Bahiano: “No soy un artista que recién empiece, no tengo 20 años, y me hago preguntas”
El músico argentino, fundador de Los Pericos, habló con LatidoBEAT sobre su presente compositivo y su show en Montevideo.
Por Catalina Zabala
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Fernando Bahiano Hortal siempre recuerda que lleva 21 años de carrera solista. Aunque empezó con Los Pericos, banda que popularizó el reggae en América Latina y el habla hispana, con himnos como "Pupilas lejanas", "Jamaica Reggae" o "Runaway", considera que es un capítulo cerrado que solo revive en el escenario, a través de las canciones.
De todas formas siempre hizo reggae, y logró algo que para los jamaiquinos de aquel entonces sería inconcebible: separar la musicalidad del movimiento social y religioso que lo acompañaba en su país de origen, el rastafari.
Mientras intenta encontrar los tiempos y las motivaciones para seguir escribiendo, tiene una cosa muy clara: el público se renueva. No entiende cómo se cruza con adolescentes que hoy descubren sus éxitos de los 90, pero lo celebra. Y aunque la industria empuje para generar colaboraciones, estar pendiente de las métricas o llenar recintos, tener algo para decir en el mundo creativo siempre es una condición excluyente.
En el marco de su gira de 2026, que lo traerá nuevamente al Montevideo Music Box, conversó sobre su relación con la composición, los cambios en la industria musical, la convivencia entre artistas de distintas generaciones y el lugar que ocupa el reggae en su identidad. También recordó los primeros años de Los Pericos y reflexionó sobre una trayectoria que, al mirar hacia atrás, terminó superando sus propias expectativas.
Bahiano se presenta en Montevideo este sábado 7 de noviembre, en el Montevideo Music Box. Las entradas están disponibles y pueden adquirirse aquí.
En la nota del año pasado hablamos sobre Mucha experiencia, el disco de versiones que sacaste en 2022 con varios artistas, algunos de ellos muy jóvenes. Hoy, un año después de haberlo lanzado, ¿qué te interesa rescatar y qué querés dejarles a los artistas de generaciones más nuevas? ¿Qué curiosidad se repite en ellos?
Yo creo que la comunión con otros artistas siempre es positiva, porque uno va entendiendo otras formas. Igualmente los invitados de ese disco tienen bastante trayectoria, no necesariamente eran noveles. Salvo Connie Isla, que es una artista femenina de hace un tiempito nomás, el resto era ya Muerdo, Toledo, Paulinho Moska, son artistas ya muy referenciados. Pero igualmente, sea de poco tiempo o mucho tiempo de trayectoria, creo que la convivencia está buena. Aunque mínimamente sea en una canción, para mí estos son tiempos de colaboraciones que te llevan también a generarlas. Antes te armabas una canción, la cantabas y demás, y hoy te preguntan si canta alguien más. Estamos en unos tiempos de colaboración, lo mismo en los discos. Hacés tu banda o un disco y te preguntan si hay algún invitado. Pero eso es más normal, que pueda llegar a haber alguna curiosidad al respecto. Hubo ya un tiempo en el que en una canción empezaron a cantar después de pandemia cinco o seis, ya era un desmadre. Sobre todo en otros géneros, pero para mí la convivencia con otros colegas es interesante. Cada uno le pone su punto de vista, su forma de cantar, su forma de expresar, así que sí, suma. Todo suma.
¿Cómo te llevás con que ahora sea tan necesario colaborar? ¿Sentís que te empujan hacia eso?
Todos los tiempos te empujan. Obviamente que no me siento obligado a la invitación. Si yo invito es porque veo en el otro algo que puede sumarle principalmente a la canción. No hago invitaciones por cantidad de seguidores. Pero me llevo bien, sí, claro. Como te dije antes, para mí es importante esa convivencia también. Más allá de que los seguidores de ese artista me sigan o les guste lo que hago. La invitación va por otro lado.
Cortesía de producción
Habíamos hablado también del reggae como género con todas sus particularidades. Vos en varias ocasiones destacás que te llamó la atención una musicalidad concreta, y que no necesariamente suscribís con toda esa parte que roza con lo religioso y todo su agregado cultural. Por esa línea, ¿sentís que se asumen cosas del artista que hace reggae?
