las personas, el tiempo que corre y te persigue e irremediablemente te alcanza; con Christian Cary y la argentina Lula Bertoldi como invitados destacados.
“Ya sé, la sobreestimulación es tu forma de evasión”, canta a dúo con Bertoldi en el final de la veloz “Te asusta”. Y cierra: “El tiempo nunca cambió”.
“Debería hablar con mi psicóloga / Pero no tengo”, dice en el tema que da título al disco, el primero que escribió y que abrió la puerta al resto, el mismo que comienza en tono amable, con humor, para luego cantar que no puede dormir y tiene ganas de estar encerrada sin hablar con nadie mientras la música rumbea a un crescendo ruidoso.
Fer o-Smith - Difusión
“Me voy a volver un ser apático”, dice en “Perderme esta vez”, quizás el tema más levemente pesado del disco; Fer se resigna a “dejarle todo al universo”, a flotar en la corriente, sobre una batería que le da con todo.
“La única ley”, una balada de guitarra acústica primero y solo de eléctrica y wah-wah después, con la siempre bienvenida voz de Cary, cambia la pisada y ofrece una perspectiva más optimista. Sin embargo, el tracklist está enmarcado por fragmentos divididos del mismo tema a modo de intro y outro, que dejan un sabor agridulce en la boca.
Entre medio, “Esternocleidomastoideo”, la canción con el verso más difícil de repetir que se recuerde, referido al músculo del cuello vinculado con los actos de hablar, cantar y gritar. El tema musicalmente más pum para arriba, aunque la letra hable de las frustraciones de ser un músico en este retazo de pradera, del tiempo que pasa sin conseguir el éxito. Y tiene el agregado de un saxofón espectacular.
Si tuviera que señalar a qué se parece lo que busca hoy, menciona a la banda londinense Bôa.
La charla deriva a partir del disco hacia la ansiedad, los psicofármacos, la relación compleja con su padre y cómo la inspiró, y la frustración que viene con el techo bajo de la movida del rock en Montevideo.
Fer o-Smith - Tapa de “Delirio en el tiempo”
Hablemos de la tapa del disco. ¿Viene por el conejo de Alicia en el País de las Maravillas?
La hicimos con Gino Bomba, un amigo. Delirio en el tiempo nace de una canción y yo digo “qué bueno para seguirle metiendo a esto”. Revisando en qué más me afecta el tiempo o le afecta a la sociedad el tiempo. Y siempre estuvo el conejo de Alicia. Me pedí unas máscaras por Temu que cuando llegaron dije “wow, están muy buenas, tengo que hacer algo”. Ya lo hice con Morir en el 2006, que la lápida aparecía en un montón de cosas. Ahora va a ser el conejo. Lo usamos para el videoclip de “Delirio en el tiempo” y dije por qué no seguir: la tapa del single de “Te asusta” es el conejo todo deformado. Dejó de ser el conejito tierno de una película de Disney. Y la tapa a mí me da algo de Opeth, la banda de metal. Se me vino: “Voy a tener un disco conceptual, quiero que la tapa sea así”, todo medio onírico, que no se entiende bien qué pasa atrás. Nos fuimos al Prado con Gino, apliqué la máscara de conejo y le di esa falsa ternura, porque tengo un enterito con florcitas y todo muy rococó, pero ese conejo está todo perturbado. Está corriendo por la pradera buscando algo que nunca va a encontrar.
Aparte es una persona con cabeza de conejo.
Lo hace más creepy.
Fer o-Smith - Difusión
Has contado que sufrís de ansiedad.
No tengo problema de decirlo. Es más, si lo puedo divulgar para que la gente tome conciencia de que si te sentís mal, medicate, loco. Para mí es la pandemia de hoy. ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a esperar a qué? La vida es una, sentite bien. Si tomás una aspirina para el dolor de cabeza, tomá. Yo estoy re a favor de los psicofármacos.
¿En lo artístico se refleja tu ansiedad? ¿Hay una canalización?
Sí, obvio. Además de que hace como 15 o 20 años que estoy en la movida y a veces pienso que no hay mucho avance —que ya sé que es una idea negativa, porque si miramos todo lo que he construido, blablablá y todas esas palabras bonitas—, la realidad es que es un montón de tiempo… Nunca pude entrar en un festival… Por eso “Esternocleidomastoideo”, que es la canción que escribí para sacarme un poquito esas asperezas del alma [se ríe], que a veces está bueno romper con lo que es tabú, porque todo bien con “ay, sos artista y vivís del arte y qué lindo” y en realidad es una poronga. Para mí es mucho más en la balanza lo que perdés de lo que te llega. Desde lo económico hasta todo. Tiempo.
