Una de ellas sucede en Kosovo, en los Balcanes:

Después de exiliado, Remo vuelve a su pueblo de infancia. Es huérfano. Allí, ayuda a Una, su prima adoptiva, con la exhumación de una fosa común que contiene a la mayoría de los miembros de su familia, enterrados durante la guerra. Los cuerpos, que son memoria, revelan secretos familiares que generarán más preguntas que respuestas. 

La película se llama The Land Within (2022), dirigida por Fisnik Maxville. Reconoce, la responsabilidad tanto de Europa Occidental como de la región balcánica en las guerras y en las migraciones, hablando de la posibilidad de la verdad en un lugar que solo conoce la supervivencia.

Otra de ellas sucede en Túnez:

Olfa, tunecina y madre de cuatro hijas. Sus dos hijas mayores desaparecen porque han decidido unirse a ISIS en Libia. Entonces, la reconstrucción de la vida de Olfa, la dura condición de ser mujer en Túnez, los escapes, las historias que se repiten en espiral. La película se titula  Four Daughters (2023), dirigida por Kaouther Ben Hania. 

Hay una que llega a suceder en Polonia:

Hay un lugar al que llaman "frontera verde". Son los bosques pantanosos, traicioneros, entre Bielorrusia y Polonia. Ahí es donde los refugiados de Medio Oriente y África que intentan llegar a la Unión Europea quedan atrapados. En un intento por provocar a Europa, el dictador bielorruso Alexander Lukashenko atrae a los refugiados a la frontera mediante propaganda que promete un paso fácil a la Unión Europea. Julia, una activista joven; Jan, un guardia fronterizo, una familia siria. Todos ellos se entrelazan para ser prueba de lo desgarradora que es la crisis de refugiados en Europa. De eso trata Frontera verde (2023), dirigida por Agnieszka Holland.

Hay otras, varias más, que suceden en todo el mundo. En China, en Ecuador, en Francia, en Dinamarca, en Portugal, en Italia, en Brasil, en Argentina, en Perú, en Uruguay. Son 200 películas en total. Ese número vastísimo de obras audiovisuales es lo que logró recopilar la Cinemateca uruguaya para la 42º edición de su festival de cine internacional. Y no es solo el número, sino la variedad en términos de temática, de origen, de calidad cinematográfica y de tradiciones culturales. 

"En lugar de programarla en el festival, esperamos a hacer la retrospectiva en el año para poner su última película. Así vamos salvando algunas películas para que lleguen al público igual", dice Alejandra Trelles, directora general del Festival, en conversación con LatidoBEAT.

Del 20 al 31 de marzo, este miércoles empieza el festival con la exhibición de la película La práctica (2023) del argentino Martín Rejtman en la sala Fabini del Sodre. Las entradas se pueden conseguir acá

Según Trelles,"a nosotros nos gusta que haya una diversidad de orígenes y de estéticas, que las películas no solo hablen de temas que no son tan comunes, sino que utilicen un lenguaje cinematográfico que le aporte algo al arte cinematográfico. Entonces, eso hace que la programación tenga una diversidad mayor".

Es que también es eso: el Festival no se desarrolla solo en las salas de Cinemateca, sino que también pasa por otras como la Sala Zitarrosa, la Sala B del Sodre, el Complejo Life Cultural Alfabeta, Life Cinemas 21 o el Auditorio del Sodre Adela Reta. 

Lo mismo sucede con el jurado y las categorías. Sucede, por ejemplo, que a la competencia internacional la van a estar jurando personas como Sérgio Tréfaut (1965) que es brasileño, José Luis Losa (1965) que es español, Anke Van Haastrecht (1950) que es de Países Bajos, Laura Ferrés (1989) que es española, Danielle Trottier (1956) que es canadiense y Gustavo Galvão (1976) que también es brasileño. 

Y, aunque hay uruguayos distribuidos en otras categorías de la competencia, además de los que vienen de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay, son varios los extranjeros. "Ya tenemos 42 ediciones, no es tan fácil, porque muchos ya fueron parte del jurado. Este año lo que hicimos fue recurrir a directores de cine o productores, actores, actrices, extranjeros", acota Trelles. 

El año pasado, en la 41º edición del Festival, el jurado lo componían personas como Roger Koza, Alicia Migdal y Manolo Nieto, quienes eligieron como ganadora a Godland (Dinamarca, 2022), dirigida por Hlynur Pálmason.

Son nuevas voces que hablan de temas uruguayos. No solo a Bayona se le ocurrió un tema uruguayo. Cada vez, además, se rueda más. Vienen equipos de rodaje de otros países para hacer coproducciones. Hay coproducciones con España, con Brasil, con Argentina, con Francia. Me parece que todavía es verdad que sigue incipiente, pero se está posicionando mucho. La producción no es tan grande como las de otros países, como Argentina, pero Argentina en cualquier momento va a dejar de producir como producía por todo el problema que están teniendo. En Uruguay, con una voluntad férrea de apoyar sobre todo la producción de cine nacional, también es importante la distribución, también es importante el apoyo a la distribución. Pero con esa voluntad férrea de apoyo yo creo que el cine uruguayo va a ser incluso más y de más calidad. Es algo que estamos viendo. Todavía hay muchas cosas por esperar, me parece, pero yo creo que el camino es el correcto.