Está bien lo que habíamos hablado, mi acercamiento tuvo más que ver con la musicalidad. Porque lo primero que uno recibe de un artista que escucha, cuando no conoce el contexto, a los músicos en sí ni lo que está sucediendo, es la música. Más en esas épocas, en las cuales no había internet ni nada como para informarse más a fondo. Hoy sí podés informarte más a fondo. Eso por un lado. Por el lado religioso del reggae sí, lo respeto muchísimo, tiene que ver con las creencias, la fe de gente que tiene otra idiosincrasia y, en cierta manera, desde que uno lo conoce de la mano de Bob Marley, está eso implícito también. Yo trato de separar esas dos partes. Yo soy una persona de fe, yo estudio Kabbalah, entonces no es que esté alejado de la parte espiritual, porque hace un tiempo ya que mi parte espiritual la empecé a alimentar un poco más de lo que estaba. No tengo ese paralelismo justamente con tal vez ese ABC de lo que es la parte religiosa del reggae, pero sí tengo mi parte dentro de lo que es la espiritualidad, de la creencia y de la fe.
Pero hay gente que escucha rock y tampoco tiene mucha información, ni del pop ni del blues. Yo creo que la primera escucha la gente la toma por si le genera alguna vibración interesante o letras que les lleguen y demás. En el reggae sí puede estar esa parte de que para mucha gente es confuso, por eso hay mucho público que entra más por el lado de la música y la canción más que por el otro lado. Y hay gente también que entra por el simbolismo del cannabis y demás, pero el reggae no necesariamente tiene que ver con el cannabis en sí. Sí es parte de su "cultura", podemos decirle, pero hay de todo. Cada uno lo percibe como puede entenderlo. Igual en todas las músicas, no es que solamente sea en el reggae, porque en el rock ni hablemos, y en el pop tampoco. No es algo particularmente del reggae, pero sí está más en superficie con el reggae. Es más explícito.
En su caso, con Los Pericos, ustedes fueron quienes expandieron el reggae en América Latina y en el habla hispana. ¿Cómo lo viviste a la hora de ser convocados a festivales o de relacionarse con otros artistas del rock y géneros más masivos? ¿Había prejuicio hacia el género?
Sí, había prejuicio de otros artistas. Como con cualquier banda nueva que aparece, siempre va a haber gente que está de acuerdo, que no le gusta. Eso también lo tuvimos en su momento. Yo creo que principalmente uno tiene que creer en lo que hace, no dejarse llevar por lo que dicen otros. Tiene que ser sincero con lo que hace y ser consciente. Si a uno le gusta vamos para adelante. Si te vas a estar parando en lo que dice Mengano y Fulano se te va a complicar un poco, porque vas a descreer de vos, de lo que estás haciendo. Pero en su momento nosotros creíamos en lo que se hacía. Nos llevó puesto el comienzo de todo. No en cuanto a prejuicios, sino por todo lo que estaba sucediendo, de generar trabajo y de tener fechas muy rápidamente. Promotores y festivales también nos convocaron en muy poco tiempo, en muy poca trayectoria de la banda, muy poco desarrollo. Entonces fue bastante vertiginoso. Pero la fuimos llevando bien, con calma. Tuvimos discos buenísimos y discos no tan buenos, así que como en cualquier carrera de cualquier músico, de cualquier persona, son todos electrocardiogramas. Miro para atrás y veo que las cosas salieron mejor de lo que esperaba.
Has comentado que estás escribiendo canciones nuevas actualmente.
Sí, estoy intentando escribir canciones, porque uno tiene sus momentos de mucha información para poder volcar y hay momentos que hay lagunas. Entonces estoy tratando de escribir y encontrar, más que nada tratando de encontrar estos tiempos míos. Estoy en ese trajín.
¿Qué dirías que precisás para escribir, para inspirarte o que aparezca una idea que efectivamente se termine transformando en una canción?
Si todo fuera 1+1=2, todo sería mucho más fácil, pero nada es 1+1=2. No todo lo que escribo es autobiográfico, hay mucha ficción, hay mucho de lo que escucho, hay mucho de mis tiempos también. Yo voy a cumplir en diciembre 64 años, entonces hay mucho de mis tiempos. Y me pongo a pensar en para qué escribo, ¿tengo ganas de escribir? ¿Es verdad que tengo que escribir? ¿Es necesario escribir? Me hago todo ese tipo de preguntas. Pero no es 1+1=2, no alcanza con un vaso de whisky. Tengo que estar, que se me alineen los planetas y un montón de cosas más. Pero lo estoy intentando, hay momentos que tengo ganas, hay momentos que no tengo ni ganas.