Tiempo, qué palabra. Ahí se abre y empiezo a pensar en el tiempo, ¿y cuánto tiempo me queda? Porque todo bien pero no quiero ser una vieja chota que salga a revolear los pelos. Ya estoy pisando los 40 y para mí hay un tiempo para todo. Es medio un pensamiento que no está muy bueno pero siento que hay pila de cosas que uno no se anima a decir, pero está en la tapa del libro. La mejor edad es de tal a tal, sacale jugo. Y cuando ya estás pasando, yo qué sé. Seré débil de espíritu pero a mí me pega mal saber que ya se está pasando eso y no pude todavía tocar en un festival. Lo que digo siempre es: al tiempo no le importa. No le importa cuánto hace que estás y lo que merecés. Simplemente pasa y nada más. Es re duro.
Le dedicás “La única ley” a tu padre, y has dicho que él también te hace pensar en el tiempo pero desde otro lugar.
Él vive al revés. Vive en una nube de pedos: es un adulto mayor de 82 años, él piensa que le quedan mil años de vida y puede hacer lo que quiera. Está demás ese pensamiento, a mí me hace bien, yo con todos mis problemas veo que es así y obviamente digo “qué lindo, contagiame de ese espíritu”. Pero después, si lo pienso más en profundidad digo… hay algo ahí que está mal. Él convive con el mismo monstruo que yo pero a la inversa. Estás viviendo en una realidad paralela. No te jubilás porque no te querés sentir viejo, ¡es una mentira! En la canción yo digo, “si soñás volverte eterno, esmerate en tu recuerdo”. Porque él vive casi como si todavía tuviera tiempo para pedir perdón, para arreglar las cosas. Y mañana puede- ojalá que no, pero puede perfectamente no estar más…
¿Se la mostraste la canción?
Pobre, todos los palos, pero él es una persona muy narcisista. Cuando estás con él no hablás mucho de vos, hablamos de él. Le dije, obvio, le puse los auriculares, la escuchó… se hizo un gran silencio, me dijo qué linda, quedó pensando y ahí quedó. Se perdió en un loop de pensamiento [se ríe] hasta hoy está buscando la explicación al tema.
Con todo este proceso, ¿te reconciliaste con el tiempo?
No. Pero para mí nada es lineal. Así como la alegría, la tristeza, con el tiempo me pasa lo mismo. Hay días que tengo ganas de vivir el hoy y me chupa todo un huevo y otros que me pega el bajonazo de reflexionar, y ya no soy la misma, pegó el cansancio también... No tiene mucha vuelta de rosca. El tiempo simplemente pasa.
Fer o-Smith - Difusión
Siento que hablás como alguien psicoanalizado, pero en “Delirio en el tiempo” decís “lo hablaría con mi psicóloga pero no tengo”.
¡No tengo! Nunca fui.
Directo a psiquiatra.
Directo. Fui con una pero no, no. Prefiero gastar la plata y el tiempo en tomarme una cerveza con una amiga y filosofar.
Lo de “el tiempo solamente pasa” tiene una parte pesimista, capaz alguien te escucha y dice “qué bajón”, pero también es estrictamente verdad.
Es un golpe de realidad. Una condición que me acompaña hace mucho es que tengo unos golpes de realismo. A mí me han ayudado un montón. Al que no le guste, bueno, hay gente que escapa de la realidad. Temas de la muerte, lo tengo re… no me pega tan mal. Estás y no estás, punto. Ahí se termina. El humano con el ego necesita pensar que es especial en el mundo y para mí es bien clarito, el tiempo pasa y la vida se termina con la muerte. Si vos querés sentirte especial de que vas a reencarnar, o que hay algo después de la muerte, no estás aceptando que sos una piedra flotando en el espacio, que un día se termina y ta [se ríe]. Es un pensamiento re ególatra para mí, que yo no lo tengo.
Bueno, vamos a cambiar de tema porque…
Un bajón.
¿Qué más me podés adelantar del show?
Mucha escenografía, mucha autogestión. Iba a venir Lula Bertoldi, es una cra, re considerada. Pero me mandó un audio explicándome que no podía. Seguramente pinte algo para otro show, así que re contenta. Christian [Cary] va a estar y después van a haber otros.
Va a estar la saxofonista en “Esternocleidomastoideo”.
Pah, el momento fiesta saxofón, de los puntos altos de la noche. Ya lo estoy visualizando, va a estar demás. Ese tema-
Explota.
Iba a ser el último y decidimos que no, que teníamos que terminar rockeada. ¡Pero un groove!
Por Gastón González Napoli
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