Publicó Vivir así (2026) porque se convirtió en una necesidad. Un homenaje que tenía que llevarse a cabo. Luego de cuatro álbumes de estudio, consideró que era momento de repasar su recorrido y de mirar un poco para atrás. Lo que encontró fue el rock: una filosofía que inspiró su proyecto en varias ocasiones. Figuras que Barbarita califica como "héroes" de este género —aunque dividir en géneros no es su recurso favorito—.
El disco cuenta con 11 canciones. Entre ellas, covers de clásicos como "Motor Psico" de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota o "Mestizo" de Almendra, versión que decidió compartir con Ricardo Mollo. Las composiciones propias proponen un sonido nuevo y más electrónico, apuesta que le permitió dejar la guitarra en algunas canciones cuando se presenta en vivo.
Su paso por Montevideo será el 12 de junio en la sala Zitarrosa. Allí, presentará su nuevo álbum así como sus mayores éxitos. En entrevista con LatidoBEAT, explicó el proceso de composición de Vivir así, la adaptación del proyecto al escenario y las motivaciones sociales que la impulsan a seguir escribiendo.
Lanzaste Vivir así (2026), un álbum que repasa tu recorrido musical hasta el presente. ¿Cómo fue el trabajo de seleccionar piezas o conceptos que fueran representativos de tu carrera en su totalidad?
Para mí es un disco diferente a los anteriores porque está producido por nosotros, por la banda. Si bien mis dos discos anteriores los produje con Gustavo Santaolalla, Daniel Martín y Aníbal Kerpel, un productor asociado de Gustavo, este disco tenía una inmediatez y una urgencia que necesitaba, tanto yo como la banda. Si bien somos los mismos desde que empecé con mi primer disco, ya hoy por hoy somos una banda como tal.
Yo tenía algunas canciones y nos juntamos a tocar, cosa que antes no hacía. Iba trabajando con uno o con el otro e iban y venían las ideas. Pero esto fue juntarse a tocar con la necesidad de sacar adelante ese proyecto colectivo, así fue que se fueron armando las canciones. Después se lo mostramos a Gustavo, y nos dijo que no necesitábamos un productor. Ahí empezó toda esa cosa de laburar entre nosotros, y de a poco iban apareciendo las dudas y los baches. Ahí le preguntábamos a Gus qué le parecía, intercambiábamos ideas, probábamos sus propuestas y quedaron las que nos funcionaron. Tenemos tres covers, uno es "Motor Psico" de Los Redonditos de Ricota. Lo hicimos primero porque es un canto a la identidad de nuestro país, y era un disco que también necesitaba afianzar todo eso.
Tenía todo el sentido, no es necesario ser una banda ricotera para hacer un cover de Los Redondos. Además es un cover totalmente diferente, no tiene ni una sola guitarra eléctrica. De orgánico tiene solo el clarinete de Daniel Melingo, que está de invitado, tiene el contrabajo de Nico Rainone, que es el otro compañero de la banda, y mi voz. Lo demás es todo electrónico. Esa ya era una propuesta diferente, como el cover en el que está Mollo. Es un cover del segundo disco de Almendra, una canción que se llama "Mestizo". Tiene todo que ver con la situación actual de la derecha avanzando por el mundo, habla un poco de la identidad marrón y todo eso.
También está el tema con Barbi Recanati, que además quedó elegido para la comunicación de la marcha del orgullo del 2025, algo que no me esperaba y sucedió. Habla de la diversidad y de la importancia de que estemos todos en el planeta, no solo algunos. También tengo un cover de mi mamá, una artista que ya falleció pero que era bastante importante en Argentina. Ella tiene una obra hermosísima que nunca grabó, todas sus canciones son inéditas. Esta canción es de ella con letra de Tejada Gómez, e invité a Luciana Jury, que es una de nuestras grandes cantantes de Argentina. Estaría muy lindo que pudiera venir al Ciclo Marea.
En "Mestizo" participó Ricardo Mollo. Gustavo Santaolalla y León Gieco forman parte de "Baguala desesperada". ¿Qué querías rescatar de estas figuras? ¿Por qué incluirlos en estas canciones y no en otras?