Me acuerdo de que tengo todo un repertorio enorme, que es lo que la gente continuamente quiere escuchar, y todavía me quedan canciones fuera de la playlist, entonces cada vez que armo un listado de canciones para una fecha hay que hacer una ingeniería también, porque sino se extendería demasiado todo. No porque no quisiera hacer un concierto muy largo, la gente también tiene un tiempo de disfrute. Los lugares a donde vas también tienen un tiempo límite por cuestiones municipales o lo que fuera. Aparte antes uno armaba un disco y salía, hoy por hoy no sé si es tan necesario hacer un disco. Y que la gente se vaya enterando de esas canciones en el momento que las va escuchando. Un disco a lo mejor se tiran todas las canciones juntas y a lo mejor se destacan dos y quedan ocho canciones que no terminan de ser conocidas, por así decirlo.
Yo todavía tengo público que me pregunta por canciones muy mainstream, me preguntan cómo se llama esa canción. Entonces uno ahí también hace la evaluación de que hay público nuevísimo. Porque también tengo el público que dice, "uy, me trasladé a los 90", pero tengo público que me pregunta por una canción y a lo mejor era "Jamaica Reggae", del año 87. Pasan muchas cosas en el mundo musical y te asombras también con respecto a esto, de cómo son las canciones y cómo viajan. Hay gente que te va descubriendo, que a lo mejor cumplen 16- 17 años y empieza a escuchar música así más formalmente. Como solista yo ya llevo 21 años; otra gente que dice soy de Los Pericos, y me encuentran atrás también. Ya van 40 años, así que es una autopista de gente que va y viene.
Cortesía de producción
En estos 40 años pasó de todo en la industria. ¿Extrañás esa forma de trabajar que comentás y el peso que tenían los discos, o te llevás bien con cómo se hace ahora?
No, es que no pasa por las plataformas. Como te dije antes, la plataforma es el lugar desde el que se va a comunicar a la gente. Lo importante es tener ganas de hacer una canción. Sentarte y escribir, ver por dónde vas a ir. Son todas cosas que se evalúan antes de grabar un disco o de lo que fuera. Igualmente para proponerla en una plataforma de música también tenés que ir a un estudio, grabar. Económicamente es mejor grabar todas juntas, pero no pasa por comodidad, esa es la parte más de comunicación. Salió un disco, una canción, vamos a escucharla.
¿Y hoy en día te sentís con ganas de hacer canciones?
No me cuesta, es el paquete que te conté antes, me hago miles de preguntas hoy por hoy. No soy un artista que recién empiece, no tengo 20 años. Me hago un montón de preguntas, pero sí, es mi vida. Sea como sea se hace la canción. Pero bueno, tengo momentos. Tengo que tener bien marcado el norte hoy tal vez, el objetivo, y a veces una frase te genera toda una canción sin quererlo, sin saberlo. Detona un estribillo, puede detonar en el resto de una canción o algo que cantaste en momentos en los que no estabas ni sentado para hacerlo. Estabas caminando por la calle, manejando, duchándote, y aparecen cosas.
Estás con el tour de 2026, vas a pasar por Montevideo.
Voy a pasar por Montevideo, sí, nuevamente en el Montevideo Music Box.
Cortesía de producción
¿Cómo lo estás preparando?
No, ya estoy preparado. Hace años que estoy preparado. Y aparte vengo con un trajín de conciertos que también hace que la maquinaria ya esté lista. Que esté todo armado. Ya se sabe qué se va a cantar, qué se va a tocar. Todo eso hace que uno esté mucho más cómodo cuando presenta una fecha. Y a sabiendas también de que el público va a estar acompañando, porque las otras dos veces que estuve también fue increíble, y esta no va a ser menos, así que estoy con muchas ganas de ir de nuevo. Me gusta Montevideo, tengo amigos ahí, así que voy a disfrutar de otra noche más en Montevideo Music Box. Va a estar divino.
¿Cuánto disfrutás de tocar en vivo? ¿Te gusta más esa parte o la parte de sentarte a escribir?
No, obvio que el vivo me gusta más. Porque ahí es nada, estás al natural, es como uno es y cómo ejecutan todos, la banda sonando, eso es potente. La otra es toda una parte más de ingeniería, de trabajo más creativo, de inspiración y de mucha paz, tranquilidad y demás.
Y cuesta que aparezca la paz a veces.
Yo creo que sí, pero tenés que encontrar los momentos. Querés leer un libro y tenés que encontrar el momento para leer un libro. Tenés que hacer cosas y tenés que encontrar el momento. ¿Yo lo puedo encontrar? Sí, lo encuentro generalmente. Pero también está eso de la apertura para todos y ante todos, porque te estás abriendo para lo que después va a escuchar la gente. Te estás abriendo para lo que después va a estar grabado en un disco o lo que sea. Entonces a veces tenés ganas de abrirte y a veces no.
Por Catalina Zabala
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