Para Dante Spinetta, "Jaguar House" fue la responsable de abrir un camino de ida que rara vez supo detenerse. El mundo del funk en Argentina, territorio prácticamente inexplorado hasta el nacimiento de Illya Kuryaki & The Valderramas, se vio comandado principalmente por dos nombres: Emmanuel Horvilleur y Dante Spinetta.
Este último, con un apellido cargado de pretendidas responsabilidades heredadas en el mundo de la música, eligió entregarse a una dirección prácticamente opuesta en su sonido. Más allá de su icónica participación en el dúo junto a Emmanuel, desarrolló un proyecto solista que continuó alimentando la excentricidad de todo lo que implica el universo funk. De entre sus álbumes de estudio como solista destacan Puñal (2017) y Mesa dulce (2022). Los primeros dos capítulos de una historia que se contaría en tres partes. Hoy, a cuatro años de la última entrega algunos intentos de un Mesa dulce II, lanzó Día 3 (2026). La tercera fase.
En este experimenta todavía más, con mezclas de sonido no tan escuchadas en su discografía hasta el momento, como es el caso de "El reset". En entrevista con LatidoBEAT, contó que reflexiona sobre la influencia de los algoritmos en las individualidades, en un frenesí que se extiende, y en la falta de contacto que percibe con aspectos más reales del sentir.
Tocaste con Emmanuel en el Cosquín Rock Uruguay. ¿Cómo fue tu experiencia? ¿Tenés planes de volver a Uruguay presentando tu disco solista?
A Montevideo voy a ir seguro, 100%. Se están barajando las fechas, a partir de junio arranca el tour. No sé exactamente la fecha todavía en Uruguay, pero es sí o sí que vamos a ir. Eso ya está casi cerrado, estamos con muchas ganas de ir. Siempre la pasamos increíble, Mati Rada toca conmigo también además, así que estamos casi de locales también. El otro día fuimos todos a la casa del Lobo (Núñez), estuvimos tocando ahí y viendo también su taller de tambores. Estaba toda la familia Rada con nosotros, los Kuryaki; estaba Wos, Ysy, todos ahí en la casa del Lobo, que es un rey y nos mostró todas sus cosas. Escuchamos música y hablamos, y realmente Montevideo es un lugar en el que yo también me siento muy bien y me inspira a hacer cosas, a pasarla bien. Vamos a ir pronto seguro.