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La hora azul

Cardellino: “Para mí es importante volver y no rendirme con mi propio país”

El músico uruguayo se presenta en Montevideo este 1° de octubre en el Teatro Movie.

29.09.2026 14:14

Lectura: 17'

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Por Catalina Zabala
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Aunque Cardellino es uruguayo, desarrolló su carrera principalmente en Argentina, llegando más tarde a escucharse en España, en Colombia, en México. En parte por su aspiración más pop en el sonido, en parte por una necesidad propia de cambiar de rumbo. Lo cierto es que hoy, con varios años de carrera encima, vuelve a apostar por el desarrollo de su música en su propio país. 

En la previa de su presentación en el Teatro Movie de Montevideo, Javier Cardellino habló con LatidoBEAT sobre sus referentes musicales, su paso por Nueva York y su trabajo con artistas del calibre de Shawn Mendes, su nuevo disco y, sobre todo, el gusto amargo que le quedó luego de haber sido víctima de acusaciones que hoy desmiente, que afectaron su actividad en Uruguay, y su decisión posterior de llevar estos conflictos a la Justicia. Sobre ese episodio, compartió su versión de los hechos y reflexionó acerca de las consecuencias de las acusaciones en redes sociales y de la cultura de la cancelación.

Lejos de abandonar sus aspiraciones en Uruguay, el músico asegura que quiere seguir construyendo un vínculo con el público local, aunque hoy entiende el éxito desde una perspectiva diferente. Entre nuevas composiciones, revisiones de su repertorio y una vida personal que describe como estable, se prepara para ofrecer un espectáculo más cercano, con invitados y momentos en solitario. En esta entrevista, habla sobre sus procesos creativos, su relación con la industria musical y los desafíos de volver a presentarse en su ciudad. Su show tendrá lugar en el Teatro Movie este jueves 1° de octubre. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí. 

Desarrollaste tu carrera en Argentina siendo uruguayo, pero te formaste con Hugo Fattoruso y colaboraste con Drexler. ¿Cómo ha sido tu experiencia particularmente con la industria uruguaya?

Empecé de chico siendo baterista de muchos proyectos, produciendo mucho y obviamente escuchando a mi referente, que es Fernando Cabrera. Obviamente, mi música no tiene nada que ver. Pero Mateo, Fernando Cabrera, Rada, Drexler, Jaime, que para mí es la cabra... los clásicos, digamos. Laburé un montón con ellos. A Hugo lo llamaba para grabar, él siempre es re buena onda, siempre se cuelga. Entonces cuando yo producía a algún brasileño o algo lo llamaba, porque los brasileños lo aman a Hugo. En Argentina también lo aman. Yo iba a clases con Osvaldo Fattoruso, con Martín Ibarburu, con un montón de eminencias de la música. Me formé bastante en ese ambiente.

Has tenido también bastante impacto internacional, con la dificultad que implica tener una aspiración artística pop en Uruguay, y trabajaste con artistas como Shawn Mendes.

Sí, trabajé con artistas de Estados Unidos cuando viví allá. Yo viví cuatro años en Nueva York y ahí trabajé como productor y compositor. Después, a nivel de mi carrera, sí, se fue dando muy naturalmente. Exploté en Argentina, y de ahí pasé a España, Colombia, México. Quizás sea por el estilo de música, que tiene una influencia más internacional. Es una fusión de todo un poco. Yo siento lo uruguayo, pero no es que haga candombe o algo muy de raíz. Entonces, quizás eso también hace que sea más fácil. A veces juego un poquito con el inglés, pero tampoco es que toque para público en inglés. Incluso, este año, tocamos en París y en Alemania, pero el público normalmente es gente que habla en español.

Lanzaste La hora azul, con muchas canciones que van por lo romántico, una temática muy frecuente. ¿Cómo encontrás nuevas ideas para escribir sobre un tema tratado por tantos artistas?

En La hora azul la idea era hacer algo superdespojado, de versiones acústicas y medio melancólico también. Viste que se habla de "la hora dorada" en el momento en que se está por poner el sol, que es una hora cuando todos somos lindos. Y la hora azul es un poquito después de eso o antes de que salga el sol, que está esa melancolía en el blues, y ahí se habla también del blue note, que es una nota que toca esa fibra melancólica. En cuanto al amor, hablo más de desamor que de amor. Pero creo que es todo lo mismo, porque cuando estás en esa, es la otra cara de la moneda. Y me cuesta a veces no repetirme, me cuesta también volver a componer, pero ahora justo tuve una ola de composición nueva y me salieron cosas genuinas, que es lo que espero.

