Kendrick Lamar, Stevie Wonder, D´Angelo, Kanye West, Jorginho Gularte. Candombe, pop, R&B, rap, bossa nova, trap. Las formas y los lenguajes de la música; componer, cantar, tocar instrumentos y producir. Entender los tiempos de una presentación en vivo y saber qué ritmos necesitan las canciones para que funcionen.

Estas son solo algunas cosas que habitan en el universo de Facundo Balta, uno que parece tener un límite que tiende al infinito. 

“Me entristece la idea de quedarme en un solo lugar”, dijo en una entrevista de 2023 a LatidoBEAT. Y sus acciones le hacen honor a sus palabras. De 2021 a 2023 sacó un álbum por año: Y después no hablamos más, Cuando me mires y Antes de irme. En el medio, sencillos como "Ojos de Café. Se subió a escenarios con Luana, Jorge Drexler —quien rápidamente lo acogió como protegido—, Ruben Rada, Lobo Núñez. Ha colaborado con artistas de distintos géneros, como la banda de plena La Nueva Escuela. 

Facundo Balta ama la música. Pero, ante todo, tiene hambre. Hambre de gloria. 

Habla con calma, pero no sin entusiasmo. Es esa mesura —gran virtud— la que lo llevó a no publicar más álbumes durante tres años. "Pasaron meses en los que me enfrentaba a la hoja en blanco y lo que me salía no me gustaba. No tenía mucho para decir; a nivel musical, no encontraba un hilo del que tirar que me motivara", explica. Dedicó ese tiempo a entender cómo varía el sonido de las canciones en sus presentaciones en vivo y cómo reacciona el público a distintos ritmos.

En abril de 2026 lanzó Ayer dijiste mañana, su primer disco grabado en un estudio profesional. Los anteriores fueron grabados en su casa, "muy hechos a mano". Contó con la participación de Chabela Ramírez, Jorge Drexler y Rubén Rada. Fiel a su identidad autogestiva, lo produjo él junto a Ramiro “Choco” Caruso.

El sonido mantiene su identidad: un homenaje a sus raíces y sus influencias, con la riqueza musical del conservatorio y soul corriendo por las arterias.

Este 9 de mayo lo presentará en La Trastienda. Las entradas se pueden adquirir aquí.

¿Te sorprende el vínculo que creaste con Drexler?

Nunca en la vida esperé que me pasara. Es muy generoso, uno en esta carrera se cruza con un montón de gente y los egos aparecen. La gente, la manipulación del público, lo que la gente quiere y espera de vos. Te juega mucho la cabeza. Jorge tiene la cuerda del ego y lo veo vencerla siempre. Me sorprende que sea así. Lo que más me enloquece es que quiera aprender de mí, se acerca con ganas de aprender cosas. La mayoría de la gente que está arriba te dice: “yo te voy a enseñar cómo es, no es así como lo estás haciendo”.

¿Qué expectativas tenés para el show del 9 de mayo?

Siento que hay que hacer lo mejor que se pueda dentro de uno mismo. Eso me da cierta tranquilidad: que lo que sea que pase va a ser real. Me encantará que la gente que va pase un buen momento, que viva un momento de felicidad y amor en este momento donde es necesario y hay que juntarse. Me gusta que mi música sea un recordatorio de que somos humanos.