"Mestizo" con Mollo se prestaba, es una cuestión totalmente intuitiva te diría. Lo que aparece ahí es el rock nacional, y un héroe de la guitarra como es el Indio Solari llevado a un héroe como Mollo, que también es un héroe de la guitarra. Había un cruce realmente interesante entre ellos dos para desarrollar en esa canción, y funcionó muy bien. "Baguala desesperada" es una canción que así como se llama lo es, y Gustavo y León realmente son referentes nuestros de resistencia muy grandes, y eran perfectos para esa canción. En relación también con haber hecho ese homenaje —que es un homenaje a ellos dos—, todo cerraba.
Tanto los invitados como los covers elegidos permiten entrever desde el primer momento que en el disco hay un homenaje al rock. ¿Cuál creés que es el lugar del rock en la música de hoy? ¿Fue un intento de reinvindicación?
Yo pienso que estamos en un momento raro. Pero no solo en el rock, en el mundo. Odio la palabra "género" en la música, porque básicamente la música no tiene género. Siempre me preguntan dónde me ubico, pero nadie me ubica a mí en ningún lado. No pertenezco a ningún nicho, y eso me parece que ha sido una de las cosas más interesantes que he tenido yo como artista. Es una de las cosas más difíciles también, no formar parte de ningún género. Pero yo digo que me autodefino como no binarie de la música; un día soy folklorista, otro día hago rock, de golpe hago todo junto y bueno. Me autopercibo así, es lo que soy.
Me parece que es una época muy rara en general. Por eso también pienso que es un gran momento para volver al rock, porque el rock es el folklore del mundo. El folklore sí o sí te conecta con tus raíces, y es momento de conectarnos con nuestras raíces. De parar un poquito y preguntarnos de dónde venimos, quiénes somos. No todo es cualquier cosa, no todo da lo mismo. Por eso también está pasando; está volviendo el rock, está volviendo el folklore, hay montones de personas jóvenes haciendo folklore. Eso es porque todos necesitamos realmente parar la pelota, y hay cosas muy interesantes también dentro de los diferentes estilos nuevos. Desde Milo J hasta los grandes artistas están siendo reivindicados, como Teresa Parodi, Cuti Carabajal. Son traídos a la escena de los jóvenes y viceversa, porque eso también está bueno. Está muy bueno alimentarse de la juventud y de la sabiduría de los sabios, de los brujos, esa gente está entre nosotros y hay que aprovecharla. Yo me vuelvo loca al poder trabajar con León, con Gustavo, con Mollo. Toda gente que tiene un montón para compartir, como los jóvenes también. Me parece que esa barrera se está quebrando por esta necesidad fuerte de sentir. Entonces vamos a por ello, con todo.
Resaltás el problema de la pérdida de las raíces en la música. Por el contrario, ¿qué aportes destacás en los proyectos más jóvenes?
En principio tienen muy claras las cosas que tienen que ver con la ingeniería de grabación, cómo graban las voces, las bases también. Tienen unos audios increíbles, en especial dentro de la electrónica, el trap y el dub. Los pibes jóvenes tienen alta data en esos géneros y me parece que está bueno. Lo veo por ejemplo en estos discos, el de Milo J, que ya es más popular.
En tu carrera siempre estuvo muy presente la crítica social. Por esa línea, este disco también trata temáticas desde la diversidad sexual hasta la polarización política. ¿Considerás importante que los artistas se posicionen?
Yo pienso que cuando no te posicionás en ningún lado también te estás posicionando. Te puedo decir que todo es política, y decidir no decir nada es estar diciendo bastante. Pero con esto no quiero decir que tenés que tener un discurso, yo no tengo un discurso. Yo no soy una persona oradora con un discurso político, no. Simplemente no cierro los ojos a las injusticias del mundo y a lo que está sucediendo. De eso sí tenemos que hablar y, de alguna manera, sensibilizarnos con lo que está pasando. Están ocurriendo genocidios, todo lo que está pasando en Gaza. En mi país están vendiendo justamente al país entero, el agua. Están vendiendo el agua. ¿Cómo no vas a decir nada? Pero está todo bien igual, yo no tengo drama con que cada uno haga lo que quiera, pero pienso que el que no dice está diciendo mucho.
O sea que nunca es posible mantenerse al margen.
El arte es una posición, es político como todo. Pero esa es mi visión, muchas personas pueden estar en desacuerdo conmigo y me parece muy válido también. Mantenerse al margen significa estar afuera de lo que nos pasa a todos, y es raro estar al margen de lo que nos pasa a todos. No quiere decir que yo vaya a hacer una campaña política, nada que ver. Pero sí me entero de lo que nos pasa porque me siento parte de algo. Me siento responsable, y en eso creo que soy una artista sensible; ¿quién soy yo para pensar que puedo ayudar en algo? Pero mi intención es ayudar. No hacerme la boluda y tratar de aportar algo a la causa.
