En 2026, los ritmos urbanos mezclados con el star system del pop son una fábrica de estrellas argentinas: Emilia, Lali, María Becerra y Tini son solo algunos de sus grandes nombres. Las redes sociales y la globalización ayudaron a que trasciendan fronteras y lleguen más allá de la región. 

Sin embargo, 25 años atrás, en pleno auge de los programas de talento y los reality shows, Popstars Argentina traía una promesa inusitada: convertir a chicas comunes en estrellas. Así fue que Lourdes Fernández, Virginia da Cunha, Valeria Gastaldi, María Elizabeth "Lissa" Vera e Ivonne Guzmán conformaron Bandana. 

De 2001 a 2004, sus vidas fueron a máxima velocidad. Más de 150 shows, tres álbumes, una película, álbumes de figuritas y hasta juguetes temáticos en la Cajita Feliz de McDonalds. Se despidieron, pero no por mucho tiempo. A lo largo de estos años, se han reencontrado múltiples veces. Pero esta vez, Lourdes, Virginia, Valeria y Lissa son dueñas de su música y sus decisiones. 

"Antes estábamos sobreviviendo a seguir un guion. Ahora nos estamos conociendo de verdad porque lo estamos cocreando nosotras", afirma Vera en entrevista con LatidoBEAT. Planean sacar nueva música y en la actualidad están realizando una gira para reencontrarse con sus fanáticas. Este 9 de mayo se presentarán en el Teatro de Verano. Las entradas están disponibles aquí.

Tras 25 años como banda, ¿cómo ha evolucionado el vínculo entre ustedes durante estos años? 

Lourdes Fernández (L.F.): Súper. De hecho, tuvimos una pelea con Lisa antes de todo esto y creo que nos fortaleció muchísimo. Yo sigo yendo y viniendo con mis altibajos emocionales, pero estoy haciendo todas las terapias de colores que puedo hacer. Las chicas me apoyaron desde un principio. Cuando algo no va, se corrige y se dice de frente. Me parece que algo del vínculo que ha crecido muchísimo es esta cuestión de decirnos las cosas...

Lissa Vera (L.V.): Aunque a veces duela. A veces uno se siente incómodo diciéndolo. Pero entendimos que la transparencia en el vínculo es eso: a veces querer duele, otras no. Yo me peleo con todas, pero también entendimos que era necesario para el vínculo que tenemos hoy, que nos podemos mirar a la cara sin guardarnos nada.

L.F.: Lo que te dicen es por amor, no te van a poner la pata.

L.V.: Antes el vínculo no tenía la profundidad de ahora, éramos más inmaduras, teníamos el foco puesto individualmente. Ahora priorizamos esto que es nuestro presente. Antes estábamos sobreviviendo a seguir un guion. Ahora nos estamos conociendo de verdad porque lo estamos cocreando nosotras. Eso hace que el amor sea mucho más profundo. Nos pasan cosas que antes no nos pasaban: extrañarnos, discutir, enfrentar las diferencias y llegar a un nuevo orden.

El público prácticamente ha crecido con ustedes. ¿Cómo han sentido ese acompañamiento?

L.F.: Es fantástico. Esta vuelta es elegida por nosotras por esta cuestión de los fans. Entendimos lo que representan para nosotras y lo que nosotras representamos para ellos. Se han dicho muchísimas cosas que antes no se podían decir. Hay un show arriba del escenario y otro que es la gente. Bandana es de la gente ya.

Tuvieron un rol importante en el pop argentino. ¿Ven artistas contemporáneas y perciben similitudes? 

Virginia Da Cunha (V.D.C.): Nos han bautizado las madres del pop argentino.

L.V.: Uno no lo hizo con esa intención, simplemente sucedió. Fue algo orgánico. Y por ahí la gente lo toma y lo ama porque es genuino. No hay nada más genuino que lo que se creó con Bandana, porque nadie sabía a qué iba ni dónde íbamos a terminar. Éramos tres mil en Popstars, yo qué sabía que me iba a cruzar con ellas. Todo fue genuino, desde el momento en que se eligió hasta el momento en el que nos volvimos a elegir nosotras. En un principio hubo gente que nos señaló con el dedo y dijeron: “ustedes van a vivir esta experiencia”. Después de todo lo que hemos vivido, nos elegimos de nuevo.

V.D.C.: El haber abierto un camino nuevo en este país para las mujeres y en el pop es lo que marca la diferencia.

¿Cómo toman las decisiones en términos de producción?