Tuve un tiempo largo desde el último álbum hasta este y fue porque también me había cansado un poco. No quería repetirme, no quería forzar algo que quizás no me estaba saliendo. Viste que hay artistas que se despiertan todos los días y escriben ocho horas. Como decía Picasso, "que la inspiración te agarre trabajando". A mí me cuesta un poco eso, en este caso yo puse la fecha del disco y no había disco. Lo puse como para ponerme presión, y eso de alguna manera también me ayudó a decirlo. Pero creo que siendo genuino siempre encontrás palabras distintas. Yo voy creciendo con mi música, voy madurando. Ahora ya estoy en una relación estable hace tiempo, entonces es distinto.

También estás sacando varias versiones acústicas de temas anteriores, por ejemplo "Niño eterno", que está en este disco. ¿Cómo surgió eso?

En la pandemia fue cuando mi carrera solista empezó a crecer, fue a raíz de las versiones acústicas que empecé a hacer. Como que conectó por eso de estar todos aislados, esa cosa íntima y cruda conectó bastante con el público. En su momento saqué un par de discos así, de versiones acústicas y me quedaron varias canciones. Tengo un montón de temas que nunca versioné y que quería versionar y uno de ellos era "Niño eterno". Pegaba con la temática, entonces lo sumé junto con un par de canciones más que ya son viejas y lo mezclé con temas nuevos. Pero cada tanto me gusta, es como el disco acústico que a veces saco.

También has trabajado mucho como productor. ¿Te sentís más productor o más músico?

Creo que es parte de todo, cuando estoy en el estudio es verdad que hay que separar un poco y me cuesta, porque incluso a veces cuando me junto con otro productor y voy en plan artista compositor, a los cinco minutos estoy sentado en la silla del productor. Pero al fin y al cabo es todo parte de un proceso de composición y de generar un sonido. Lo que hago ahora, más desde la canción, es empezar desde el inicio con la letra. Con unos acordes que me digan algo, saber de qué voy a hablar, que haya una buena melodía, y después veré cómo lo produzco. Antes quizás empezaba con un beat, hay mucho de eso en el urbano. Hacer un tema y empezar por el beat. Y ahora ya no me gusta más, me cansa a veces. Pero son procesos, capaz que después saco un disco de música electrónica y empiezo por el beat, seguramente.

En una de tus primeras canciones contabas que soñabas con hacer un Luna Park. No solo que ya lo hiciste, sino que también pasaste por el Movistar Arena y lo vas a hacer de nuevo. ¿Qué te dio Argentina a vos?

En la canción que hice para Argentina, que se llama "No te olvides", en la cual menciono que quiero hacer un Luna Park, hablo de cuando en casa estaba frío y algo me recibió, con un café o algo así. Un vecino que cuando en mi casa estaba todo medio raro vino y me dijo "vení, acá está todo bien, te abrazamos, te recibimos". Ahora estoy viviendo allá, me siento muy cómodo. Yo agradecido de por vida con Argentina por eso. Más allá de que también hubo una campaña para tratar de desprestigiarme allá y todo, porque estaba todo planeado, allá no compraron mucho eso. Porque quizás están más acostumbrados y hay otra cultura. En Uruguay la idea es tratar de revertir eso, por lo menos que la gente se ponga al día, porque quedó una cosa rara. Sé que hay mucha gente que conecta con la música, que me quiere ver. He seguido tocando acá, toco todos los años en Montevideo y en el Este, pero, bueno, si lo tradujera debería estar haciendo un Antel Arena. Acá viene más lento por eso.

O sea que lo atribuís completamente a los problemas mediáticos que tuviste en el pasado.

Sí, 100%. Es que estuvo todo apuntado a que pasara eso, no fue una lucha por nada. Las dos o tres personas que empezaron con eso lo hicieron queriendo dañar mi carrera porque son músicos también y toda una cuestión laboral. Lo cual es triste, porque se juega con temas superserios para dañarle la imagen a alguien; hay personas que se lo tomaron en serio y creen que hay algo real. Entonces, ahí se mezcla todo. En su momento no quise generar más polémicas y empezar una guerra virtual o seguir desprestigiando una lucha que es muy importante y seria, entonces lo llevé por la Justicia. Al final, la Justicia me dio la razón en todo, salieron a disculparse, me tuvieron que pagar y todo. Pero sigue estando eso, lo cual es medio triste, por eso que te digo.

En lo personal yo traté de crecer y preguntarme por qué me estaba pasando eso, qué podía mejorar. Sé que no es verdad, pero no me gusta victimizarme. Traté también de soltar y perdonar por mí. Creo que es un consejo que le doy a todo el mundo, en general, cuando pasan por alguna injusticia o guardar resentimiento nunca es bueno. Aunque la otra persona no se merezca el perdón, perdoná por vos. Guardar un resentimiento es algo muy feo. Entonces, yo crecí un montón, todo me lo tomé como para buscarle la vuelta para que me hiciera crecer. Y de esa manera también hice varias canciones que conectaron un montón con el público, porque más allá de que solo a mí me pasó esto puntual, a todos nos pasa algo. Hay doble discursos, gente que cancela a uno y es amigo de otro que en realidad es mucho peor. Yo creo en el karma también, en que todo sale a la luz tarde o temprano. Más allá de que me afectó, en el fondo siempre estuve tranquilo de que esto algún día se iba a aclarar.

