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Cine
La doble vara

“All Her Fault”: la pesadilla de un secuestro y una cuestión de género

El drama protagonizado por Sarah Snook analiza los prejuicios que sufren las madres mientras buscan desesperadamente rastros de un niño.

26.01.2026 17:44

Lectura: 5'

2026-01-26T17:44:00-03:00
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Por Rocío Montanari | @rochumontanari

¿Qué pasa si un día pasás a buscar a tu hijo por la casa de un amigo y te dicen que ahí no hay ningún niño?

Así, sin anestesia, comienza All Her Fault (2025), un drama de suspenso, la pesadilla de cualquier madre o padre y la adaptación televisiva de Su peor pesadilla (2021), escrito por la autora irlandesa Andrea Mara. La serie es encabezada por Sarah Snook, que como ya nos acostumbró con Succession (2018), hace un trabajo descomunal con sus gestos y miradas, demostrando que cualquier papel le queda bien.

Tanto es así, que el pasado 4 de enero ganó el premio a Mejor actriz en una película para TV o serie limitada en la ceremonia de los Critics Choice Awards por este papel y estuvo nominada en los Golden Globes, celebrados el 11 de enero, dentro de la categoría de Mejor actriz en serie limitada o película para televisión, que finalmente lo ganó Michelle Williams.

La pesadilla que comienza en el primer episodio —en la primera escena de la serie— nos lleva a conocer a los Irvine, una familia de clase alta de los suburbios de Chicago conformada por la madre, Marissa (Snook), el padre, Peter (Jake Lacy), su hijo de 5 años (quien desaparece), Milo (Duke McCloud), y los hermanos de Peter, Lia y Brian Irvine (interpretados por Abby Elliott, a quien ya conocemos los fans de The Bear y Daniel Monks respectivamente) .

La serie cuenta con ocho episodios. Los primeros seis son cada uno un día de búsqueda, donde todos parecen ser sospechosos. Esto desafía a prestar atención a cada detalle, gesto y palabra, poniendo a prueba nuestra paciencia por saber quién secuestró a Milo y manteniéndonos durante todos los episodios al borde del sillón y queriendo reproducir un capítulo tras otro.

All Her Fault (2025)

All Her Fault (2025)

Cada mujer de esta serie es, de distintas maneras, víctima de su propia realidad. Tanto Marissa cuando es acusada de no haber cuidado lo suficiente a su hijo cuando este desaparece, como su amiga y madre de uno de los compañeros de escuela de Milo, Jennifer Kaminski (interpretada por Dakota Fanning) por trabajar demasiado o Lia Irvine, una ex adicta a quien, además, su hermano la hace creer culpable de algo que ocurrió durante su niñez y que claramente la afectó en su forma de ser de adulta. 

También sucede con el personaje de Carrie Fincher (una Sophia Lillis muy sólida en su papel) al haber sufrido el robo de su hijo cuando este nació, sin ser apoyada por nadie, además de ser tratada de loca por sus propios padres y luego por el resto de los personajes. 

Durante la serie se muestra muy bien la dinámica de las madres que maternan y se ocupan de las tareas del hogar a la vez que trabajan a la par (o aún más) que los hombres que eligieron como pareja. El “eres asombrosa, no sé cómo haces todo” del que se ríen los personajes de Snook y Fanning y que sus maridos les dicen una y otra vez es un claro ejemplo de esto. 

La serie también se encarga de señalar cómo parece que la culpa siempre es de las mujeres, que justamente son las que hacen todo,  poniéndose la familia al hombro: escenas en las que las madres son constantemente juzgadas por sus acciones, ya sea por sus propios esposos, por la comunidad o los medios de prensa. Tal como sucede en la escena de la conferencia de prensa para dar con el paradero de Milo. Primero habla el padre, Peter, y nadie dice nada ni hace preguntas. Silencio, empatía y caras de lástima llenan la sala. Pero cuando llega el turno de hablar de la madre, es cuestionada a los gritos por todos los periodistas de la sala.

All Her Fault (2025)

All Her Fault (2025)

Todas estas actitudes se contrastan con el episodio que tiene como protagonista al detective Alcaras (Michael Peña), que a diferencia de estas familias ricas y ocupadas con trabajos más banales (si lo comparamos con el suyo), sí se hace cargo de su hijo a la par de su esposa: lo lleva al colegio, le cocina, colabora con las tareas del hogar y se encarga de conseguirle un lugar en el colegio de discapacitados a su hijo, luego de la conversación que tiene con Marissa donde esta le dice que “haríamos cualquier cosa por nuestros hijos”. Esto, de cierta forma, termina siendo la premisa de esta serie y con lo que podemos hacer un paralelismo con la última escena entre estos dos personajes.

En definitiva, es una serie sobre el secuestro de un niño, pero el tema solapado es cómo las mujeres somos constantemente juzgadas y subestimadas —sobre todo quienes son madres— por las decisiones que toman, si trabajan mucho o poco, si le dan de comer comida chatarra o no a sus hijos, si llegan tarde a recogerlos a la escuela o a una cita de juegos con amigos.

Cada decisión de las mujeres se pone en tela de juicio, tanto en la serie como en la vida real. Porque si bien hemos avanzado bastante en ciertos aspectos gracias al feminismo, aún nos queda mucho por hacer y muchos prejuicios por derribar.