V.D.C.: Decidimos todo y todo lo que se invierte o se pierde sale de nuestro bolsillo. En su momento era cantidad: era más Bandana, estar en todos lados, vender a toda costa y rápido. Ahora es todo lo opuesto: estamos buscando la calidad, la calidez.

L.F.: De hecho, teníamos un Gran Rex y lo pasamos a septiembre porque no damos abasto.

V.D.C.: Dijimos: “chicas, esto no se trata de hacer más. Menos es más”.

¿Son flexibles o suelen atenerse al plan? 

L.F.: Vamos viendo cosas. Los shows del Gran Rex fueron completamente distintos. En el primero no había bis y no estaba en la lista el tema de Lilo & Stitch. La gente lo empezó a cantar sola. Yo ya estaba desnuda en el camarín y me vinieron a decir que me vista. Salí a medio vestir.

V.D.C.: Mucha de esta creatividad que se va renovando es por la gente que nos pide que hagamos ciertos temas. Es gente que ha pasado los 25 años con nosotras, que nos conoce y tiene propuestas increíbles. Estamos cocreando con ellos.

L.V.: En un vivo que hicimos hace poco en Instagram, la gente estaba pidiendo temas nuevos y dijimos: “bueno, listo, no jodamos más”.

L.F.: También disfrutar de cada lugar que visitemos. Tenemos un coro de veinte y pico de personas que no va a viajar a Uruguay porque en Uruguay sobra talento.

V.D.C.: En el show de Mendoza, el 7 de mayo, la escuela de danza a la que yo voy monta toda una coreografía con “El poder de los sueños”. Son treinta chicas fanáticas, van todas a cumplir su sueño, es sanador.

L.F.: Compartir el escenario es lo más lindo que hay. Hay gente a la que no le gusta, pero nosotras, en ese sentido, capaz por ser un grupo y no ser solistas...

L.V.: Estamos acostumbradas a compartir el reflector.

¿Están haciendo temas nuevos?

L.F.: Habíamos hecho un par de temas nuevos. Los vamos a aggiornar porque han pasado años. De hecho, en el show del 9 de mayo en Uruguay van a ver a Virgi como DJ, con un tema inédito.

V.D.C.: Remixes inéditos de los temas de Bandana.

L.V.: Eso no se hizo en los primeros dos Gran Rex, así que este show va a tener su característica.

V.D.C.: Yo les dije: “chicas, yo soy DJ, no les cobro, si quieren toco en el show, un intervalo”. Hay una versión increíble de “Llega la noche” que la ponen en todos los casamientos, ¿y cómo no puede ser que no haya más? Ahí empezaron a aparecer más temas. Es modernizar el sonido, generar otro momento en el show. La idea es que en cada show la creatividad se suelte y lo que den ganas de cambiar y proponer, se proponga.

¿Ya han ido al estudio a grabar?

L.V.: Por temas de agenda, el próximo momento donde nos podemos juntar coincidía con la fecha del Rex que metimos de manija. Dijimos: “vamos a rearmarnos” porque sí o sí tenemos que hacer temas nuevos.

V.D.C.: Priorizamos la gira porque el interior está desesperado y nosotras queriendo repetir un Gran Rex cuando habíamos estado un mes atrás. Priorizamos a la gente que no nos vio. Los temas nuevos están ahí, es cuestión de meterse a grabar.

L.V.: El productor tiene que estar. Son engranajes que solo se juntan una vez, entonces no tenemos mucho para estirar.

¿Les sorprende ver fanáticas que no eran nacidas cuando ustedes empezaron?

V.D.C.: Está pasando mucho en esta etapa de revivals. Todos los que vuelven van con la familia entera.

L.V.: Ser parte de la cultura de nuestro país y de países hermosos es maravilloso. Nunca se me hubiese ocurrido, además después de 25 años.

V.D.C.: Yo antes, cuando me decían que era una Bandana, aclaraba “ex Bandana”. Y ahora digo: “no soy ex, soy Bandana”.

¿Cómo pasás de no querer ser asociada a llevar con orgullo ser una Bandana?

L.F.: La gente. Empezás a entender lo que fuiste, lo que logramos. Empezamos a entender lo que hicimos como banda.

L.V.: Pasó tan rápido que no entendíamos lo que estábamos haciendo. No teníamos el tiempo para disfrutar cada paso, cada persona que conocíamos. Una vez que pasa todo, empezás a mirar para atrás.

L.F.: Fue muy rápido y cansador. En el álbum de figuritas, el premio era acompañar a las ganadoras a Disney y estuvimos en Miami, no fuimos a Disney. Imaginate el cansancio que tenés que tener.

V.D.C.: No fuimos a la isla de Caras. Queríamos ir a nuestras casas a dormir.