Pasaron varios años y hoy quizás estamos más acostumbrados al trabajo constante con las redes. ¿Cómo te llevas hoy con la cultura de la cancelación? ¿Te ha quedado cierto recelo a la hora de declarar o hacer prensa, por ejemplo?

Me lo tomo con seriedad cuando son temas serios, por respeto a los temas, más que nada. La cancelación en sí, si realmente es algo que está supercomprobado, como puede pasar con Trump o lo que sea, cancélenlo, porque realmente la evidencia está. Ahora, cuando es algo hecho, como te decía anteriormente, me parece que ahí tenemos que ser un poco más vivos. Yo separo eso, yo ahora no estoy queriendo convencer a nadie de nada, pero quizás me preocupa la gente que está mal informada. Porque también, una vez que te creen una cosa, es muy difícil volver para atrás; ahora seguramente después me van a criticar en comentarios porque ya tienen la idea. Es muy difícil cambiarlo, entonces yo no voy a convencer a nadie de nada, simplemente está bueno poder reflexionar cada uno teniendo su opinión. Porque es muy grave, a mí no me pegó para quitarme la vida, pero a mucha gente sí; son cosas muy heavys y hay que tener cuidado.

¿Cómo recordás aquel momento en que se cancelaron las fechas en el Sodre y el Lollapalooza?

Yo ya sabía que iba a pasar algo. Cada vez que yo hacía algo importante pasaba algo. Cuando saqué un disco, también tres días antes de que saliera mi segundo disco, o cuando me anunciaron en el Lollapalooza e iba a hacer dos Sodres agotados. Obviamente iban a preparar alguna cosa. Yo hasta ese momento no les di bola; fui yo el que pedí que me sacaran del Lollapalooza porque no quería generar todo eso, sabía que iba a ser una mancha indeleble. Entonces, terminó pasando. También lo del Sodre; teníamos todo agotado, estaba todo bien. Ahí empezaron con toda esa movida estratégica para que se generara por WhatsApp, una cosa realmente muy armada, en la que no había nada real importante que se estuviera difundiendo.

Había una chica, por ejemplo, que en su momento creyó todo y estuvo en el grupo, y después me mandaba las capturas. Yo eso lo subí todo, ahora lo puse en Destacadas de Instagram de vuelta porque sabía que me iba a tocar hablar de esto. Decían por ejemplo: "Che, vamos a decir que violó a alguien", y después decían: "¿Pero es verdad?", y la respuesta era "no importa, no importa, porque la gente va a compartirlo de esta manera, y se va a viralizar más. Vamos a decir que anda con armas. ¿Y por qué anda impune? Vamos a decir que su madre es fiscal". Mi madre es oceanógrafa jubilada, pinta obras; nada tiene sentido, pero tenían todo un intento de justificarlo por las dudas. Es ridículo llevarlo a ese punto y no quiere decir que yo sea perfecto. Pero que sea un criminal y todo eso, me parece jugar con temas re serios, porque hay personas que realmente son abusadas. Hay personas que pasan por cosas terribles, y que haya gente riéndose de eso es mucho. Realmente, en el fondo como que se reían de eso, disfrutaban de jugar con esos temas. Para mí es grave. Lo del Sodre obviamente fue una pena, más que nada por la gente que pensaba que yo era una mala persona a ese nivel. Puedo ser un boludo, sí, en mi vida siempre fui medio calderita, entonces a veces hablaba mal.

Pero no es una cuestión de género ni de nada, solo soy un boludo, no soy un demonio. Es triste, pero para mí es importante volver y no rendirme con mi propio país, porque sé que hay gente que es buena. No todo el mundo me quiere hacer daño por hacer daño. El tiempo y la Justicia incluso me ha dado la razón todos estos años. Decían que todas las supuestas víctimas iban a salir a hablar y no salió ni una persona en todo este tiempo, y yo les he pedido que por favor me denuncien o hagan algo, pero no apareció ni una persona. Las únicas denuncias las hice yo por difamación y tuvieron que disculparse todos. Había una fiscal; dicen que "se cuidan las espaldas entre los hombres", pero fue una fiscal y una oficina que creo que eran tres mujeres. Ellas le preguntaban a esta gente que decía barbaridades sobre mí a ver qué había pasado, y todos decían "no, a mí me contaron". Gente que en las redes me acusaba públicamente y después se desentendía.