Criolla (2021), tu álbum previo a Vivir así, es bastante diferente a este en sonido. ¿Entendés ese cambio como una evolución? ¿Cómo trabajaste esa transformación del sonido?
El disco anterior, como te digo, es un disco de estudio también. No es de sala como este, que es de cuerpo, de sangre puesta en escena. Justamente en relación a todo lo que estamos hablando, porque me parece que amerita en este momento reivindicar los vínculos, las comunidades, tu tribu, tu gente, los tuyos. Me parece que es muy importante hacer eso, suma en este momento al mundo que tenemos. En ese sentido está esa diferencia. Después también es un disco que produjo Gustavo Santaolalla, y fue producido por nosotros. Son discos realmente muy diferentes en ese sentido; si bien grabamos todos, Criolla es un disco en el que las canciones van y vienen, tiene otra dinámica. Pero este es muy personal.
Te presentás en Uruguay en la sala Zitarrosa este 12 de junio, has trabajado con músicos de Bajofondo en varias ocasiones. ¿Cómo es tu relación con el público uruguayo y la música de Uruguay?
A mí me encanta la música uruguaya, y de hecho de mi apellido Palacios son todos de acá de Uruguay, así que tengo mi pata acá. La mitad de los Bajofondo están acá y son amigos muy queridos, de hecho hoy a la noche nos vamos a ir a comer al Tasende. Pero yo ya estuve en este ciclo, lo sigo y me encanta. Estuve con Camila Ferrari en 2024 compartiendo con ella. Es un ciclo de mujeres y de disidencias, entonces me interesa aportar a eso. Es maravilloso poder tocar en la sala Zitarrosa, y colaboran y ayudan a que yo pueda hacer muy lindos shows acá.
Yo vengo con toda mi banda, viene mi sonidista y todos los músicos. Va a ser un show, así como fue la presentación del disco en Buenos Aires, que fueron dos shows agotados. Así va a ser acá, venimos con todo. Me siento muy querida y muy cuidada, y estoy muy contenta de poder estar acá presentándolo. Todavía no tengo muy claro qué público tengo en Uruguay y estoy trabajándolo, construyéndolo. Por eso estoy haciendo prensa, porque me interesa muchísimo poder desarrollarme acá. Siento que me ven y me invitan, y quiero continuar ese vínculo.
Para el público que vaya a tu show ya habiendo escuchado el disco, ¿a qué les dirías que presten atención? ¿Cómo fue la adaptación de llevar el proyecto a su versión en vivo? ¿Qué tendrían que mirar?
El quilombo en el que nos metimos, porque eso también pasa. Es un disco que grabamos tocando en la sala, pero después le grabamos un montón de cosas encima. Hicimos un laburo chino y alucinante con todas las secuencias y las electrónicas que vamos disparando y tocando en vivo. Es un trabajo realmente groso el que hicieron los pibes, más que yo. Yo hago las canciones, canto y toco la guitarra. De hecho hay varios temas que no toco, cosa que nunca pasa. Así que estoy disfrutando también de finalmente soltar un poco, porque ellos están muy cargados con cosas de sintetizadores y máquinas que disparan, e hicieron un laburo de diseño impresionante. Presten atención a eso porque no hay tanta secuencia, hay mucho tocado. Todo lo electrónico está tocado, hay muy pocas cosas que se disparan, y eso está bueno. Yo usaba muchísimas secuencias en Criolla y lo disfrutaba mucho, porque es otra cosa. Tocaba arriba de eso y me encantaba, pero esto es tocado. Requiere un poco más de concentración, pero estamos muy copados.
¿Por qué estás tocando menos canciones en guitarra?
Porque este disco tiene mucha electrónica y muchos temas fueron armados desde ese lugar, entonces aproveché a no tocar. Lo típico mío hubiera sido ponerme yo también a tocar los teclados, pero dije que no. Hago de front, aprovecho esta oportunidad para cantar sin tocar.
El cambio de rol también tiene su dificultad.
Por supuesto, y está buenísimo. La gente descansa de lo que hacés y pasa a otra. Todo eso en el show rinde muchísimo. Igual en este show, aunque la idea sea presentar el disco, también vamos a hacer canciones de los otros álbumes, obviamente. Presten atención a eso y escuchen Vivir así, es realmente hermoso y amerita ser escuchado antes de verlo.