Por Gerónimo Pose | @geronimo.pose

La banda hardcore Obelisco ensaya en Parque Rodó, en la casa de la bajista Camila Sena, antes de la presentación de su disco Fragmentos para dominar el silencio. Cuando entro, el guitarrista Federico Rossotti, luciendo unos pines en el buzo verde, está parado al lado de un disco de grandes éxitos de Wu-Tang Clan. Le comento que hace poco conseguí la reedición en CD de Enter the Wu-Tang (36 Chambers). A partir del grupo neoyorquino, Rossotti me habla de la serie que repasa la historia de la banda, Wu-Tang: An American Saga, y la charla deriva hacia las películas de Jim Jarmusch donde los muchachones que pedían traer el ruckus (traducible como “quilombo” o “lío”) hacían cameos o actuaban como personajes secundarios (como en la famosa escena de Coffee and Cigarettes).

A Camila le pregunto, dada la cercanía de su casa, si llegó a conocer a Tüssi Dematteis, músico y periodista uruguayo fallecido en febrero de 2024. Me cuenta que lo conocía de hacía años, pero que su vínculo era muy distinto al de quienes llegaron a conversar o intercambiar algo con él (como el propio Rossotti, que se lo cruzó varias veces en el Bar Fénix, donde el Tüssi le confesó que se dormía escuchando a la banda de metal noruego Emperor). Camila sacaba a pasear a su perro Hugo por el barrio y se cruzaba todo el tiempo con el Tüssi, que también paseaba a su perro Santino a esas horas. Los dos animales eran de gran tamaño y, según cuenta Camila, parecía que se impresionaban de verse, por lo que buscaban ensañarse en una suerte de ruckus. Un vínculo que nació y murió gracias al enfrentamiento de dos perros gigantes.

Obelisco encuentra su núcleo duro en ellos dos: Federico Rossotti y Camila Sena. Fragmentos para dominar el silencio es su tercer disco, un compendio de canciones que parecen tener su raíz compositiva y su continuidad en su segundo larga duración, Sueños y Jardines (2024); al igual que con ese, lo editan en cassette a través de Chape Records. Más allá de que el deseo de sacar un vinilo siempre estuvo sobre la mesa, la elección de la cinta termina siendo una extensión directa de sus influencias y de su visión del indie, entendido no como un género en sí mismo sino como una ética arraigada al hazlo tú mismo.

Presentan Fragmentos para dominar el silencio este sábado 19 de setiembre en la Sala Rondeau.

Se les viene ahora el 19 la presentación del disco, en la Sala Rondeau. ¿Cómo es la adaptación de todos los temas anteriores al nuevo formato? Porque ahora, a diferencia de cuando eran un trío, hay una segunda guitarra.

FR: Está buenísimo porque suenan completamente distinto que antes. Primero, para empezar, dos guitarras. Una batería que suena nada que ver con antes. Nosotros estamos cantando mejor, estamos tocando mejor, y estamos usando distintos tipos de sonido también.

¿De pedales decís?

FR: Sí. Como que estamos yendo por un lado un poquito más prolijo dentro de todo. Como más maduro el sonido, me parece. Más clásico también. Menos roto y ruidoso y un poquito más rock. Si eso es posible.

Representa un desafío tocar ahí porque hay que vender entradas a un precio que no estamos acostumbrados. Ese es el desafío. Tenemos un público que nunca compra anticipadas, que van a la puerta a ver qué onda.

Que se enteran que tocan el mismo día.

FR: Sí, mucho más volado en ese sentido. Y ahora estamos vendiendo entradas por RedTickets. Lo estamos tomando como que es la gran noche. Tenemos que encarar acá, preparando un show largo. Eso sí, también es la primera vez que tocamos tanto tiempo. Es un setlist de 22 temas. Y generalmente tocamos 11. Es una confirmación de la banda de alguna manera. Una comunión, digamos. Es la banda nueva, con su formación nueva, ahora haciendo un full show como si fuera una banda internacional. Un show entero de una hora y pico. Pasando por todos los momentos. Con mucho ensayo, mucho cuidado en el orden de las canciones, en los invitados, en el presentador.

¿Presentador?

CS: Sí.

FR: Un presentador medio perfo, todo.

¿A quién llevan?

FR: A Alan Futterweit [alis Horror y Pizza]. Es más, le dije a Cami: “Decile a Alan para ser el presentador vos que a vos te va a ser más bola que a mí”. Miro mi celular al rato y tenía un mensaje de Alan diciendo “bo, estoy para ser presentador”. Y yo no le había dicho nada, Cami no había llegado a planteárselo. Me escribió diciendo que quería ser presentador de la fecha. Es una locura. Es como que ya estaba planeado antes de que supiéramos.

CS: Pasa algo en Obelisco, que la banda no es solo la banda, o sea, los músicos, sino que son todo un back de amigos y amigas que tenemos que están para hacer cosas y que siempre nos apoyamos. Alan, de alguna forma, es Obelisco también, como Selene, Lu, mismo también las personas que después terminamos mezclando, grabando, como Pablito, se van integrando de alguna forma a la banda y ya son parte.

Me quedé escuchando mucho el primer disco de Obelisco, Epifanía. Me quedé enroscado con ese. Y en el recitado de “Alma animal” había una parte que decía “En las calles corre la sangre de quienes luchan por conocer la libertad”. Entonces yo había pensado, ¿qué libertad se encuentra a través de las canciones de Obelisco?

FR: Es una buena pregunta esa la verdad. Es como que Obelisco te incita a que seas vos mismo de alguna manera. Esa es la libertad que buscamos nosotros tener y que buscamos nosotros dar con las canciones y con el estilo y con todo. Cualquier cosa que quieras hacer, hacela. Realmente eso que dice “en las calles corre la sangre de quienes luchan por conocer la libertad” habla más que nada sobre la gente que pone el cuerpo en la verdadera importancia del asunto, que es en las manifestaciones y en el activismo real. Nosotros no somos activistas desde ese lado. Pero sí creemos que nuestro, por lo menos, pequeño aporte puede ser dar un poco de esperanza de ser vos mismo y de que está bien y que el mundo tiene que ser para todos y yo qué sé.

Yo realmente pienso que el mundo es una mierda pero no quiero simplemente hablar de eso, sino de hablar de lo que está bueno. Porque hay unas cosas que están buenas en el mundo y esas son las que nos enfocamos.

Bueno, un poco lo que decía Camila, el cuidado de no mostrar más mierda de la que hay.

CS: Sí, entregar eso, usar el arte como un canal para decir no estás solo. A mí también me está pasando esto, yo también siento que el mundo es una mierda y que hay pila de cosas injustas y que me encantaría que fuera de otra forma y lo sufro y me duele, pero ¿qué haces vos con eso? Y también está bueno después con los comentarios que te hacen o gente que escucha la canción y dice, este tema a mí me llegó porque en tal momento me pasó no sé qué cosa y me sentí acompañada en esto. Es de alguna forma un refugio, decirle al resto de las personas que pueden estar pasando un mal momento: “No estás solo”.