Creo que está, ya es bastante obvio; el tema es que ahora ya es muy difícil volver para atrás. También pasó que hubo bastante gente que se disculpó genuinamente, que dijeron que me habían cancelado, pero después de que mostré las pruebas pidieron perdón. Pero fueron los menos, porque hay muchos músicos también y se mezcla todo eso también de la competencia laboral y muchas cosas. La verdad es que es feo, yo el otro día le decía a un amigo: "Yo quería hacer música", no pensaba que la industria iba a estar tan contaminada hasta este punto. Antes decían que me escribían las canciones, ahora que digan que las hago con IA si quieren, que se burlen de que hago música boluda, lo que sea. Hasta un punto está bien, incluso antes decían otro tipo de rumores. Pero cuando empezó todo el tema feminismo fuerte, esta persona, que es una cantante a la que yo la re expuse, se terminó disculpando. Pero ella arrancó por ahí; empezó con los rumores por ese lado.

¿Quién fue la cantante?

Alfonsina. Después de eso su carrera se esfumó. Siento que se le cayó la careta. Había un par más que estaban en la vuelta, un rapero uruguayo, Gula, me mataba porque era amigo de ella. Nunca le vi la cara a ese loco, pero dedicaba su vida a subir videos sobre mí y a generar odio. Y él salía con una piba de 14 años en ese momento. ¿Entonces, qué onda? ¿Vos me querés cancelar por algo que es obvio que ni siquiera es verdad y salís con una piba de 14, vos teniendo más de 20? Todo muy raro.

Hasta ahora me mantuve callado y fui a la Justicia. Es muy difícil, más allá de que me crean o no. Ponete en mi lugar un segundo como si me creyeras, a ver qué podía hacer. ¿Cómo te compruebo que no pasó? O, por ejemplo, si alguien me denuncia realmente, por lo menos habría una persona de carne y hueso que me hizo una denuncia. Entonces yo puedo ir y comprobar, como pasó con Johnny Depp y su exmujer, que fue re polémico, pero había una persona. Podías ponerte de algún bando. Pero cuando son todas cosas tiradas al aire, ¿cómo comprobás eso?

Yo seguí mi vida y es eso, lo que hablamos previamente. La razón por la cual quizás me fue mejor en el exterior es porque apunté todo al exterior para no estar acá, me hacía daño. Me deprimía estar acá y tener que lidiar con esta situación. En el fondo, igual me acompañaba, había rumores que llegaban allá y tenía que volver a mandar las cosas de la Fiscalía. Si no les gusta mi música no me escuchen, cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero para mí hay ciertos temas que hay que respetarlos, hay que tomárselos más en serio.

Foto: Agustín Frugoni

Foto: Agustín Frugoni

Ahora vas a hacer un Teatro Movie en Montevideo. Así como tenías ese sueño de hacer un Luna Park, ¿soñás con algún lugar de Montevideo o ya sentís que por esta experiencia preferís seguir trabajando afuera?

No, yo ni loco me voy a rendir. También me lo tomo como un desafío, tocar en el Antel Arena en este caso o en el Estadio, no sé. Hacer un show grande acá como el que podría llegar a hacer en otro lado, sí, me encantaría. Tampoco es mi objetivo a nivel artístico llenar estadios, no es mi objetivo en la vida. Siento que el éxito va por otro lado, entendí que no es quien llena el lugar más grande o quien tiene más visualizaciones en sus videos. Ahora tengo mi casa con mi novia y mi perrito, mi hogar, me siento superbien, tengo mis amigos y mi familia. Priorizo eso mil veces más que cualquier otra cosa. Entonces, obviamente quiero seguir tocando, seguir creciendo. Tengo mis ambiciones con eso, pero no es algo que me quite el sueño. También me pasa con el Movie Center; viene bien de entradas, pero no me parece urgente agotarlo, va a estar bien. Lo voy a disfrutar, y hace que yo disfrute más del proceso también, que no me estrese tanto. Antes necesitaba agotar todo. Mismo las primeras giras que hice mundiales.

¿Cómo estás preparando el show?

Yo creo que va a ser un show íntimo en comparación con lo que venimos haciendo con la banda, en arenas y esas cosas. Eso me gusta, va a ser supercercano, como invitarlos al living de mi casa. Van a haber invitados; gran parte del show estaré solo. Yo toco muchos instrumentos, entonces tampoco es que los vaya a aburrir mucho. Siento que va a ser un show muy emocionante para mí también, siempre tocar acá es muy especial. Podés tocar para 15.000 personas en otro lado, pero en tu ciudad, aunque sean 100 o 500 siempre es superespecial.

Por Catalina Zabala
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